La desclasificación de 40 documentos que arrojan luz sobre los días previos al cruce masivo de inmigrantes a Ceuta ha provocado unanimidad en los medios al constatar que los servicios de Inteligencia sí avisaron de que se daban las condiciones de lo que sucedió, aunque obviamente no se traducía en cifras, pues eso es imposible de calcular. Sin embargo, cuatro horas después de la desclasificación, Moncloa, en un intento por salvar el relato de que no había información, se ha lanzado al desprestigio del CNI.
"Tras las noticias publicadas en el día de hoy, el Centro Nacional de Inteligencia desea aclarar", comienzan en un comunicado enviado a los medios a través de fuentes oficiales. A continuación, desarrollan dos puntos. En el primero afirman que "La desclasificación evidencia que el CNI emitió información sobre una campaña en redes sociales que llamaba al asalto a la valla de Ceuta, si bien no anticipó la magnitud y naturaleza de lo que terminó ocurriendo el día 30, al ser un fenómeno inusual que no se corresponde con las crisis migratorias conocidas hasta la fecha". El segundo epígrafe distribuido por Moncloa atribuido al Centro afirma que "el CNI quiere aclarar que no se ha realizado ninguna valoración o comentario sobre la desclasificación llevada a cabo esta tarde y desmiente cualquier atribución al respecto, ya que se ha mantenido desde el primer momento el deber de secreto". El propio Sánchez, en un mensaje en la red social X al borde de la 10 de la noche, se eximió de responsabilidad apelando a que "ni el CNI anticipó la escala de lo que pasó".
Es la primera vez en la historia que el Gobierno señala al CNI como actor que no supo leer los movimientos migratorios que iban a desembocar en este intento de violación a la integridad territorial de España. Pero el texto lo envía Moncloa, no el CNI ni el Ministerio de Defensa, aunque según las fuentes consultadas, desde el departamento de Margarita Robles estarían de acuerdo con este escrito que no ha salido desde los servicios de inteligencia sino desde el Gobierno.
Pese a las fuentes enviadas, lo desclasificado muestra infografía, nota informativa, nota urgente, nota interna, nota sucinta, documento, mensajes por WhatsApp... todo este tipo de comunicaciones que realizaron los distintos miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) para alertar al Ejecutivo a lo largo de todo julio de un posible cruce masivo de inmigrantes a Ceuta.
A lo largo de todo julio se analizaron los movimientos migratorios que afectan a España. Los intercambios y alertas se intensifican desde el día 27, cuando hay incluso mensajes de Whatsapp para avisar de lo que sospechaban que pasaría. Este método es el que se utiliza, junto a las llamadas telefónicas, cuando algo va a pasar y a través de los canales protocolarios rutinarios creen que se va a llegar tarde. Por lo tanto, los intercambios de mensajes que comenzaron ese día, 72 horas antes del cruce, constatan la seriedad de la amenaza.
El Centro Nacional de Comunicaciones de la Policía Nacional redactó un «formulario de comunicación» hablando de «entrada masiva». El Centro Nacional deInteligencia (CNI), hizo llegar a las autoridades del Gobierno y las locales de Ceuta una «nota informativa» analizando el «punto de situación de la migración irregular hacia España» hasta el 30 de junio. Una suerte de balance del semestre. Este documento ya afirmaba que la sentencia del Tribunal Supremo sobre la prohibición de la devolución en caliente podría tener «un impacto muy relevante en las entradas irregulares». Ese mismo día, el CNI se comunicó directamente por Whatsapp con la delegación de Gobierno de Ceuta, liderada por Miguel Ángel Pérez, quien tras el cruce afirmó hasta en tres ocasiones que no había recibido ninguna información.
La delegación del Gobierno informó al CNI de que estaban teniendo una «reunión urgente con ciudad, cnp (Cuerpo Nacional de Policía) y gc (Guardia Civil) para tema nadadores». Esas dos mismas personas mantuvieron una conversación al día siguiente, en la que el CNI informaba sobre una concentración contra la migración irregular.
Minutos antes de las dos de la tarde del día 29, desde el Centro alertan ya a la delegación del Gobierno. Informan de que «en RRSS(redes sociales) hay un llamamiento para asalto por valla y mar mañana las 20h. Aprovechando fiesta del trono y q sus FCS estarán liados. Hay dos grupos diferentes con un total de 180.000 seguidores. Para q te hagas a la idea del alcance de la difusión». La respuesta de la delegación del gobierno es un «sus rilas», expresión ceutí parecida a un «la madre que los parió».
Después, ese mismo día, el CNI se dirigió a la Unidad Central Especial 3 de la Guardia Civil, también por Whatsapp. «Tenemos información de un intento de entradas a nado y salto a la valla para mañana, día de la Fiesta del trono. Tenemos varios grupos en Fb y WahtsApp incentivando estas entradas». Después, se produce una conversación de 7 minutos y 38 segundos entre las dos partes.
Este es un nuevo ataque a los servicios de inteligencia españoles, cuya profesionalidad se viene poniendo en duda por el Gobierno de manera pública desde que se produjo el cruce masivo a nado. Ni la desclasificación de los documentos, que muestran que el Centro sí que avisó, ha suavizado el relato del sanchismo, enrocado en que no hubo información. Los servicios de inteligencia son un objetivo fácil, pues desde el Ejecutivo saben que no van a salir nunca a defendersee, ya que ellos hablan a través de los documentos. Es el Gobierno el encargado de desclasificar esos papeles y quien, de manera voluntaria, lo ha hecho este miércoles para arrojar luz sobre los hechos acontecidos antes del cruce masivo.
El CNI avisó a través de notas, informes e incluso Whatsapp al delegado del Gobierno en Ceuta. Que ahora el Gobierno redacte un documento en el que señala que les autoinculpa de la "magnitud" -que es la palabra clave en la que se amparan sus argumentos- es un ejercicio para distraer la atención de lo oficial: los papeles que ayudan a reconstruir lo que sucedió antes.