- STEFF CHÁVEZ, CHARLES CLOVER, JAMIE JOHN Y HENRY FOY
Los ataques en el Estrecho de Ormuz recuerdan el conflicto de la década de 1980. Estas son las armas que Teherán podría emplear contra los envíos comerciales.
Petroleros en llamas en el Golfo. Teherán advierte a los buques que eviten una vía marítima clave. Las naciones occidentales luchan por proteger las embarcaciones comerciales.
Mientras los ataques de represalia de Irán apuntan a los envíos de energía en la región, el conflicto ha traído recuerdos de la "guerra de los petroleros" de la década de 1980.
Con Irán e Irak en guerra, las fuerzas de ambos países sembraron minas en el Estrecho de Ormuz y en el Golfo Pérsico. Dispararon misiles Exocet de fabricación francesa y misiles Silkworm chinos contra petroleros que transitaban por la zona. Eso obligó a los buques kuwaitíes a cambiar su bandera por la estadounidense y llevó a 35 buques de guerra de Estados Unidos a participar en una campaña para escoltar embarcaciones. El petróleo siguió fluyendo.
Desde que Estados Unidos e Israel atacaron a Irán el sábado, las fuerzas iraníes han advertido a los buques que no atraviesen el estrecho, un punto estratégico por el que pasa un tercio del comercio mundial de petróleo transportado por mar y una quinta parte de sus exportaciones de gas natural licuado.
Al menos seis petroleros han sido alcanzados en el Golfo desde que comenzó la guerra, lo que ha paralizado casi por completo el tráfico marítimo a través del estrecho. Irán también ha atacado infraestructuras energéticas en Qatar y Arabia Saudí. Los precios del petróleo se han disparado.
El presidente Donald Trump afirmó el martes que "si es necesario", la Marina estadounidense escoltaría a los petroleros a través del estrecho "lo antes posible". La Corporación Financiera de Desarrollo de Estados Unidos también proporcionaría seguros de riesgo y garantías para los petroleros que naveguen en el Golfo "a un precio muy razonable".
Los precios del petróleo bajaron ligeramente tras el anuncio de Trump, pero hubo escasos detalles de los planes y de cómo podrían ejecutarse a tiempo y a la escala necesaria para evitar una nueva sacudida energética.
Helima Croft, exanalista de la CIA y actualmente en RBC Capital Markets, desestima la propuesta de Trump señalando que "probablemente está en la etapa de concepto de un plan".
Expertos en guerra naval señalan que los destructores y aviones necesarios para las escoltas no estarán disponibles de inmediato, dado su papel en los ataques contra Irán.
Joshua Tallis, del Centro de Análisis Navales, cree que es "poco probable" que la Marina estadounidense pueda defender a los buques comerciales "durante los próximos siete a diez días". Las escoltas llegarían "sólo después de la fase inicial de las principales hostilidades", añade, y cuando se hubieran destruido más capacidades iraníes antibuque.
Una operación de escolta sería "difícil pero factible", afirma Mark Montgomery, excomandante de un grupo de ataque de portaaviones de Estados Unidos. Estima que podrían pasar hasta dos semanas antes de que las condiciones fueran favorables y que ello "provocaría una reducción en la cantidad de ataques que Estados Unidos podría llevar a cabo".
La Casa Blanca no respondió a una solicitud de detalles sobre el plan de Trump, que anunció en Truth Social.
John Miller, excomandante de la Quinta Flota de Estados Unidos, afirma que, aunque Washington probablemente tenga suficientes buques en la región para comenzar a escoltar, tendrán que enfrentarse a "misiles antibuque, drones y pequeñas embarcaciones rápidas", así como a cualquier mina que Irán pueda colocar.
Gran parte del petróleo que sale del Golfo se dirige a China, por lo que el plan de Trump también podría ser bien recibido en Pekín. Por ahora, ningún otro país ha ofrecido públicamente unirse al plan.
Las leyes estadounidenses tampoco permiten que buques de la Marina escolten embarcaciones que no estén bajo bandera estadounidense, no sean de propiedad estadounidense o no cuenten con tripulación estadounidense, señala Miller. Los buques con vínculos formales con Estados Unidos son escasos en el Golfo.
La UE ha debatido ampliar su misión naval Aspides —que involucra tres buques de Francia, Italia y Grecia que protegen embarcaciones en el mar Rojo y el Golfo de Adén— al Estrecho de Ormuz, según cuatro personas al tanto de las conversaciones en curso. Sin embargo, la propuesta liderada por Francia no ha sido aprobada.
"Ha habido un fuerte aumento en las solicitudes de protección adicional", explica un funcionario de la UE con conocimiento de las discusiones. "Es una situación complicada, pero el objetivo es cómo asegurarnos de proteger nuestros intereses económicos marítimos".
A diferencia de la guerra de los petroleros, Estados Unidos es ahora un beligerante en este conflicto, no un tercero. Y por el momento, la guerra ha vuelto extremadamente peligroso el transporte marítimo en el Golfo.
De los como mínimo seis buques alcanzados desde el domingo, al menos uno de los ataques fue reivindicado por la Guardia Revolucionaria de Irán.
El Stena Imperative, con bandera estadounidense, fue alcanzado por dos proyectiles mientras estaba atracado en el puerto de Baréin, mientras que un buque fletado por Saudi Aramco fue atacado por un dron frente a Mascate cuando transportaba 500.000 barriles de combustible hacia un puerto saudí. Buques en la vía marítima han informado de haber recibido mensajes de radio aparentemente de la Guardia Revolucionaria, instándolos a dar media vuelta.
"Es un enorme elemento disuasorio para casi todas las navieras y fletadores", afirma Martin Kelly, responsable de asesoría del grupo de inteligencia marítima EOS Risk.
El uso de los llamados vehículos de superficie (USV, por sus siglas en inglés) no tripulados fue particularmente "letal", señala Kelly. Los USV impactan contra los cascos de los barcos a la altura de la línea de flotación, "provocando la máxima entrada de agua", y normalmente atacan desde la parte posterior, causando inundaciones en la sala de máquinas y, a menudo, hundiéndolos.
Las "flechas en el carcaj de Irán" para otros ataques incluyen embarcaciones rápidas de ataque costero, lanchas armadas con cohetes y pequeños misiles, indica Tallis.
Irán aún no ha desplegado minas navales, pero mantiene uno de los mayores arsenales del mundo, que van desde antiguas minas de contacto rusas hasta dispositivos propulsados por cohetes.
Tallis explica que Teherán podría colocarlas utilizando dhows —embarcaciones mercantes tradicionales de doble proa comunes en la región—. También podrían ser colocadas por dos o tres personas en una lancha rápida Boghammar, señala Montgomery, el excomandante.
Las capacidades de desminado de la Marina estadounidense probablemente también serían limitadas, según los expertos, en parte debido a otras necesidades operativas y también porque "el desminado es una debilidad conocida del ejército de Estados Unidos", explica Montgomery.
Estados Unidos cuenta con sólo tres buques de combate litoral en la región que han sido convertidos en dragaminas. Estos transportan helicópteros MH-60 y vehículos de superficie no tripulados equipados con sonar para la detección de minas.
Fuerzas especializadas de Estonia, Francia, Reino Unido, Japón y Corea del Sur podrían participar en labores de desminado, pero esos recursos tardarían en llegar.
Los ataques ya han tenido impacto en los seguros marítimos. Las aseguradoras han comenzado a cancelar pólizas existentes o a renegociarlas con tarifas más altas.
La idea de respaldo de seguros propuesta por Trump es "novedosa", señala Tallis, pero "está por verse con qué rapidez y eficacia puede Estados Unidos crear un seguro integral y fiable contra riesgos de guerra". Aún no hay detalles sobre quiénes podrían acogerse a él, ni qué estados de bandera o compañías estarían interesados.
El mercado de seguros marítimos de Londres amplió el martes la zona que designa como de alto riesgo para incluir Baréin, Yibuti, Kuwait, Omán y Qatar, lo que podría aumentar aún más los precios.
Las tarifas de flete para los buques que transportan petróleo desde el Golfo se dispararon a niveles récord el lunes, y el coste de contratar un petrolero Suezmax aumentó a más del doble, según la agencia de información de precios Argus.
Los precios volverán a subir ante cualquier informe creíble de la colocación de minas, lo que significa que Irán no necesitará desplegar muchas para disuadir a las compañías, afirma Sidharth Kaushal, experto en poder naval del think tank Royal United Services Institute.
Y Teherán no sólo dispone de minas. Además de drones armados, Irán cuenta con misiles de crucero antibuque chinos C-802 y misiles superficie-superficie; una pequeña flota de submarinos diésel de fabricación rusa capaces de lanzar torpedos; y un número indeterminado de minisubmarinos norcoreanos.
Jim Lamson, exanalista de la CIA y actualmente en el James Martin Center for Nonproliferation Studies, estima que la marina iraní y la Guardia Revolucionaria Islámica poseen "del orden de miles de misiles de crucero antibuque y cientos de lanzaderas".
Los misiles, que incluyen municiones desarrolladas en el país, tienen alcances de hasta 1.000 kilómetros. Uno de los principales objetivos de la operación estadounidense contra Irán es atacar la infraestructura de misiles del régimen. Estados Unidos también ha hundido 17 buques iraníes.
Sin embargo, un cierre prolongado del estrecho dañaría la ya débil economía iraní y comprometería su relación con China, su principal cliente petrolero.
"Con frecuencia se oye a los iraníes decir: 'si nosotros no podemos vender nuestro petróleo, nadie podrá'. Lo contrario también es cierto: si nadie puede vender petróleo, Irán tampoco puede", afirma Miller. "Y no pueden sostener esa pérdida de ingresos económicos durante mucho tiempo".
Pero a medida que Estados Unidos intenta desmantelar el régimen, su desesperación podría aumentar.
Uno de los objetivos de la estrategia iraní para interrumpir el tráfico de petroleros es "tratar de provocar indignación en capitales aliadas y asociadas para generar presión diplomática sobre Estados Unidos", señala Tallis.
Sin embargo, Clayton Seigle, experto en seguridad energética del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales, advierte que cuanto más se prolongue el conflicto, más probable es que Estados Unidos e Irán "tiendan a jugar cartas energéticas de mayor peso para forzar un desenlace a su favor".
© The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribución, copia o modificación. EXPANSIÓN es el único responsable de esta traducción y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.
¿Qué implicaciones tendrá la guerra en Irán para la economía mundial?Trump no tiene un plan realista para el futuro de IránLa 'increíblemente significativa' fuerza militar estadounidense que rodea Irán Comentar ÚLTIMA HORA-
09:54
Un juzgado llama a declarar al CEO de Cloudfare por la querella de LaLiga y Telefónica
-
09:54
España recibió 5,1 millones de turistas en enero con un gasto que superó los 7.800 millones un 9,3% más
-
09:44
Botín, sobre MFS: "Las medusas a veces te pican"
-
09:27
Cómo Irán podría librar una nueva guerra de los petroleros
-
09:24
Guardiola afronta la primera votación para ser investida presidenta de Extremadura