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El nuevo Ferrari Luce es mucho más que el primer coche eléctrico de Ferrari. Es un grito desesperado por encontrar un nuevo público

El nuevo Ferrari Luce es mucho más que el primer coche eléctrico de Ferrari. Es un grito desesperado por encontrar un nuevo público
Artículo Completo 1,537 palabras
Pensábamos en el 2026 como el año en el que conoceríamos el primer coche eléctrico de Ferrari.  Boom.  A 9 de febrero ya conocemos los primeros detalles de su interior. Los ha hecho públicos la propia compañía en lo que es el primero de las múltiples aperitivos que nos irán suministrando antes de conocer el bocado final. De momento ya tenemos su nombre, su interior y una bomba: el diseño del habitáculo ha corrido a cargo de Jony Ive, quien dirigiera el diseño de Apple hasta su salida en 2019.  El Ferrari Luce, el que será el primer coche eléctrico de la compañía, se ha dejado ver con un interior que rompe con todo el imaginario colectivo de lo que debe ser un Ferrari y, al mismo tiempo, bebe de su historia.  En Xataka Mantener con vida los motres de combustión en 2035 nos deja unos claros ganadores. Unos llamados BMW, Porsche y Ferrari ¿Por qué un Ferrari eléctrico? Llevamos hablando más de un lustro del primer coche eléctrico de Ferrari. ¿Recuerdas cómo era la vida antes de 2020? El coche eléctrico parecía el futuro, las marcas se afanaban por dar el salto al cero emisiones y la Unión Europea avisaba de que en 2035 no tendríamos ni un solo coche a la venta con motor de combustión.  Un lustro después, los reguladores han aceptado que se puedan vender coches con motores de combustión. Eso sí, el común de los mortales no los tocaremos. O, al menos, no podremos ir al concesionario y encargar uno porque las exigencias reales en materias de emisiones dictan, ahora mismo, que si una marca no quiere pagar multas tendrá que vender muchos (muchísimos) eléctricos por cada coche puro de combustión.  En Xataka Un Ferrari eléctrico con sabor chino: la mítica marca italiana mantiene conversaciones con Leapmotor, según Reuters Y eso deja dos caminos: o la marca vende esos eléctricos o pone en el mercado coches lo suficientemente caros como para que el cliente pague la multa y se siga sacando un rendimiento económico de ellos. Vamos, que los coches de combustión serán cosa de ricos.  Pero ese cambio en la regulación llega tarde para la mayoría de las marcas. Porque casi todas se habían lanzado a una carrera de 100 metros lisos por tener listos cuanto antes sus coches eléctricos. Esa carrera ha llegado de la mano de enormes inversiones que salvo casos muy concretos ya no merecía la pena parar.  Una de ellas es la de Ferrari.  La marca ha necesitado seguir adelante con Luce, su primer coche eléctrico. Un coche que no solo aprovechará las ventajas de los motores eléctricos. Lo primero que nos dice su interior es que el Ferrari Luce será mucho más que un deportivo. Es uno de los coches más importantes de su historia.  Y Ferrari quiere hacer de él un antes y un después.  Interior del Ferrari Luce Mucho más que un Ferrari eléctrico En su primer coche electrificado, el Ferrari LaFerrari, la compañía de Maranello mandó un claro mensaje: su primer coche impulsado con electricidad iba a ser el Ferrari más puntero y salvaje construido nunca.  Con su primer coche enteramente electrificado, el primero que se venderá sin un tubo de escape, Ferrari manda otro mensaje claro: cliente techie, cliente que quiere estar a la moda, estamos aquí.  No es casual que el habitáculo de este Ferrari Luce haya sido diseñado por Jony Ive. Quien fuera el máximo responsable de diseño de Apple está considerado como una de las leyendas del diseño industrial, con decisiones en las que se apostó claramente por la forma antes que por la funcionalidad. Lo bonito por encima de lo práctico.  El Ferrari Luce es todo lo que podríamos esperar desde que se conoce la relación entre Ive y los de Maranello. El habitáculo juega con un diseño neoretro, con un volante que recuerda a la sencillez de la deportividad extrema de un Ferrari F40 o un interior donde los botones han sido sustituidos por teclas estilo aviación. Apenas hay unos botones en la consola central para subir y bajas las ventanillas o echar el cerrojo. Una suerte de joystick hace las funciones de palanca de cambio de marchas.  Selector de cambios del Ferrari Luce Detalle de la botonera de la pantalla central El interior del Luce no se olvida de que un Ferrari es un coche deportivo con unas levas detrás del aro del volante. Pero las pequeñas islas que cobijan las posiciones de selección se olvidan aquí de los detalles más deportivos para priorizar funciones más propias del día a día. Y esto es importante.  Sigue contando con un manettino para seleccionar el modo de conducción pero tiene una segunda palanca para seleccionar lo que, suponemos, será el grado de entrega de potencia para alargar la autonomía de la batería. Tenemos un botón directo al control de los limpias y otro para, suponemos, desactivar los pitidos de los sistemas ADAS. Los intermitentes, en lo que parecen superficies táctiles pero que Ive explica a Top Gear que son físicos, se integran en los radios mismos del volante en lugar de contar con botones físicos y recorridos como en los últimos modelos de la marca.  Pero, desde luego, lo que más llama la atención son sus dos pantallas. Hace tiempo que hemos aceptado un cuadro de instrumentos y una pantalla central para un Ferrari. Lo que no imaginábamos es que la pantalla principal sería reina absoluta del habitáculo con sus 10,12 pulgadas y una solución móvil en la parte inferior que hace equilibrismos entre la genialidad y el horror del purista. El asidero es puro diseño Ive.  Los gráficos mostrados por Ferrari son de unas reminiscencias a Apple que uno casi pensaría que han abrazado CarPlay Ultra. Y al mismo tiempo su pantalla  OLED del cuadro de instrumentos de 12,86 pulgadas se muestra como lo haría en un Ferrari clásico, con sus relojes bien separados y una nitidez extraordinaria para su lectura. Todo el conjunto es una muestra de dónde está Ferrari ahora mismo. La compañía podía haber optado por meter un coche eléctrico en el cuerpo de un Ferrari de combustión. En su lugar ha abrazado otra propuesta: si no puedo convencerte de saltar a un coche eléctrico, buscaré nuevos clientes.  Aunque los de Maranello tienen coches más o menos utilizables en el día a día, hasta ahora sus propuestas siempre habían guardado una coherencia racing en su interior, un claro recordatorio de que un Ferrari es para pasearlo por el centro de una ciudad pero sigue siendo una bestia dentro del circuito y en una carretera de curvas.  El Ferrari Purosangue ya era una advertencia de que se buscaba otro público. Era la rendición de Ferrari a una nueva forma de entender el mercado del automóvil. Desde hace años sus coches son algo más prácticos, más "cómodos" para el día a día. El Purosangue ya es uno de esos coches que prometen ser un coche "para todos los días".  El Luce es exactamente eso. Las ventas de eléctricos en las grandes marcas de superdeportivos de lujo no están funcionando. En China, los clientes han abandonado a las marcas tradicionales porque las nuevas propuestas les ofrecen algo más que simple conducción. El Luce ataca directamente a esos clientes. No espera ganar al que se compra un Ferrari 12Cilindri, apunta a otro tipo de público.  Ese público está en las calles, quiere utilizar su coche todos los días. Y todo indica que el Ferrari Luce será exactamente eso, el tipo de coche que también es un complemento de moda. La compañía, como Porsche ha conseguido jugar en el complicado reto de aumentar su producción sin devaluar el producto. El Ferrari Luce, sin conocer todos los detalles, parece posicionarse como esa alternativa chic.  Como ese coche para pasear por Miami, para ir a cenas benéficas, para buscar a los niños al colegio. Y, al mismo tiempo, para tener lo último de lo último en el diseño de una de las marcas más aspiracionales.  Foto | Ferrari En Xataka | Ferrari ha dado con la clave para que sus próximos coches híbridos emocionen a sus clientes: la nostalgia del Testarossa - La noticia El nuevo Ferrari Luce es mucho más que el primer coche eléctrico de Ferrari. Es un grito desesperado por encontrar un nuevo público fue publicada originalmente en Xataka por Alberto de la Torre .
El nuevo Ferrari Luce es mucho más que el primer coche eléctrico de Ferrari. Es un grito desesperado por encontrar un nuevo público

La compañía ha compartido las primeras imágenes del interior de su primer coche completamente eléctrico

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Alberto de la Torre

Editor - Xataka Movilidad

Alberto de la Torre

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Pensábamos en el 2026 como el año en el que conoceríamos el primer coche eléctrico de Ferrari. 

Boom. 

A 9 de febrero ya conocemos los primeros detalles de su interior. Los ha hecho públicos la propia compañía en lo que es el primero de las múltiples aperitivos que nos irán suministrando antes de conocer el bocado final. De momento ya tenemos su nombre, su interior y una bomba: el diseño del habitáculo ha corrido a cargo de Jony Ive, quien dirigiera el diseño de Apple hasta su salida en 2019. 

El Ferrari Luce, el que será el primer coche eléctrico de la compañía, se ha dejado ver con un interior que rompe con todo el imaginario colectivo de lo que debe ser un Ferrari y, al mismo tiempo, bebe de su historia. 

En XatakaMantener con vida los motres de combustión en 2035 nos deja unos claros ganadores. Unos llamados BMW, Porsche y Ferrari

¿Por qué un Ferrari eléctrico?

Llevamos hablando más de un lustro del primer coche eléctrico de Ferrari. ¿Recuerdas cómo era la vida antes de 2020? El coche eléctrico parecía el futuro, las marcas se afanaban por dar el salto al cero emisiones y la Unión Europea avisaba de que en 2035 no tendríamos ni un solo coche a la venta con motor de combustión. 

Un lustro después, los reguladores han aceptado que se puedan vender coches con motores de combustión. Eso sí, el común de los mortales no los tocaremos. O, al menos, no podremos ir al concesionario y encargar uno porque las exigencias reales en materias de emisiones dictan, ahora mismo, que si una marca no quiere pagar multas tendrá que vender muchos (muchísimos) eléctricos por cada coche puro de combustión. 

En XatakaUn Ferrari eléctrico con sabor chino: la mítica marca italiana mantiene conversaciones con Leapmotor, según Reuters

Y eso deja dos caminos: o la marca vende esos eléctricos o pone en el mercado coches lo suficientemente caros como para que el cliente pague la multa y se siga sacando un rendimiento económico de ellos. Vamos, que los coches de combustión serán cosa de ricos

Pero ese cambio en la regulación llega tarde para la mayoría de las marcas. Porque casi todas se habían lanzado a una carrera de 100 metros lisos por tener listos cuanto antes sus coches eléctricos. Esa carrera ha llegado de la mano de enormes inversiones que salvo casos muy concretos ya no merecía la pena parar. 

Una de ellas es la de Ferrari. 

La marca ha necesitado seguir adelante con Luce, su primer coche eléctrico. Un coche que no solo aprovechará las ventajas de los motores eléctricos. Lo primero que nos dice su interior es que el Ferrari Luce será mucho más que un deportivo. Es uno de los coches más importantes de su historia. 

Y Ferrari quiere hacer de él un antes y un después. 

Interior del Ferrari Luce

Mucho más que un Ferrari eléctrico

En su primer coche electrificado, el Ferrari LaFerrari, la compañía de Maranello mandó un claro mensaje: su primer coche impulsado con electricidad iba a ser el Ferrari más puntero y salvaje construido nunca. 

Con su primer coche enteramente electrificado, el primero que se venderá sin un tubo de escape, Ferrari manda otro mensaje claro: cliente techie, cliente que quiere estar a la moda, estamos aquí. 

No es casual que el habitáculo de este Ferrari Luce haya sido diseñado por Jony Ive. Quien fuera el máximo responsable de diseño de Apple está considerado como una de las leyendas del diseño industrial, con decisiones en las que se apostó claramente por la forma antes que por la funcionalidad. Lo bonito por encima de lo práctico. 

El Ferrari Luce es todo lo que podríamos esperar desde que se conoce la relación entre Ive y los de Maranello. El habitáculo juega con un diseño neoretro, con un volante que recuerda a la sencillez de la deportividad extrema de un Ferrari F40 o un interior donde los botones han sido sustituidos por teclas estilo aviación. Apenas hay unos botones en la consola central para subir y bajas las ventanillas o echar el cerrojo. Una suerte de joystick hace las funciones de palanca de cambio de marchas. 

Selector de cambios del Ferrari Luce Detalle de la botonera de la pantalla central

El interior del Luce no se olvida de que un Ferrari es un coche deportivo con unas levas detrás del aro del volante. Pero las pequeñas islas que cobijan las posiciones de selección se olvidan aquí de los detalles más deportivos para priorizar funciones más propias del día a día. Y esto es importante. 

Sigue contando con un manettino para seleccionar el modo de conducción pero tiene una segunda palanca para seleccionar lo que, suponemos, será el grado de entrega de potencia para alargar la autonomía de la batería. Tenemos un botón directo al control de los limpias y otro para, suponemos, desactivar los pitidos de los sistemas ADAS. Los intermitentes, en lo que parecen superficies táctiles pero que Ive explica a Top Gear que son físicos, se integran en los radios mismos del volante en lugar de contar con botones físicos y recorridos como en los últimos modelos de la marca. 

Pero, desde luego, lo que más llama la atención son sus dos pantallas. Hace tiempo que hemos aceptado un cuadro de instrumentos y una pantalla central para un Ferrari. Lo que no imaginábamos es que la pantalla principal sería reina absoluta del habitáculo con sus 10,12 pulgadas y una solución móvil en la parte inferior que hace equilibrismos entre la genialidad y el horror del purista. El asidero es puro diseño Ive. 

Los gráficos mostrados por Ferrari son de unas reminiscencias a Apple que uno casi pensaría que han abrazado CarPlay Ultra. Y al mismo tiempo su pantalla  OLED del cuadro de instrumentos de 12,86 pulgadas se muestra como lo haría en un Ferrari clásico, con sus relojes bien separados y una nitidez extraordinaria para su lectura.

Todo el conjunto es una muestra de dónde está Ferrari ahora mismo. La compañía podía haber optado por meter un coche eléctrico en el cuerpo de un Ferrari de combustión. En su lugar ha abrazado otra propuesta: si no puedo convencerte de saltar a un coche eléctrico, buscaré nuevos clientes. 

Aunque los de Maranello tienen coches más o menos utilizables en el día a día, hasta ahora sus propuestas siempre habían guardado una coherencia racing en su interior, un claro recordatorio de que un Ferrari es para pasearlo por el centro de una ciudad pero sigue siendo una bestia dentro del circuito y en una carretera de curvas. 

El Ferrari Purosangue ya era una advertencia de que se buscaba otro público. Era la rendición de Ferrari a una nueva forma de entender el mercado del automóvil. Desde hace años sus coches son algo más prácticos, más "cómodos" para el día a día. El Purosangue ya es uno de esos coches que prometen ser un coche "para todos los días". 

El Luce es exactamente eso. Las ventas de eléctricos en las grandes marcas de superdeportivos de lujo no están funcionando. En China, los clientes han abandonado a las marcas tradicionales porque las nuevas propuestas les ofrecen algo más que simple conducción. El Luce ataca directamente a esos clientes. No espera ganar al que se compra un Ferrari 12Cilindri, apunta a otro tipo de público. 

Ese público está en las calles, quiere utilizar su coche todos los días. Y todo indica que el Ferrari Luce será exactamente eso, el tipo de coche que también es un complemento de moda. La compañía, como Porsche ha conseguido jugar en el complicado reto de aumentar su producción sin devaluar el producto. El Ferrari Luce, sin conocer todos los detalles, parece posicionarse como esa alternativa chic

Como ese coche para pasear por Miami, para ir a cenas benéficas, para buscar a los niños al colegio. Y, al mismo tiempo, para tener lo último de lo último en el diseño de una de las marcas más aspiracionales. 

Foto | Ferrari

En Xataka | Ferrari ha dado con la clave para que sus próximos coches híbridos emocionen a sus clientes: la nostalgia del Testarossa

Fuente original: Leer en Xataka
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