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Política

El Partido Socialista aceleró la semilibertad de 'Txeroki' mientras el juez pedía más informes

El Partido Socialista aceleró la semilibertad de 'Txeroki' mientras el juez pedía más informes
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El Gobierno vasco concedió al jefe de ETA salidas diarias de prisión después de que el juzgado de Vigilancia y el fiscal mostraran reticencias Leer

El ex jefe de ETA 'Txeroki' abandonó ayer la prisión de donostiarra de Martutene minutos antes de las ocho de la mañana. Lo seguirá haciendo todos los días laborables si el juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional no revoca la semilibertad que le concedió la semana pasada el Gobierno vasco.

Garikoitz Aspiazu Rubina ha logrado acceder a un régimen muy similar al tercer grado poco después de comprobar que la Audiencia Nacional se estaba resistiendo a la concesión de los primeros permisos de salida. Estos permisos fueron propuestos por la Junta de Tratamiento de la prisión y examinados por el fiscal responsable de Vigilancia Penitenciaria, Carlos García Berro, y el juez José Luis de Castro. El juzgado estimó insuficiente la información recibida y reclamó nuevos datos a la prisión, según indicaron ayer fuentes jurídicas.

La documentación aún no ha llegado, pero sí una puesta en libertad mucho más generosa por otra vía, la de la aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, que permite crear un régimen específico al preso que une elementos del segundo grado (régimen normal en prisión) con el tercero. Lo usó con frecuencia el Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska para las primeras semilibertades de presos de ETA y lo ha seguido empleando el Gobierno Vasco desde que en 2021 asumió las competencias en la materia. El departamento de Justicia y derechos Humanos está en manos de María Jesús San José, del PSE.

El tercer grado requiere la aprobación previa del juzgado de Vigilancia y, en caso de que el juez lo autorice, queda en suspenso si la Fiscalía lo recurre. La vía del 100.2 es, sin embargo, inmediatamente ejecutiva, así que Txeroki seguirá abandonando el centro penitenciario mientras la Justicia revisa la decisión del Gobierno Vasco.

El departamento de Justicia debe comunicar al juez su resolución, algo que ayer por la mañana aún no había ocurrido, según fuentes jurídicas. Cuando la reciba, pedirá el parecer al fiscal que coordina la materia, cuyo dictamen no será vinculante. Con ello, el magistrado resolverá, ratificando la medida o revocándola. Fuentes del caso prevén que pueda tomarse una decisión rápidamente, en una o dos semanas.

En paralelo a esta semilibertad, continúa la tramitación de los permisos ordinarios de salida. Si le conceden, le permitirían dormir unos días fuera de prisión. En los términos en los que se ha concedido, el 100.2 permite a Txeroki abandonar la cárcel los días laborables. Por el momento, tendrá que dormir en el centro penitenciario y pasar allí el fin de semana.

El ex jefe etarra se suma a una larguísima lista de miembros de la banda terrorista que han accedido a la semilibertad desde que el Gobierno vasco se hizo con la competencia. Conforme a los listados elaborados por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y la Covite, son ya un centenar los beneficiados. La Fiscalía ha recurrido solo algunos de los casos, que han acabado revocándose. En algunas ocasiones el Ejecutivo vasco ha vuelto a proponer la semilibertad a los mismos presos.

Garikoitz Aspiazu Rubina logra este régimen penitenciario apenas 16 meses después de haber sido entregado definitivamente a España por las autoridades francesas. Fue el propio Txeroki el que pidió seguir cumpliendo en España. El ex jefe etarra fue detenido en noviembre de 2008 cuando era responsable del aparato militar. Allí fue juzgado y condenado a más de 20 años de cárcel. En varias ocasiones fue entregado temporalmente a la Audiencia Nacional para que se le juzgara. Ha recibido condenas que alcanzan los 400 años de prisión. El grueso corresponde al atentado contra la ex teniente de alcalde de Portugalete (Vizcaya) Esther Cabezudo. Le valió una pena de 377 años por 20 asesinatos en grados de tentativa.

La Audiencia le impuso otros nueve por ordenar la colocación de un coche bomba en Oropesa (Castellón). También fue condenado por el intento de asesinato con paquete bomba de la delegada de Antena 3 en el País Vasco Marisa Guerrero: otros 18 años de prisión. De otras causas resultó finalmente absuelto. Entre ellos, la del asesinato del magistrado del Tribunal SupremoJosé María Lidón o la de la colocación de un coche bomba en Bilbao.

Su semilibertad llega cuando aún tiene causas pendientes, entre ellas haber dado la ordena de actuar al comando que en 2007 puso una bomba en la T4 de Barajas con la que mató a dos personas y rompió la tregua que mantenía con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. También continúa investigado en la causa en la que se atribuyen delitos de lesa humanidad a varios dirigentes de ETA.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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