El Partido Popular sigue poniéndose de perfil sobre la moción de censura, a la espera de que se alineen los astros de la aritmética parlamentaria. Por ahora, no quiere dar ningún paso que beneficie tácticamente a Pedro Sánchez, en plena ebullición de casos de corrupción presunta. Lo que sí va a seguir haciendo, con más intensidad si cabe, es apelar al PNV y a Junts, ya que ambas formaciones piden elecciones, pero no están dispuestas a precipitarlas.
Esa batalla la va a redoblar el PP, porque la dirección de Génova necesita competir mejor en los caladeros de centroderecha de Cataluña y el País Vasco. Esas comunidades son las dos en las que se va a volcar Alberto Núñez Feijóo hasta las elecciones generales, sean en otoño o ya en 2027. Su plan es "desgastar" al PNV y a Junts, ya que hay al menos tres escaños en juego en la batalla por ese electorado. Así lo confirman fuentes de la dirección nacional de los populares.
"Iremos más a Cataluña y al País Vasco. Hay un margen de crecimiento. Hay muchos ciudadanos de centroderecha que no comparten lo que está pasando y vamos a centrarnos más allí. Por ejemplo, en Cataluña el PP perdió dos escaños y tiene margen para recuperarse. Los perdimos por muy poco: en Girona y Lleida nos los quitaron el PSC y Junts", explican en el equipo de Feijóo. "Allí podemos crecer. La agenda de Feijóo es clara: ha ido mucho a Cataluña y va a seguir haciéndolo con mucha intensidad. Dijimos que la campaña de las elecciones generales comenzaba al día siguiente de las andaluzas, y en la campaña las generales tienes que ir a por los escaños que puedes ganar" y a por los escaños "clave" para decantar la mayoría, agregan.
¿A qué se refieren los dirigentes del PP que hablan de Cataluña y País Vasco como los dos territorios que pueden cambiar la correlación de fuerzas parlamentarias? A que el bloque de Sánchez le sacó 14 diputados a la derecha en Euskadi y 32 en las cuatro provincias catalanas. De manera que, más allá del repunte general que ventean las encuestas, el bloque de la derecha necesita recortar cuatro asientos en ambas comunidades para garantizarse sumar la mayoría en las próximas generales.
Por eso el PP señala al PNV y a Junts. "En Cataluña y el País Vasco hay un desgaste de los socios de centroderecha" de Sánchez, añaden las fuentes. "El PNV tiene un problema con EH Bildu y Junts, con Aliança Catalana. Hasta Rufián está incómodo. Que sigan", aguijonean en Génova.
El martes, Feijóo va a verse con los empresarios catalanes en la reunión anual del Cercle d'Economia. El presidente del PP, que le da una importancia capital a atraer al sector privado catalán, mantendrá un coloquio con Teresa Garcia-Milà, presidenta del Cercle.
En el flanco vasco, el activo más importante y beligerante de la estrategia de los populares es Miguel Tellado, azote del PNV. El secretario general del principal partido de la oposición se desplazó ayer a Bilbao, desde donde cargó sin piedad contra los nacionalistas: "O se sostiene a la mafia en el poder o se está con un cambio en España". La mano derecha de Feijóo criticó "las lágrimas de cocodrilo" de Aitor Esteban, presidente del PNV, que ha pedido elecciones. "La pregunta es: ¿y por qué no las provocan ellos?", dijo Tellado. "El PNV, al final, mucho ruido y muy pocas nueces: se les ha caído la careta", incidió.
La estrategia del PP es desgastar a los jeltzales en busca del electorado más ideológico. Quieren crecer un escaño, al menos. Como botón de muestra de esa estrategia, Javier de Andrés, presidente de los populares en Euskadi, sostuvo ayer que "el PP es la única alternativa ideológica a todo lo que representa la izquierda" Acto seguido, calificó a Aitor Esteban como "socialista" abonado a "la falsedad". "Yo sé que tenemos una cuota limitada en el País Vasco, pero somos la única alternativa a la izquierda que aquí comparte el PNV entregado al PSOE y a Bildu", defendió.