Los concejales socialistas de Carboneras (Cádiz) han vuelto a bloquear con sus votos en el pleno municipal la declaración de nulidad de la licencia que permitió la construcción de un hotel en la Playa del Algarrobico, en pleno del Parque Natural de Cabo de Gata- Níjar. Ese bloqueo supone un incumplimiento de las órdenes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), además de un desafío de los ediles socialistas al posicionamiento de la secretaria general del PSOE andaluz, María Jesús Montero, que, siendo vicepresidenta del Gobierno central, se comprometió a su inmediata demolición, para lo que el Estado inició un proceso de expropiación que sigue lentamente su curso.
El PSOE de Almería ha anunciado este mismo miércoles que ha abierto un expediente a los concejales socialistas por impedir la aprobación en el pleno de la anulación de la licencia, que es el paso imprescindible para ejecutar que las administraciones puedan acometer el derribo. Pero esa desautorización llega con al menos 20 años de retraso, pues en las últimas dos décadas los dirigentes socialistas locales han defendido siempre que el hotel siga en pie por razones económicas y de empleo. Ya en los últimos años, han alegado el daño patrimonial que puede suponer para las arcas municipales reconocer la nulidad de la licencia ya que la empresa promotora del hotel, Azata del Sol, ha anunciado que pedirá una indemnización millonaria por el perjuicio económico causado a sus intereses.
En esa línea, el portavoz socialista en el Ayuntamiento de Carboneras, José Luis Amérigo, ha defendido que su grupo quiere que el expediente se quede sobre la mesa hasta recabar nuevos informes jurídicos y económicos sobre las consecuencias patrimoniales que la anulación de la licencia tendrá para el Ayuntamiento de Carboneras.
Por su parte, el Gobierno andaluz ha anunciado que pedirá TSJA que decrete de oficio la nulidad de la licencia ante la vía muerta en que se ha convertido la tramitación por parte del Ayuntamiento, que no consigue sacar adelante el expediente.
"Seguimos defendiendo que la solución es anular la licencia y esperamos que se haga lo antes posible", ha afirmado la portavoz del Gobierno andaluz, Carolina España. Además, el Ejecutivo autonómico va a convocar una reunión de la comisión mixta Junta-Estado, creada para gestionar la recuperación del entorno, con la intención de pedir "explicaciones y responsabilidades" sobre lo ocurrido.
Por qué sigue en pie el Algarrobico
La licencia de obras municipal para la construcción del hotel fue concedida en 2003 por el alcalde socialista de Carboneras. La llave del derribo está, por tanto, en el Ayuntamiento de esta localidad, que durante años dilató el proceso.
Si durante los primeros tiempos el PSOE local defendió el complejo hotelero por razones económicas y de empleo para el entorno, recientemente el gobierno de Carboneras alega que una anulación de esa licencia puede dar lugar a una reclamación millonaria por parte de la empresa Azata del Sol, que reclamará de esta forma los daños patrimoniales que le ha ocasionado la paralización del proyecto. De ahí que, cuando ha tenido que acatar la sentencia, lo ha hecho siempre mediante subterfugios administrativos.
Durante el gobierno del socialista José Luis Amérigo se dio largas al asunto a través de varias triquiñuelas legales para no llegar a admitir ningún tipo de irregularidad en el proceso de concesión de la licencia, pero el TSJA no dio por buena la operación e insistió en la ejecución de la sentencia.
Tras las elecciones de mayo de 2023, el popular Felipe Cayuela logró la alcaldía por la mínima y con el apoyo del único concejal de Ciudadanos, Salvador Hernández. Pero no consiguió sacar adelante en el pleno la reforma que le exigían los tribunales para anular la licencia. Hernández acabó pactando con el PSOE una moción de censura que le dio acceso a la alcaldía, con el compromiso de renunciar a ella en agosto de 2024 y darle el mando, de nuevo, al socialista José Luis Amérigo. Pero ese pacto también se rompió Salvador Hernández sigue siendo alcalde con el apoyo de los concejales del PP, mientras que los socialistas vuelven a estar en la oposición. La decisión de paralizar el expediente de la anulación de la licencia se ha tomado con los votos de los cinco concejales socialistas y de una concejal 'no adscrita' que antes militó en el PP, Ángeles Carrillo.