Sonriente y enfundado en un impecable frac, el embajador de Estados Unidos en España, Benjamín León, ha presentado este miércoles sus cartas credenciales ante el Rey. El jefe de la misión diplomática cumple así con el trámite imprescindible para poder operar con todas las facultades como enviado de Donald Trump al país, y lo ha hecho en una ceremonia solemne y tiempo record.
Porque Benjamín León, empresario de origen cubano y con raíces canarias, llegó a España el pasado lunes acompañado por su mujer. Al día siguiente se reunió con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, para presentar sus cartas de estilo. Y este miércoles, sin haber vencido aún el jetlag por la diferencia horaria con Washington, ya ha presentado sus cartas credenciales.
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- Redacción: MARINA PINA Madrid
El nuevo embajador llega a España después de un año y medio sin jefe de misión en la Embajada. Una situación provocada por la partida de Julissa Reynoso y la ausencia de nombramientos por las elecciones en Estados Unidos. Así que la presencia de un embajador era una de las prioridades para España, sobre todo por tener una figura que ayude a mejorar las relaciones con Estados Unidos, aliado prioritario cuyos lazos diplomáticos están afectados por la falta de sintonía entre Pedro Sánchez y Donald Trump.
El presidente español se ha erigido como líder del antitrumpismo, y ha realizado maniobras como negarse en público a gastar el 5% del Producto Interior Bruto en Defensa. Una decisión que irrita al estadounidense y que ha recriminado a Sánchez en numerosas ocasiones. En su discurso de propuesta para ser embajador en España, Benjamín León afirmó que su prioridad sería convencer al ejecutivo nacional para aumentar ese gasto en Defensa.
Muestra del interés de Exteriores en la llegada de León es que se ha esforzado por agilizar los trámites para que pueda estar operativo cuanto antes. Así, Albares hizo una excepción el martes y se reunió con León cuando este acudió a entregar sus copias de estilo al introductor de embajadores. Este miércoles, además, el ministro de Asuntos Exteriores acudió al Palacio Real para asistir a la reunión con el Rey. Su presencia es una excepción, pues la última vez que vino a esta cita fue en septiembre del año pasado y llevaba un año y siete meses sin asistir.
Al llegar a la Embajada, situada en la calle Serrano de Madrid, León se dirigió a los trabajadores y recordó que "el presidente Trump ha planteado una sólida política exterior para lograr resultados en beneficio del pueblo estadounidense, y me siento inmensamente orgulloso de servir como su embajador ante España y Andorra y de dirigir nuestra misión diplomática en estos dos importantes países aliados".
Además, León recordó que en este año que Estados Unidos celebra 250 años de libertad e independencia, "una independencia que se logró en gran parte gracias a España".
No quiso obviar el problema de la inversión en Defensa en su primer discurso, y prometió que trabajará "para invertir en nuestra defensa común y en el objetivo compartido de los aliados de alcanzar el 5% del gasto en defensa, acelerar nuestras ya importantes relaciones comerciales, fortalecer nuestras fronteras, mantener nuestros esfuerzos contra la delincuencia transnacional y promover los intereses mutuos en América Latina".