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Política

El PSOE-A intenta aplacar los nervios de los alcaldes que temen verse arrollados: "El chicle (de la legislatura) ya no da más de sí"

El PSOE-A intenta aplacar los nervios de los alcaldes que temen verse arrollados: "El chicle (de la legislatura) ya no da más de sí"
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Nuevas voces reclaman un cambio en la hoja de ruta, incluso en favor de una abstención en la investidura de Juanma Moreno Leer

Hay dos debates internos que están tensionando los nervios en el PSOE andaluz. Por un lado, el miedo creciente de los alcaldes socialistas a verse arrollados por un desastre electoral en las próximas elecciones generales. Y, por otro, la posibilidad de dar un giro de guion en la política de bloques para abrir una negociación con el PP de Juanma Moreno que impida la irrupción de Vox en la gestión de la Junta de Andalucía.

Ambos asuntos preocupan sobremanera a la dirección del PSOE-A porque cada vez más voces se unen al coro de los dirigentes o referentes que plantean un cambio en las estrategias de partido que se han impuesto desde Ferraz y se siguen a pies juntillas en la sede regional de San Vicente. El fracaso electoral de María Jesús Montero ha deteriorado su liderazgo y el goteo de voces reclamando un volantazo en la hoja de rota es incesante, aunque todavía minoritario.

El último en reclamar la abstención del PSOE ha sido el alcalde de Chiclana de la Frontera (Cádiz), José María Román, que ha señalado, en una entrevista con la emisora 7TV Cádiz, que contribuir a frenar la entrada de Vox al Gobierno lanzaría a la ciudadana el mensaje de que los socialistas defienden "la política útil". Román plantea que esa abstención vaya precedida de un acuerdo por el que el PP se comprometa a aceptar el modelo de financiación planteado por el Gobierno y a garantizar una mayor inversión en la sanidad pública.

En una línea parecida, hace una semana, el secretario general de UGT de Andalucía, Oskar Martín, enviaba una carta a la ciudadanía en la que también pedía superar la política de confrontación para impedir la entrada de la ultraderecha en el Gobierno andaluz: "No se trata de afinidades ideológicas. No se trata de bloques. Se trata de tender puentes entre demócratas de verdad. Evitar que ideologías autoritarias entren en el Gobierno no es una decisión partidista. Es un acto de responsabilidad democrática para nuestra tierra".

Pero la posición de la dirección del PSOE andaluz ha sido contundente: "Ni por activa ni por pasiva vamos a contribuir a la privatización de los servicios públicos por parte del Gobierno de Juanma Moreno", ha afirmado a este respecto María Jesús Montero.

El secretario general del PSOE de Sevilla, Javier Fernández, tuvo que salir este viernes a templar los ánimos e intentar acallar el ruido interno sobre la hipótesis de la abstención. A su juicio, la posición expresada por la secretaria general del PSOE-A es la correcta y abrir este melón sólo alimenta la "confusión" de forma "intencionada", ha añadido.

En medio de la crisis de confianza por la que atraviesa el PSOE y, en particular el PSOE andaluz tras el fracaso del 17-M, Javier Fernández se ha convertido uno de los dirigentes con más legitimidad para pronunciarse sobre el futuro del partido. Fernández es el secretario general de la agrupación socialista de Sevilla (la más numerosa de España), presidente de la Diputación provincial y alcalde de La Rinconada, uno de los dos únicos municipios andaluces de más de 40.000 habitantes (el otro es Puerto Real) en los que el PSOE se impuso al PP en las recientes elecciones autonómicas.

El secretario general de los socialistas sevillanos ha tenido que calmar a los alcaldes que temen verse arrollados por el efecto arrastre si las elecciones generales se celebran junto a las municipales. "No va a producirse una coincidencia de ambas convocatorias", vaticinó con seguridad Javier Fernández durante un encuentro informativo organizado este viernes en Sevilla por la Cadena Ser. El presidente de la Diputación llegó a pedir en este sentido "calma y tranquilidad a los alcaldes".

Las palabras de Fernández se pueden interpretar como el reconocimiento implícito de que Pedro Sánchez se ha convertido en una suerte de compañía no deseada para los intereses electorales de los alcaldes, lo cual contrasta enormemente con la posición que defendían oficialmente en el PSOE andaluz hasta hace bien poco, cuando se sostenía que Pedro Sánchez seguía siendo el principal "activo electoral" del partido.

Sin embargo, la preocupación de que el final agónico de la legislatura pueda provocar una catástrofe electoral con onda expansiva se ha instalado ya en el ánimo, sobre todo en el ámbito municipal. En esa dirección apuntó también en la misma entrevista el alcalde de Chiclana, quien considera que las elecciones generales deberían celebrarse antes de final de año: "Se ha hecho un esfuerzo brutal en lo social, con el SMI, con las pensiones, y también en lo económico. Pero "el chicle se ha estirado ya todo lo que daba de sí", añadió José María Román. Ese chicle es una legislatura traumática para el PSOE y para Pedro Sánchez, rodeado de investigaciones por corrupción, que está minando la moral de la tropa.

Además del alcalde de Chiclana también se han pronunciado ya en favor del adelanto de las generales los alcaldes de San Fernando (Patricia Cavadas), Vejer (Antonio González Mellado), y Rota (Javier Ruiz), todos en la provincia de Cádiz.

Para algunos cargos del PSOE andaluz, la legislatura está ya más que agotada y, a falta de la "ventana de oportunidad" que se lleva meses esperando para convocar las elecciones generales, la posibilidad de que el PP plantee una moción de censura no se ve ya como un problema sino, antes al contrario, como una "salida digna" para pasar la página de Pedro Sánchez en el PSOE y empezar a construir "el día después".

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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