Era 17 de noviembre de 2025 cuando Santiago Abascal participó en el primer acto de campaña de este nuevo ciclo electoral. Lo hizo con doblete: Badajoz por la mañana, Mérida por la tarde. 109 días han transcurrido desde entonces, casi tantos como municipios le ha dado tiempo a recorrer. Aunque ayer fue uno de los pocos días sin convocatoria de Abascal, el formato de visita, atención a medios y acto público se ha repetido 30 veces en este tiempo, con lo que el líder de Vox suma ya 121 localidades visitadas.
Este desembarco de Abascal en las comunidades, su "periplo turístico", como lo llamó ironizando sobre las críticas, se ha convertido así en seña de identidad de la estrategia de campaña autonómica de Vox. Dio rédito en Extremadura y Aragón, y el partido vuelve a confiar en el mismo plan para el camino a las urnas de Castilla y León, cita más complicada para los de Abascal. Con el techo a batir ya en el 17,6% del voto -su marca en 2022-, surge el riesgo de que, el 15 de marzo, Vox frene su tendencia. Las polémicas internas en que se encuentra sumergido el partido, por las salidas de Javier Ortega Smith y José Ángel Antelo, también amenazan con detener el auge.
En cualquier caso, la hoja de ruta se replica. El líder del partido de derecha dura ya ha recorrido 37 municipios en esta comunidad -recopilando los que ha anunciado en redes o en mítines-, pese a que la campaña arrancó hace solo una semana. Y es que, para Abascal, la carrera a las urnas comienza mucho antes de la fecha oficial: cinco semanas de actos acumuló en Extremadura, las mismas que prevé culminar en Castilla y León -en Aragón fueron cuatro por la coincidencia con Navidad-. Cuando el 15 de marzo los castellanoleoneses voten, Abascal llevará 14 semanas en modo campaña en cuatro meses. Casi todas.
El líder de Vox, Santiago Abascal, en Villarluengo (Teruel)VoxEl dirigente seguirá sumando actos, mítines, atenciones a medios o paseos por localidades de Castilla y León en los próximos días. Un planteamiento que, a la vista de los precedentes, le está funcionando. Las encuestas de Sigma Dos mostraron una tendencia ascendente de Vox en los días previos a las elecciones en Extremadura y Aragón. Y, un análisis a pequeña escala, pueblo a pueblo, también revela que la estrategia está brindando papeletas al partido: de los 84 municipios visitados por Abascal en Extremadura -34- y Aragón -50-, Vox se llevó 56.000 votos extra pues, en 82 de las 84 localidades, incrementó su número de electores.
Más datos. En el 75% de estos pueblos, la formación subió más puntos en porcentaje de voto que en su media autonómica. En más de la mitad de ellos (44) superó la barrera del 20% de apoyo -cuando, en el global, aglutinó el 16,9% de las papeletas en Extremadura y el 17,9% en Aragón-. Y, en seis de estos municipios, logró ser primera fuerza, mientras que en 2023 no lo fue en ninguno. El plan, por tanto, no cambia para Castilla y León.
"La gente lo agradece mucho, sobre todo en la España vaciada", reflexiona una voz del partido, y otra cree que una parte de los vecinos pone en valor que Abascal se esté desplazando a pueblos "donde nunca ha ido un líder nacional". "Yo no pensaba que podría venir un político aquí, de esta altura", le dijo al líder de Vox una mujer en Fuentes de Ebro (Zaragoza, 4.659 habitantes), según muestra uno de los vídeos-resumen que el partido publicó en sus redes sociales sobre la campaña aragonesa -y que también forman parte del camino a las urnas, pues dan visibilidad a la ruta que hace Abascal-.
Este planteamiento de visitar también municipios menos habitados o más aislados adquiere especial relevancia en las tres comunidades que han llamado a las urnas en estos cuatro meses, pues Extremadura y Castilla y León ocupan la parte más baja del ranking de autonomías por densidad de población -con 25,3 y 25,4 habitantes por kilómetro cuadrado en 2024- y a Aragón (28,3) solo la supera Castilla-La Mancha (26,5) -Madrid tiene 873,2-. En 2021, el 31% de los municipios castellanoleoneses y el 28% de los aragoneses tenían menos de 100 habitantes -en Extremadura, solo es el 2%-, y el objetivo de Vox en estas campañas es el de acercarse también a esos "rincones". Ir a por el voto "pueblo a pueblo".
El líder de Vox, Santiago Abascal, en el Parque Natural de Cornalvo (Badajoz)Redes Sociales Santiago AbascalEl líder de Vox visitó todas las capitales de Extremadura y Aragón -ya lleva siete de Castilla y León-, pero también se desplazó a varios núcleos de población de Ladrillar (Las Hurdes, Cáceres, 177 habitantes) y pueblos como Villarluengo (Teruel, 159 vecinos) o Fanlo (Huesca, 114 personas). En estos tres lugares, el voto a Vox subió más de 25 puntos porcentuales respecto a 2023.
La estrategia de Abascal de hacer llegar su mensaje al terreno en primera persona y acercarse a las zonas más aisladas para "escuchar las preocupaciones" de los vecinos hizo, incluso, que su partido supere a Teruel Existe en la provincia que le da nombre. En los últimos días, el líder de Vox ha seguido el mismo camino con paradas en Sinlabajos (Ávila, 134 habitantes), Arganza (León, 800), Vinuesa (Soria, 826) o Calvarrasa de Abajo (Salamanca, 1.240 vecinos).
Más allá de a su presidente, el partido también está desplazando a la arena electoral a sus portavoces nacionales, perfiles que Vox aupó a la primera línea hace ahora un año con el objetivo de que sean referentes de la formación en cada área. Y, bajo ese mismo cometido, se están movilizando a las campañas. Por ejemplo, José María Figaredo (economía y energía) fue hace tres semanas a Cubillos del Sil (León) coincidiendo con la voladura de dos chimeneas de una central térmica -su partido se opone- y Samuel Vázquez (interior) ha estado en las tres comunidades para exponer propuestas de "seguridad ciudadana".
En total, una docena de dirigentes nacionales de Vox se han desplazado a los territorios electorales en estas campañas. Entre todos ellos, y con Abascal a la cabeza, intentan ahora abarcar el máximo terreno posible de los 2.248 municipios de Castilla y León -un cuarto del total nacional-, aspirando a que la ruta vuelva a darles votos, que esta vez pueden ser claves.