El juez José Luis Calama ha rechazado la imposición de medidas cautelares para el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero tras su declaración como investigado por el caso Plus Ultra y que habían sido solicitadas por la Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones populares.
El magistrado de la Audiencia Nacional tiene en cuenta que Zapatero es una persona de "pública notoriedad", una circunstancia "que dificulta de manera evidente que pueda situarse en una posición de ilocalización o sustraerse discretamente al procedimiento". "Su visibilidad pública y manifiesto arraigo en el territorio, unidos a la ausencia de cualquier indicio de intención evasiva, excluyen razonablemente la existencia de un riesgo de fuga real y actual", afirma.
Para el juez, tampoco se aprecia otro de los requisitos que sustentarían una medida cautelar como es el riesgo de ocultación o destrucción de fuentes de prueba. Considera que los "elementos relevantes" de la investigación ya han sido intervenidos y los avances ya no dependen de actuaciones que el investigado pudiera obstaculizar.
Por todo ello, concluye que la imposición de comparecencias periódica o la retención del pasaporte con prohibición de salida del territorio nacional "no resulta necesaria, al no existir un riesgo procesal que requiera ser conjurado mediante tales medidas. "Su adopción supondría una restricción injustificada del derecho a la libertad personal y a la libre circulación, incompatible con el principio de proporcionalidad y con la prohibición de configurar las medidas cautelares como una pena anticipada".
La Fiscalía Anticorrupción había solicitado la comparecencia quincenal ante el juzgado, la retirada de su pasaporte y la prohibición de salida del territorio nacional. La acusación popular unificada, que ejerce el PP, se había adherido a la petición del Ministerio Público. Su letrado, Alberto Durán, había informado al juez de que otras cuatro acusaciones populares -Vox, Hazte Oír, Liberum y Iustitia Europa- pedían la prisión provisional.
La buena noticia para Zapatero viene acompañada de una mala: Calama afirma que su declaración "no ha logrado desvirtuar los indicios racionales de criminalidad expuestos en el auto de imputación y que derivan de diversas y distintas fuentes de prueba".
Entre ellas, destaca el contenido de los dispositivos intervenidos en los registros, así como la trazabilidad de diversas transferencias entre las cuentas bancarias de Zapatero en relación con fondos procedentes de la ayuda pública del Gobierno a Plus Ultra. También la utilización de múltiples sociedades mercantiles indiciariamente instrumentales para canalizar estos pagos.
A lo anterior se une el análisis preliminar del contenido del contenido del móvil de un accionista de Plus Ultra que EEUU entregó a la Udef. También el hallazgo de joyería cuyo valor supera 1,3 millones. "A día de hoy, no se ha acreditado su origen ni su correspondiente liquidación tributaria y aduanera".