Han tenido que pasar dos años para que la familia de la turista española Eneritz Argintxona Fraile atisbe por fin la justicia por el crimen que sufrió en el archipiélago de Bocas del Toro, en Panamá, en julio de 2024. El Tribunal de Juicio ha declarado culpables a dos hombres por los delitos de homicidio y robo contra la ciudadana vasca ocurrido en la isla Carenero el 23 de julio de 2024, tal y como ha informado la Procuraduría General de la Nación.
Así, la Fiscalía Regional de Bocas del Toro ha logrado acreditar la responsabilidad penal de ambos acusados durante el juicio oral, de modo que la investigación penal entra en su fase final. Ahora se está a la espera de establecer la pena de prisión que cumplirán cada uno de ellos y que será fijada posteriormente en una audiencia de individualización de la sentencia.
La investigación realizada concluyó que Argintxona murió a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico y su cuerpo en descomposición permaneció durante tres días sobre unas rocas en un paraje aislado de la playa de Isla Carenero, en Bocas del Toro, al norte de Panamá.
Según testimonios recabados en su día por El Mundo, que viajó hasta Isla Carenero para reconstruir los hechos, fue un adolescente de 14 años de California (EEUU) el que descubrió el cuerpo mientras se dirigía a coger olas con su tabla de surf.
La autopsia reveló que la joven, de 30 años, procedente de la ciudad vizcaína de Erandio, había fallecido de un traumatismo craneoencefálico (un fuerte golpe en la cabeza). De esta manera tan abrupta y violenta finalizó el viaje de una aventurera graduada un año antes de su muerte en Educación Infantil que había recorrido durante un mes Costa Rica, trabajando como voluntaria en varios hostales del país.
El crimen de Eneritz conmocionó a los habitantes de una pequeña isla paradisíaca de 1.000 habitantes en Bocas del Toro, un conjunto de archipiélagos bañados por aguas turquesas, con playas de arena blanca y rodeadas de una espesa selva. Precisamente, la turista vasca eligió este lugar habituado al turismo de surf y de sol y playa.
Sus últimas horas de vida las pasó en el Hostal Aqua Lounge, el lugar más de moda donde hospedarse en Isla Carenero, hasta donde llegó sola el 23 de julio Eneritz, con la intención de quedarse una única noche en uno de los cuartos con literas donde se comparte habitación con otras turistas.
El mismo día que llegó, abandonó las instalaciones del Aqua Lounge para dirigirse andando a la playa La Punta, situada a dos kilómetros de allí, que se recorren aproximadamente en 45 minutos a pie.
UN PASEO MORTAL
La cámara de la única salida del hostal captó el momento en el que Eneritz se dirigía por el sendero de la derecha que conduce a la playa, que es el que los recepcionistas del lugar recomiendan realizar a los turistas al poder encontrar por el camino restaurantes, hoteles y un paisaje mucho más bonito al serpentear por la orilla del mar.
Sin embargo, la joven cambió de opinión y decidió a los dos minutos darse la vuelta y optar por el camino de la izquierda, que atraviesa varias viviendas muy humildes construidas de madera y lámina, donde viven personas de escasos recursos.
Recuerdo a la joven vasca en el lugar de los hechosEL MUNDOPor este lugar, que incluye una pequeña senda hacia la playa, atravesó la turista española. Su cuerpo apareció tres días después tirado en un recóndito y escarpado paraje junto al agua del mar.
Antes de que su cuerpo apareciera el 26 de julio, los trabajadores del hostal se dieron cuenta de la ausencia de Eneritz. Fue al día siguiente de salir a la calle, cuando la mujer que se encargaba de la limpieza se percató que la maleta con sus pertenencias permanecía junto a la cama, que tampoco había sido utilizada a pesar de estar reservada.
El gerente general de Aqua Lounge, Tyson Merrill, explicó que el 26 de julio, y antes de que se descubriera el cadáver, recibió un correo electrónico de la madre de Eneritz en el que mostraba su preocupación por no haber podido hablar con su hija desde el martes y que era muy «extraño» que no se hubiera comunicado con su familia, algo que hacía habitualmente.
De este modo, el gerente del hostal se dirigió inmediatamente a la oficina del Ministerio Público en Isla Colón para reportar la desaparición de la turista española, cuya familia hizo lo mismo en una comisaría de la Ertzaintza de Erandio.
ROBO DE UNA GO PRO Y UN iPHONE
La Fiscalía inició sus investigaciones bajo la principal hipótesis de un homicidio y un robo de las pertenencias de la joven, dado que su teléfono y la pequeña mochila que portaba nunca aparecieron.
Tras dos semanas de incertidumbre, finalmente la Policía Nacional Civil arrestó a los dos hombres que ahora han sido condenados por homicidio y robo, aunque en un primer momento se les acusó de feminicidio.
Uno de los jóvenes detenidos por el crimen en agosto de 2024EL MUNDOEl juez Arnulfo Ávila, de la localidad de Changuinola, envió en agosto de 2024 a prisión preventiva a Antony Planes, alias Leche, de 39 años y al otro joven, Joshua Parris, de 24 años tras imputarles, a petición de la Fiscalía, los delitos de feminicidio y robo agravado en perjuicio de Eneritz.
Según relató la fiscal Marissa Caballero, la joven paseaba «tranquilamente» frente al mar en la playa Punta Brown cuando fue seguida por los dos arrestados. En un momento dado, Planes llegó por detrás y golpeó hasta la muerte a Eneritz con un machete en la cabeza, aunque no con la parte que corta. A continuación, el joven que lo acompañaba le arrebató el bolso, que contenía un iPhone 11 Pro de color rosado, una cámara de fotos GoPro y unos auriculares. Tras cometer el crimen y el robo, ambos comenzaron a correr y dejaron el cuerpo tirado en el suelo.
Este crimen provocó una gran conmoción entre la población, tanto de Isla Carenero como de Isla Colón, donde grupos de mujeres organizaron varias marchas para exigir justicia y una mayor seguridad en las calles. Finalmente, esa justicia ha tardado dos años en llegar.