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China aprueba el uso de chips cerebrales y es solo el comienzo de un plan para dominar la industria

China aprueba el uso de chips cerebrales y es solo el comienzo de un plan para dominar la industria
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Mientras Estados Unidos y Europa avanzan con cautela en ensayos clínicos, China acelera hacia la comercialización de los implantes cerebrales.
Jorge GarayNeurociencia17 de marzo de 2026implante para personas de entre 19 y 60 años con parálisis causada por lesiones en el cuello o la médula espinal que les impiden mover las extremidades.

De acuerdo con Nature, el implante incrustado en el cráneo tiene el tamaño de una moneda. Del chip sobresalen ocho electrodos que se colocan sobre el cerebro, en el área donde se procesa el movimiento del cuerpo. Cuando el usuario imagina mover la mano, el chip envía la señal a una computadora, y esta la convierte en acciones ejecutadas por una prótesis.

interfaces cerebro‑computadora (BCI, por sus siglas en inglés), ninguna ha obtenido aún autorización para comercializar sus innovaciones como tratamiento. Incluso proyectos avanzados, como Neuralink, han enfrentado efectos secundarios que frenaron cualquier aprobación regulatoria.

El plan para dominar la industria de los implantes cerebrales

Este avance ocurre pocos meses después de que un documento político filtrado revelara la estrategia de China para crear una industria BCI competitiva a escala global en cinco años. El plan describe 17 pasos para liderar la investigación, el desarrollo y la aplicación de estas tecnologías.

"El gobierno chino siempre ha apoyado las tecnologías disruptivas. Creo que, desde el punto de vista del gobierno, esta política significa que la tecnología BCI ya ha pasado del nivel de concepto al de producto", expresó a WIRED Phoenix Peng, cofundador y consejero delegado de NeuroXess, una empresa de BCI con sede en Shanghái.

El documento político promueve la producción masiva de dispositivos no invasivos y no implantables de diversas formas: montados en la frente, en la cabeza y en la oreja, como audífonos, visores y gafas. También propone probar estas tecnologías en sectores de alto riesgo, como la manipulación de materiales peligrosos, la energía nuclear, la minería y la electricidad.

Por ahora, los implantes cerebrales buscan un objetivo claro: devolver autonomía a personas con discapacidad. Existen dispositivos experimentales que permiten comunicarse con “pensamientos”, operar computadoras sin mover un músculo e incluso tecnologías que comienzan a restaurar la visión. Con la autorización comercial de Neo, la industria entra en una nueva etapa.

Fuente original: Leer en Wired - Ciencia
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