Ceuta vuelve a situarse al borde de una grave crisis humanitaria por el incremento de las llegadas de personas migrantes registrado durante la última semana. El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) vuelve a encontrarse al límite de su capacidad tras varias noches consecutivas marcadas por la llegada de centenares de personas, tanto adultas como menores de edad, que alcanzan las costas ceutíes, principalmente durante la noche.
La presión migratoria se ha hecho especialmente visible en distintos puntos del litoral de la ciudad. Durante la madrugada de este martes, vecinos de una popular barriada próxima a la playa de la Almadraba atendieron a varias personas que llamaron a las puertas de sus viviendas tras completar la travesía a nado.
"Algunos venían completamente deshidratados y todavía llevaban puestos los trajes de neopreno. Les dimos agua, leche caliente y algo de ropa seca. Después se marcharon", relata uno de los residentes que auxilió a varios de los recién llegados.
Los testimonios reflejan la dureza de una ruta que obliga a las personas migrantes a lanzarse al mar desde distintos puntos de la costa marroquí situados tras la aduana fronteriza. Se trata de una travesía especialmente peligrosa debido a las corrientes, la distancia y las condiciones del litoral.
Según fuentes consultadas por este periódico, el CETI se aproxima ya a las 700 personas acogidas, mientras que alrededor de 500 permanecen concentradas a las puertas del centro, a la espera de poder acceder a unas instalaciones dependientes de la Secretaría de Estado de Migraciones.
La situación también ha comenzado a generar inquietud entre los residentes de la urbanización colindante al centro de acogida. Los vecinos denuncian el ruido provocado por la concentración permanente de personas en los accesos y expresan su preocupación por la situación, aunque reconocen que hasta el momento no se han producido altercados desde que comenzaron a reunirse en el exterior de las instalaciones la pasada semana.
Un migrante carga con un colchón para poder descansar a las puertas del CETI.Reduan Dris /EFEFuentes policiales consultadas atribuyen este nuevo repunte de entradas irregulares a la combinación de las buenas condiciones del mar durante el verano y al efecto que, a su juicio, está teniendo la doctrina del Tribunal Supremo que impide la devolución inmediata a Marruecos de las personas de nacionalidad marroquí que acceden a Ceuta por vía marítima.
A este escenario se suma la intensa actividad desarrollada por los servicios de rescate durante las últimas horas. La pasada noche fue necesaria la intervención de una embarcación de Salvamento Marítimo en las inmediaciones del espigón fronterizo que separa ambos lados de la frontera. Ya durante la mañana del martes, la Salvamar Atria rescató a más de medio centenar de personas que trataban de alcanzar la ciudad por vía marítima. Tras su desembarco en el puerto de Ceuta, todos ellos quedaron a disposición de la Policía Nacional para la tramitación de los procedimientos previstos en la legislación de extranjería.
Por el momento, la Delegación del Gobierno en Ceuta no ha facilitado un balance actualizado de las llegadas registradas durante los últimos días. Tampoco la Oficina Periférica de Comunicación de la Guardia Civil en Ceuta ha aportado datos sobre el número de personas interceptadas o rescatadas durante este nuevo episodio de presión migratoria. Desde ambas administraciones se remiten únicamente al comunicado conjunto difundido este lunes, sin ofrecer cifras actualizadas de las entradas.
La presión no se limita al frente marítimo. En paralelo a las llegadas por mar continúan registrándose intentos de acceso a través del vallado fronterizo. En los últimos días también se han producido saltos protagonizados principalmente por personas de origen sudanés, que han logrado superar el perímetro fronterizo y acceder a territorio español.
Esta situación había sido advertida por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que viene reclamando desde hace tiempo un refuerzo urgente de efectivos y medios materiales para afrontar el incremento de las entradas irregulares por la frontera terrestre. La organización profesional considera que la actual dotación resulta insuficiente para responder a episodios de presión migratoria como el que atraviesa Ceuta.
Ante este escenario, el Gobierno de Ceuta ha reclamado una respuesta extraordinaria del Estado. Con sentido de Estado, responsabilidad y lealtad institucional, el Ejecutivo autonómico ha mantenido, desde el primer momento, un contacto permanente con la Presidencia del Gobierno y con distintos ministerios, entre ellos Interior, Asuntos Exteriores, Juventud e Infancia, además de otros departamentos, con el objetivo de solicitar una respuesta inmediata que permita hacer frente a la gravedad de la situación.
El portavoz del Gobierno de Ceuta, Alejandro Ramírez, explicó tras la reunión mantenida entre ambas administraciones que el Ejecutivo autonómico mantiene una coordinación permanente con la Delegación del Gobierno para evaluar la evolución de la presión migratoria y coordinar la respuesta institucional.
Alejandro Ramírez ha descartado extraer conclusiones sobre el impacto que haya podido tener la reciente sentencia del Tribunal Supremo en el aumento de las llegadas de migrantes a Ceuta. "No tenemos constancia cierta de que pueda ser el motivo que está provocando esta entrada de inmigrantes", ha señalado el portavoz del Gobierno, quien ha subrayado que los movimientos migratorios obedecen a múltiples factores y que "no tengo la certeza de que exista una causa-efecto" entre la resolución judicial y el actual repunte de entradas.
Especial preocupación genera la situación de los menores extranjeros no acompañados. Según explicó Ramírez, las llegadas de niños y adolescentes se han multiplicado por dieciséis en apenas diez días. La red de protección ha pasado de atender a 180 menores a albergar a 472, una situación que, según afirmó el portavoz, supone una sobreocupación del 1.600 % y ha llevado al límite la capacidad asistencial de la Ciudad Autónoma.
Ante este incremento, el Gobierno de Ceuta ha reabierto las naves del Tarajal como recurso extraordinario de acogida para menores. Estos dispositivos están gestionados por la Fundación SAMU bajo la supervisión del Área de Menores de la Ciudad Autónoma mientras el Ejecutivo local insiste en la necesidad de una actuación urgente del Estado para aliviar una presión asistencial que amenaza con desbordar nuevamente la capacidad de respuesta de la ciudad.
El nuevo repunte migratorio mantiene en máxima tensión a los recursos de acogida, a los servicios de emergencia y a los cuerpos policiales desplegados en la frontera. Mientras continúan las llegadas tanto por mar como por el perímetro terrestre, las administraciones siguen pendientes de la evolución de una situación que, según coinciden diversas fuentes consultadas, podría agravarse si persisten las actuales condiciones marítimas y el ritmo de entradas registrado durante los últimos días.