Las encuestas realizadas en los colegios electorales, que han cerrado a las seis de la tarde, dan cerca del 45% de los votos a la ultra AfD
Regala esta noticia Añádenos en Google Recuento de papeletas en Sajonia-Anhalt. (Reuters)Corresponsal. Berlín
06/09/2026 Actualizado a las 18:38h.En el número 6 de la calle Alter Mark de Magdeburgo, donde tiene su sede regional el partido Alternativa para Alemania (AfD), no se brinda ... con champán, sino con Weissburgunder blanco. Haciendo gala de sus principios proteccionistas, no es posible beber otra cosa que no sea este vino de la denominación Saale‑Unstrut, el viñedo más septentrional de Europa. Pero se brinda con entusiasmo, celebrando el resultado del 44% que arrojan las primeras encuestas a pie de urna, incluso un punto porcentual por delante de los sondeos previos más optimistas y con un aumento del 23,7%.
Y, sin embargo, podría ser suficiente para que el mediático Ulrich Siegmund, que ha llevado al partido a su momento más brillante desde su nacimiento en 2013, forme su propia mayoría. Si se mantiene el estricto «cortafuegos» al que el resto de formaciones mantiene sometido a AfD, el líder regional ha adelantado que se resignará a que «gobiernen los perdedores». Pero el caso es que, en este caso y para que el resto de los grupos articulasen un modelo de formación, la CDU debería colaborar con Die Linke (La Izquierda), que el canciller Friedrich Merz ha prometido mantener también fuera del foco por su carácter extremista y populista, en su opinión similar al de la extrema derecha. Esto sitúa a Alemania ante una posible situación de bloqueo político si el recuento de los votos no aclara ese único diputado en juego.
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"Wir sind die Partei der Familien und der jungen Menschen. Und wir sehen es hier: Alles ist möglich!" pic.twitter.com/PxdIShZEwv
— Alice Weidel (@Alice_Weidel) September 6, 2026Según este resultado, efectivamente, un partido que relativiza los crímenes del nacionalsocialismo alemán y que sacude el consenso partidista sobre la búsqueda de una posición de la República Federal en el concierto vecinal de la Unión Europea, abierta a trabajadores extranjeros y refugiados, que admira a Vladímir Putin y desea sacar a Alemania de la Unión Europea, ha obtenido un indiscutible mandato para formar gobierno en esta región oriental, cuya capital está a sólo 150 kilómetros de Berlín y que amenaza con poner patas arriba toda la política germana.
«Esto es democracia»
En las sedes del resto de los partidos no hay declaraciones sobre posibles coaliciones por el momento. Solo la ministra de la cancillería, Nina Warken, ha reconocido desde Berlín un «punto de inflexión» para la CDU. Es un «resultado muy, muy difícil», ha añadido, y ha dudado de que «reformas que no se han iniciado aún o taren en entrar en vigor lleguen a hacerlo». El presidente regional y candidato de esta formación, Sven Schulze, se ha limitado a agradecer a su equipo y a los votantes, y ha reconocido la «derrota». «Esto es democracia, la gente ha votado, y con esto tendremos que trabajar», ha dicho.
Las formaciones políticas se balancean a esta hora entre esperar al recuento y preguntarse cómo han llegado a esto. La pregunta más repetida a los analistas políticos alemanes es quiénes votan a AfD, un partido de perfil tan radical y ajeno a la cultura política germana estándar. Para responder a esa cuestión, un equipo liderado por Martin Schröder, profesor de Sociología en la Universidad del Sarre, ha evaluado datos del Panel Socioeconómico Alemán (SOEP), la encuesta poblacional más grande y antigua del país, y ha concluído que es el caos migratorio es el principal impulso de voto.
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