- 'Start up' que pueden crear con IA vacunas contra el hantavirus
- Google anima la batalla tecnológica en el sector de la salud
La industria farmacéutica ha visto en la IA una oportunidad para reducir tiempos en la investigación de nuevos tratamientos, optimizar su producción y agilizar la documentación legal, unos procesos en los que cuentan con las tecnológicas como aliadas.
La inversión en investigación y desarrollo (I+D) de la industria farmacéutica mundial superó los 200.000 millones de dólares el año pasado, casi el doble que en 2020. Las 50 grandes farmacéuticas impulsan esta cifra, e invierten cerca del 30% de sus ingresos en innovación, un esfuerzo financiero necesario para afrontar que el lanzamiento de un nuevo fármaco al mercado puede requerir entre diez y quince años y más de 2.000 millones de dólares.
Ahora, las farmacéuticas han visto en la IA una oportunidad para optimizar su negocio, desde el desarrollo de nuevos medicamentos a la eficiencia de sus procesos de producción y la documentación regulatoria necesaria para que los tratamientos lleguen al paciente. Se prevé que el mercado de la IA en la industria farmacéutica y biotecnológica ronde los 8.540 millones de dólares este año, según datos de Fortune Business Insights. La cifra alcanzaría los 154.100 millones en 2034, con una tasa de crecimiento anual del 43,5%.
Resultados
La adopción de estas herramientas ya muestra resultados. Novartis recurrió a la IA en 2023 cuando iniciaba el ensayo clínico de fase avanzada de su fármaco para el colesterol Leqvio. El proceso habitual de buscar centros para los ensayos, que duraba entre cuatro y seis semanas, se redujo a horas ya que la IA ayudó a identificar aquellos con mejor rendimiento.
La IA agente -una inteligencia artificial autónoma que requiere poca intervención humana- podría aumentar la productividad de un ensayo clínico entre un 35% y un 45%, según McKinsey.
GSK usa una combinación de herramientas digitales y de IA para reducir la recopilación y agregación manual de datos, así como la inscripción en ensayos clínicos, y así acelerar un 15% los estudios. Esto contribuyó a un ahorro de unos 10,8 millones de dólares el año pasado en gastos de los ensayos de su tratamiento para el asma Exdensur, aprobado ya en EEUU y Europa.
J&J, con 4.000 empleados en tecnología de los 140.000 en plantilla, utiliza la IA para reducir a la mitad el tiempo que tarda en generar nuevos compuestos candidatos a fármacos. En paralelo, le permite agilizar la preparación de documentos para los organismos reguladores. El proceso tradicional para un informe de un ensayo puede llevar de 700 a 900 horas que, con la IA, se reduce a 15 minutos.
Red de alianzas
El 95% de las empresas farmacéuticas ya invierte en la IA, que se ha convertido en una nueva vía de trabajo, en muchas ocasiones a través de alianzas millonarias. Sólo hasta mediados de abril, grandes farmacéuticas como Lilly, Pfizer, Novartis, AstraZeneca o GSK, entre otras, habían cerrado más de una treintena de acuerdos estratégicos con gigantes tecnológicos como Nvidia, OpenAI, Microsoft y Siemens para aplicar la IA a la investigación y la fabricación, por un importe superior a los 20.000 millones de dólares, reconfigurando su innovación alrededor de los datos y la automatización robótica.
Entre las grandes alianzas, la alemana Merck llegó a un acuerdo el año pasado para utilizar la plataforma Opal de la biotecnológica estadounidense Valo Healt, basada en IA y aprendizaje automático para analizar datos humanos y hallar más rápidamente compuestos preclínicos, especialmente en Parkinson y otras enfermedades relacionadas, en un acuerdo de más de 3.000 millones de dólares.
EXPANSIONLilly, el dueño de los tratamientos para la diabetes y la obesidad Mounjaro y Zebound, ha firmado desde el año pasado varios acuerdos. Anunció una colaboración con Nvidia para destinar 1.000 millones de dólares en cinco años a crear un laboratorio de innovación en IA (incluido un superordenador avanzado) para acelerar la I+D de medicamentos. No es su único pacto para desarrollar terapias diseñadas por IA para distintas enfermedades. Tiene acuerdos con Superluminal Medicines para descubrir moléculas pequeñas para tratar la obesidad y otras enfermedades cardiometabólicas, valorado en 1.300 millones; y otro con Creyon Bio de hasta 1.000 millones.
Este año, se ha asociado con Insilico Medicine (por importe de hasta 2.750 millones) y con Profluent para desarrollar enzimas diseñadas mediante IA, en una operación de hasta 2.250 millones de dólares; y ha permitido que su plataforma basada en IA TuneLab se integre en la del fabricante de software Schrödinger (LiveDesign) para brindar a otras biotecnológicas la posibilidad de acelerar sus desarrollos.
Capacidades
Hay más casos. Pfizer ha reforzado sus acuerdos con PostEra (biotech especializada en IA) y XtalPi (tecnología farmacéutica basada en inteligencia artificial y robótica); la división de tecnología médica de Johnson &Johnson (J&J)trabaja con Nvidia para probar capacidades de IA para su ecosistema digital conectado de cirugía; Bristol Myers Squibb (BMS) se ha aliado con Microsoft para usar su plataforma de radiología basada en IA para detectar el cáncer de pulmón;y la japonesa Takeda tiene acuerdos con Nabla Bio y empleará los modelos de descubrimiento de fármacos de IA de Iambic.
GEORGIOS KEFALASEFELa suiza Novartis ha firmado una alianza con la británica Relation Therapeutics para utilizar su plataforma de IA y genómica funcional en el descubrimiento de nuevas terapias para enfermedades atópicas; y la británica GSK con Noetik y con Helix para impulsar la medicina de precisión utilizando la IA.
La danesa Novo Nordisk, rival de Lilly en el mercado de la obesidad, también ha firmado alianzas con Nvidia para diversos proyectos de IA, y con OpenAI para aplicar capacidades avanzadas de inteligencia artificial, desde el descubrimiento de fármacos (especialmente para la pérdida de peso y diabetes) hasta las operaciones comerciales.
El interés de las farmacéuticas se ha plasmado también en adquisiciones. Sólo este año, la anglosueca AstraZeneca ha comprado la tecnológica estadounidense Modella AI para reforzar su investigación en cáncer mediante IA, y la suiza Roche pagará hasta 1.050 millones de dólares por PathAI, una firma estadounidense especializada en patología digital e inteligencia artificial aplicada al diagnóstico.
'App' de Amazon para acelerar ensayos
Amazon está revolucionando también la industria farmacéutica empleando la IA generativa. AWS (Amazon Web Services) ha lanzado Amazon Bio Discovery, una aplicación de IA diseñada para acelerar el descubrimiento de fármacos en sus primeras etapas, permitiendo a los científicos ejecutar flujos de trabajo computacionales complejos sin necesidad de escribir códigos. Esta plataforma, según AWS, brinda a los investigadores acceso a una biblioteca de modelos biológicos especializados que pueden generar y evaluar posibles moléculas, junto con un agente de IA que ayuda a seleccionar modelos, establecer parámetros e interpretar los resultados.
Los investigadores pueden enviar los candidatos preseleccionados a laboratorios asociados para su síntesis y prueba, y los resultados se reincorporan al sistema para guiar la siguiente fase de diseño. Bayer y Voyager Therapeutics figuran entre las primeras farmas en adoptar esta tecnología. Además, AWS, junto a Boston Consulting y Merck-MSD, también han lanzado una plataforma de IA para mejorar la selección de centros para ensayos clínicos, un obstáculo común en el desarrollo de fármacos.
Google negocia con SpaceX el lanzamiento de centros de datos al espacioLos riesgos de elegir un chatbot como asesor de inversiónEl nuevo mapa europeo de la IA: de laboratorios de vanguardia a humanoides Comentar ÚLTIMA HORA