José María Ángel Batalla, ex comisionado especial para la reconstrucción y reparación de los daños provocados por la Dana, ha pedido aprobar "con consenso" una legislación que cree "un paraguas administrativo" que implique a municipios, comunidades autónomas y Estado para "responder con rapidez y más eficacia" a las emergencias. "Tiene que haber una cultura de emergencias y de prevención desde la escuela", ha añadido.
Ángel Batalla, que no tenía cargo alguno el 29 de octubre de 2024, día de la tragedia, pese a ser experto en emergencias -dirigió la Agencia de Respuesta a las Emergencias de la Comunidad Valenciana durante ocho años-, ha explicado haberse sentido "como el que chupa banquillo" mientras todo sucedía. Tras la riada, fue nombrado comisionado del Gobierno para la reconstrucción, un cargo del que tuvo que dimitir tras destaparse la falsedad del título académico universitario que había incluido en su expediente.
Cristina Moreno, en representación del PSOE, ha dedicado buena parte de su intervención en señalar que la comparecencia de Ángel sólo tiene como objetivo generar "ruido" coincidiendo con la citación en la comisión del Congreso, a la misma hora, de la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, a quien ha acusado de "borrarse" de la dana y "ponerse de perfil para no perjudicar sus ambiciones". Catalá, en la comisión de la Cámara Baja, ha asegurado que "lo que falló" en su municipio el 29-O fue el Plan de Actuación ante Inundaciones que había aprobado el anterior equipo municipal liderado por el alcalde de Compromís, Joan Ribó.
La alcaldesa ha defendido las medidas preventivas que, según ha dicho, fueron acordando en función de las alertas meteorológicas e hidrológicas y ha insistido en que el Plan de Inundaciones no preveía en ningún caso que un desbordamiento del Barranco del Poyo afectara a ninguna zona de la ciudad y que, además, descartaba la inundación de las que resultaron anegadas.
Catalá ha hecho hincapié en que el Ayuntamiento no tenía competencias ni tenía por qué vigilar lo que sucedía "aguas arriba" y que nadie les avisó de que iba a haber una riada.
Ángel Batalla, por su parte, ha asegurado que como comisionado, desde su nombramiento hasta su dimisión, tuvo un equipo "muy solvente" y que la relación con las Administraciones fue "muy positiva". El compareciente no ha querido dar su opinión ni hacer un juicio de valor acerca de por qué sucedió la tragedia, qué fue lo que falló y lo que debería haberse previsto, pero ha añadido que, cuando pase un cierto tiempo, piensa escribir al respecto un libro.
Curso homologado para emergencias
En su opinión, "debería haber un curso homologado en todo el Estado para quienes dirijan emergencias e intensificar el contacto con los alcaldes que son quienes mejor conocen la orografía de su territorio y la morfología de sus poblaciones".
Preguntado por el representante de Compromís, acerca de los mensajes intercambiados en el grupo de whatsapp del Consell el día de la tragedia, -Mazón escribía "hay que inundar de datos a los medios de comunicación" y "de confinar, nada"- el compareciente ha rehusado dar su opinión sobre el asunto. El senador de Compromís ha arremetido contra Carlos Mazón; contra Juanfran Pérez Llorca, actual presidente de la Generalitat, y contra el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. Y ha calificado la actuación de todos ellos de "castigo bíblico".
Sin embargo, Ángel Batalla ha elogiado "la rapidez" con la que Pérez Llorca acudió a La Moncloa nada más tomar posesión para "impulsar la coordinación". El compareciente ha tenido también palabras muy elogiosas para la actuación del Ministerio de Agricultura.
El compareciente sí ha insistido en que la coordinación entre técnicos fue fluida a diferencia de la que hubo a nivel político, muy marcada, ha dicho, "por la crispación". En este sentido, ha opinado que el paso dado por Llorca de acudir a hablar con Pedro Sánchez, sirvió para aliviar esa situación en el seno de la comisión mixta, creada más de 400 días después de la riada.