El periodista salvadoreño Diego Andrés Rosa Rosales ha sido detenido este viernes en Sevilla por la Policía Nacional en cumplimiento de un orden internacional de detención emitida por la Interpol a instancias del Gobierno de Nayib Bukele.
Según ha informado la ong Reporteros Sin Fronteras y han confirmado fuentes policiales a EL MUNDO, Diego Rosa llevaba dos meses en España y había solicitado asilo, motivo por el cual había acudido hoy a una comisaría de Sevilla para iniciar los trámites, acompañado de un miembro de la ong Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR).
Allí, la Policía ha podido comprobar que había una orden internacional y ha procedido a su detención. Está previsto que pase mañana a disposición judicial de forma telemática, ya que será la Audiencia Nacional la que tenga que resolver sobre su situación.
El presidente de la sección española de Reporteros Sin Fronteras (RsF), Alfonso Bauluz, ha lamentado, en declaraciones a EL MUNDO, que "el régimen dictatorial de Bukele pueda perseguir a periodistas en España", una realidad de la que las autoridades de España no deberían ser cómplices, ha subrayado.
Bauluz considera que, cuando se tramita una orden de detención internacional, los estados democráticos han de "valorar las garantías y el respeto a los derechos humanos de los gobiernos que la emiten". "Hay que poner en cuestión la legitimidad una orden cuando proviene de un régimen autoritario". "Dudo mucho que se detenga en España a un periodista perseguido por el Gobierno de Putin", ha afirmado el presidente de RsF.
Diego Andrés Rosa Rosales es un fotoperiodista licenciado en Comunicación Social por la Universidad Centroamericana y con estudios en Comunicación por la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México. Ha trabajado con Agencia Presentes, El Faro, Zuma Press y La Prensa Gráfica en El Salvador. Se dedica a publicar sobre temas políticos, sociales y relacionados con los derechos humanos. RsF ha solicitado la puesta en libertad inmediata de Diego Rosa.
Según ha informado su abogada, Marta Balmaseda, Diego Andrés había acudido a la comisaría junto a su novia para aportar la documentación que acredita que ha sido objeto de persución en su país por razones políticas, motivo por el cual solicita una orden de protección internacional que debería impedir su extradición a El Salvador. Allí el régimen de Bukele le acusa de un delito supuesto de tráfico de criptomonedas. Sin embargo, el periodista niega los hechos y dispone de informes de organismos internacionales que acreditan el hostigamiento que tanto él como su familia están sufriendo por publicar en diferentes medios de comunicación. "En este caso no se persigue un delito sino a una persona", ha afirmado su abogada, que reconoce que a la Policía Nacional no le ha quedado más opción que la detención dada la orden internacional que existe. En cualquier caso, no duda de que el juez que valore su situación mañana ordenará su puesta en libertad inmediata. Previamente, pese a todo, habrá pasado al menos una noche en los calabozos de la Policía en Sevilla.
Reporteros sin Fronteras ha prestado ya auxilio a tres periodistas salvadoreños en España desde que Nayib Bukele llegara a la presidencia de la República, donde sus prácticas contra la violencia de las maras y de las mafias es muy cuestionada por las organizaciones humanitarias internacionales debido a las detenciones masivas y a la suspensión de los derechos y garantías de miles de presos que se hacinan en sus cárceles.