La errónea interpretación de una cita de Benedicto XVI sobre la yihad en su famoso discurso en la Universidad de Ratisbona incendió el mundo musulmán
Regala esta noticia El fallecido Alí Jamenei. (AFP) 03/05/2026 a las 16:22h.La expectación era enorme entre los 1.500 académicos presentes en la Universidad de Ratisbona aquella mañana soleada del 12 de septiembre de 2006 en ... la capital administrativa del Alto Palatinado, en Baviera. Benedicto XVI, delgado, con el cabello blanco y aspecto frágil, ofrecía una lección magistral con motivo de su visita a Alemania. El Papa leía sin levantar la voz un texto elaborado con su prosa ratzingeriana calibrando cada frase, conocedor del efecto de sus palabras.
La felicidad se transformó en angustia con las primeras noticias que le facilitaron nada más aterrizar en Roma, de vuelta al Vaticano. Su discurso en Ratisbona, ideado como una llamada contra los fanatismos, había sacudido los cimientos del mundo islámico. El ayatolá Alí Jamenei, Líder Supremo de Irán, se había puesto al frente de una ola de indignación contra la Iglesia católica, que supuso manifestaciones, quema de iglesias e, incluso, el asesinato de una monja en Somalia. El detonante parecía que era una cita que ofrecía una visión beligerante de la religión musulmana.
Un «complot» de Israel y EE UU
El clérigo iraní, que pereció en febrero bajo las bombas israelíes y americanas, reaccionó con furia contra Benedicto XVI. «El discurso del Papa es un nuevo eslabón de un complot para lanzar una cruzada contra el islam», tronó, encuadrándolo en una conspiración israelí y estadounidense. Le tocaba más de cerca porque el pontífice había recogido un fragmento de un diálogo del año 1400 entre el emperador bizantino Manuel II Paleólogo con un persa culto sobre el cristianismo y el islam y sobre la verdad de ambos. Había tocado el tema de la yihad, la guerra santa para muchos. «Destruiremos la cruz», prometió un grupo de la red terrorista de Al Qaeda.
La cita de la polémica
«Muéstrame también lo que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malas e inhumanas, como su disposición de difundir por medio de la espada la fe que predicaba»
¿Qué había pasado? La cita en cuestión, tomada de un libro de un islamólogo y sacerdote melquita libanés amigo del pontífice, era la siguiente: «Muéstrame también lo que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malas e inhumanas, como su disposición de difundir por medio de la espada la fe que predicaba». Algunos medios «sacaron de contexto una cita aislada, y la presentaron como una opinión personal del Papa», señala Pablo Blanco Sarto en su libro 'Benedicto XVI. El Papa alemán'. «Circuló por el mundo como una afirmación volviéndose en contra no del emperador medieval, sino del Papa en ejercicio», escribió Peter Seewald en su biografía 'Benedicto XVI. Una vida'.
El caso es que el pontífice ofreció sus disculpas por la cita e intentó suturar las heridas generadas por el malentendido, pese a que más de un centenar de muftíes suscribieron las palabras del discurso. La coincidencia de su intervención con la fecha del 11S (los ataques terroristas en Estados Unidos) pudo haber caldeado el ambiente. Su siguiente viaje fue a Turquía, donde le habían vaticinado que pasaría a la historia como Hitler y Mussolini. En Estambul se calzó unas babuchas blancas en la Mezquita Azul y rezó en silencio en dirección a la Meca. Meses después recibió en audiencia al rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdulaziz-Al Saud, la primera en la historia. Fue un hito en las relaciones de la Santa Sede con el mundo islámico.
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