Jueves, 01 de enero de 2026 Jue 01/01/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Cuando la Bolsa y el PIB levantan la copa, pero los españoles no tienen con qué brindar

Cuando la Bolsa y el PIB levantan la copa, pero los españoles no tienen con qué brindar
Artículo Completo 1,421 palabras
El patrón económico es obvio. Todo aquello que depende del Gobierno, ha empeorado. Todo lo que escapa a su control, ha prosperado.

La Bolsa española. EFE

Editorial EL RUGIDO DE EL ESPAÑOL Cuando la Bolsa y el PIB levantan la copa, pero los españoles no tienen con qué brindar Publicada 31 diciembre 2025 20:59h

España entra en 2026 a dos velocidades.

Mientras el Gobierno celebra un PIB que crece al 2,9%, con récords de empleo y cifras de turismo casi inmejorables, millones de familias y pequeños empresarios pierden poder adquisitivo día tras día.

Esta brecha no responde a fuerzas ciegas del mercado, sino a un programa de gobierno donde aquello que depende de las decisiones políticas de la Moncloa se desmorona, mientras aquello que escapa al control gubernamental prospera.

Empecemos por la ilusión del crecimiento español.

El 2,9% del PIB no miente. Pero no cuenta toda la historia. España crece porque, primero, el turismo genera demanda externa inelástica (cien millones de turistas que no se deben a política nacional alguna), y contribuye con el 12,6% del PIB.

Segundo, porque crece la población neta por la inmigración, que suma “unidades de producción”, pero que no incrementa la productividad por hora.

Tercero, y más importante. Porque las cinco grandes empresas del IBEX 35 (Inditex, Iberdrola, Santander, BBVA y CaixaBank) cotizan en Madrid, pero generan aproximadamente el 70% de sus ingresos fuera de España.

Inditex prospera en Asia. Santander y BBVA alcanzan beneficios récord en Brasil y México. Iberdrola crece por Avangrid en Estados Unidos y Scottish Power en Reino Unido.

Y de ahí su año de gloria en la Bolsa.

Cuando el ministerio de Economía presume del IBEX y de su alza del 30%, presume en realidad del desempeño de una cartera internacional, no de España.

Y eso es un sofisma que maquilla el éxito corporativo multinacional de esas empresas como si se tratara de un logro de política económica nacional. Pero la realidad es que el Gobierno español no merece crédito alguno por las ganancias que el Santander obtiene en São Paulo.

El drama verdadero

El drama verdadero ocurre en lo que sí controla el Gobierno.

La recaudación fiscal ha alcanzado máximos históricos. Entre enero y noviembre de 2025, Hacienda ingresó 301.355 millones de euros, con una proyección de 325.000 millones al cierre del año, cifra que supera en 117.000 millones (casi un 70% más) a la de 2017, cuando Sánchez llegó al poder.

Pero esa monumental cantidad de dinero no ha servido para hacer prosperar a las familias y las pymes. Muy al contrario.

El ritmo de recaudación es asfixiante. En los primeros meses de 2025, la presión fiscal creció a un ritmo de 2.000 millones mensuales en España.

¿Qué fuentes alimentan esa sangría fiscal?

1. El impuesto sobre Sociedades, que ha aumentado un 69% desde 2017.

2. El IRPF, que se ha incrementado un 68% en el mismo periodo.

3. El IVA de los alimentos, que ha generado 853 millones adicionales sólo en el primer semestre de 2025.

4. El IVA en la energía, que ha generado otros 407 millones extras por mayor tributación sobre la electricidad.

5. Las cotizaciones sociales, que han sido elevadas repetidamente, especialmente sobre los autónomos.

Precisamente los autónomos, columna vertebral de la pequeña empresa española (más de 3,3 millones de personas), verán sus cotizaciones sociales aumentar entre un 4% y un 35% en 2026, con alzas acumuladas que podrían superar el 100% en 2028 y alcanzar 1.208 euros mensuales para los de mayor renta.

Muchos de ellos tendrán que elegir entre cerrar la persiana o sumergirse en la economía informal.

Salarios menguantes

Y mientras el Estado recauda como nunca, los salarios reales se empequeñecen.

Los salarios pactados en convenio han avanzado un 3,5% en 2025, cifra que parece respetable hasta que se compara con la realidad. La inflación acumulada desde 2020 supera el 22%, mientras que los salarios sólo han recuperado un 17% en ese lustro.

Dicho de otra manera. Los trabajadores españoles son más pobres en 2025 que en 2020, a pesar de las subidas de su salario.

Pero hay algo peor. La asfixia de la vivienda.

El precio de compra de vivienda ha subido un 13,1% en 2025, mientras que el alquiler (la opción de millones) ha escalado un 22% en dos años.

Para una familia inquilina, esa subida de alquiler absorbe completamente la mejora salarial del 3,5% y genera un déficit presupuestario mensual que no existía el año anterior.

La política del Gobierno sobre vivienda, y muy especialmente su amparo de la okupación y el estrangulamiento fiscal y regulatorio de los propietarios, ha provocado una fuga del mercado, minando la oferta y disparando los precios. Una respuesta lógica del libre mercado a lo que no puede calificarse más que como una expropiación encubierta de las propiedades de los españoles.

Un sanchismo insostenible

Hay una última mentira silenciosa: la de que el modelo sanchista es sostenible.

Porque España crece, sí. Pero su productividad por hora trabajada sigue siendo un lastre comparada con la de la Eurozona. Trabajamos más, generamos menos valor por hora y el resultado es que nuestro crecimiento es "extensivo" (porque somos más), pero no "intensivo" (lo que implicaría más eficiencia).

Esto significa que los salarios reales, en el largo plazo, no pueden subir significativamente sin erosionar la competitividad de las pymes.

Es decir, estamos condenados a ser "trabajadores pobres" en una economía que crece estadísticamente, pero que se empobrece en la vida cotidiana.

Pero los intentos del Gobierno de maquillar la realidad económica española no parecen haber hecho mella en los españoles. Como confirma el sondeo que publicamos hoy, los españoles entran en 2026 con más pesimismo a cuestas que nunca.

Un solo dato. En enero de 2022, cuando se preguntaba por la situación política del país, un 31,3% de los españoles confiaba en que mejoraría durante el año siguiente, frente a un 51,3% que pensaba que empeoraría y un 17,4% que creía que seguiría igual.

Ese tercio de optimistas se ha ido desinflando año tras año hasta quedarse en torno a sólo un 14,2% en 2026.

Con la economía ocurre algo muy similar. En enero de 2022, alrededor de un 30% de los encuestados pensaba que la economía española iba a mejorar durante el año siguiente, frente a algo más de la mitad que esperaba un empeoramiento y una minoría que confiaba en que todo siguiera igual.

Pero esta esperanza se ha ido reduciendo hasta mínimos históricos (del 21%) después de pasar por niveles intermedios (un 29% en 2023 y un 25,6% en 2024).

Es decir, sólo uno de cada cinco ciudadanos confía hoy en una mejora de la economía nacional.

Patrones obvios

El patrón es obvio. Todo aquello que depende del Gobierno (presión fiscal, regulación laboral, política de vivienda) ha empeorado.

Todo lo que escapa a su control (mercados financieros internacionales, demanda turística global, beneficios multinacionales) ha prosperado.

El Gobierno se atribuye el crédito por lo segundo, de forma radicalmente inmerecida, e ignora su total responsabilidad sobre lo primero.

La España que brinda en la Moncloa por los números del IBEX y el PIB es real. También lo es la España de las familias que no llegan a final de mes, los autónomos que no pueden siquiera levantar la persiana sin pagar 250 euros antes de ingresar su primer euro, y los jóvenes que emigran porque no pueden acceder a una vivienda.

Es probable que muchos medios cercanos al Gobierno, frente a las buenas cifras macro y los espectaculares resultados en la Bolsa, se sientan tentados de titular "la España salmón se divorcia de los españoles de la calle", culpando de la crisis económica española al espantapájaros de los empresarios y el libre mercado.

Pero la realidad es otra. Es el Gobierno el que se ha divorciado de los españoles. De todos ellos: de los de la España macro, y de los de la España micro. Otra cosa es que los primeros tengan a su alcance herramientas que les permiten escapar de la influencia del Gobierno, y los segundos no.

NEWSLETTER - OPINIÓN

Todos los domingos en tu correo la carta del director y otros artículos Apuntarme De conformidad con el RGPD y la LOPDGDD, EL LEÓN DE EL ESPAÑOL PUBLICACIONES, S.A. tratará los datos facilitados con la finalidad de remitirle noticias de actualidad.
    Fuente original: Leer en El Español
    Compartir