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Álex Sánchez Open de Australia Carlos Alcaraz, el más precoz en completar el póker de Grand SlamA los 22 años y 272 días, el tenista murciano ha cerrado el círculo más exclusivo del deporte: Open de Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open
Domingo, 1 de febrero 2026, 12:50
CompartirEl tenis ha aprendido a desconfiar de la palabra imposible, pero aun así sigue reservando algunos territorios para la leyenda. Carlos Alcaraz ha entrado en uno de ellos demasiado pronto para lo que dictaba la lógica histórica. A los 22 años y 272 días, el tenista murciano ha completado el mapa más exclusivo del deporte: ha ganado los cuatro torneos de Grand Slam, convirtiéndose en el tenista más joven de todos los tiempos en lograrlo.
El español ya ha levantado siete Grand Slam. Ha logrado el título dos veces en el US Open (2022 y 2025), otras dos en Wimbledon (2023 y 2024), dos más en Roland Garros (2024 y 2025) y una en el Open de Asutralia. La única superficie dura de Melbourne era la única que se le resistía hasta este 1 de febrero que ya ha entrado en la historia del tenis.
No es solo un título más ni una estadística deslumbrante. Es un punto de inflexión. Un momento que obliga a reordenar las comparaciones, a revisar los calendarios y a mirar hacia atrás para comprobar que nadie, ni siquiera los más grandes, llegó tan lejos tan rápido. Alcaraz ha adelantado el reloj del tenis.
La victoria culmina un recorrido que comenzó con su primer gran título en el US Open de 2022 y que se fue completando con Roland Garros (2024) y Wimbledon (2023) antes de conquistar, por fin, el Abierto de Australia, el único grande que faltaba en su palmarés. Solo ha necesitado cinco participaciones y una final para proclamarse campeón en Melbourne, las mismas que Roger Federer (2004), Rafael Nadal (2009) y Jannik Sinner (2024), aunque lo ha hecho antes en términos biológicos y deportivos, superando un listón que parecía intocable.
Nadal conquistó su primer Open de Australia con 22 años, pero Alcaraz ha cerrado el círculo del Grand Slam con 22 años y 272 días, mientras que el balear completó los cuatro grandes con 24 años y 102 días, tras ganar el US Open de 2010, cuando ya sumaba once títulos mayores. Alcaraz es el segundo español en levantar la Norman Brookes Challenge Cup, que se entrega desde 1934 al ganador del Open de Australia. La comparación no es caprichosa: el murciano no solo sigue la estela del mayor referente del tenis español, sino que acelera todos los plazos conocidos.
Con este triunfo, Alcaraz se convierte en el noveno tenista masculino de la historia en ganar los cuatro Grand Slam en individuales, tras Fred Perry, Don Budge, Rod Laver, Roy Emerson, Andre Agassi, Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic. Ocho nombres legendarios en casi un siglo de tenis profesional. Ahora, un noveno que apenas ha salido de la adolescencia competitiva.
La dimensión del logro se refuerza con otros registros que explican la magnitud del momento. Alcaraz es ya el tenista más joven de la historia en alcanzar la final de los cuatro Grand Slam, superando a Jim Courier, y el tercer jugador más joven de todos los tiempos en disputar ocho finales de Grand Slam, solo por detrás de Björn Borg y Rafael Nadal. La precocidad, en su caso, no es una promesa: es una realidad sostenida.
Además, el español encadena cuatro finales consecutivas de Grand Slam, una racha iniciada en Roland Garros 2025 y todavía abierta en el Open de Australia 2026. Solo seis jugadores habían logrado algo similar en la Era Abierta: Federer, Djokovic, Nadal, Agassi, Rod Laver y, más recientemente, Jannik Sinner. Alcaraz se suma así a un club donde la continuidad pesa tanto como el talento.
Los números completan el relato. Con 91 victorias en Grand Slam antes de cumplir los 23 años, Alcaraz supera a Rafael Nadal como el segundo jugador de la historia con más triunfos a esa edad y empata con Boris Becker. En pista dura, suma 42 victorias en grandes, empatando con otra leyenda como Pete Sampras, otro símbolo del éxito temprano en el tenis moderno.
Nada de esto se explica únicamente desde la estadística. El triunfo en Australia, tras una victoria ante Novak Djokovic, el tenista con más Grand Slam de la historia (24), confirma una madurez competitiva que va más allá del impacto físico o del atrevimiento técnico. Alcaraz ha aprendido a ganar desde registros distintos, a resistir en partidos largos y a convivir con la presión de una historia que se escribe demasiado deprisa para casi cualquiera.
En la Era Abierta, alcanzar varias finales consecutivas de Grand Slam es un indicador poco frecuente de dominio sostenido. Roger Federer firmó la racha más extensa, con diez finales seguidas entre Wimbledon 2005 y el US Open 2007. Le siguen Novak Djokovic, con seis, y Jannik Sinner, con cinco. Con cuatro finales consecutivas, figuran Rafael Nadal, Andre Agassi, Rod Laver y, desde el pasado viernes, Carlos Alcaraz, integrantes de un club reservado a muy pocos en la historia del tenis.
El tenis, siempre reacio a las proclamaciones definitivas, observa ahora a Carlos Alcaraz con una certeza poco habitual: nunca nadie llegó tan pronto tan lejos. El Grand Slam completo a los 22 años no es solo un récord; es una nueva frontera para la era contemporánea del tenis masculino.
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