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Esta es la única manera segura de hacerse la manicura

Esta es la única manera segura de hacerse la manicura
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Los salones de uñas viven su temporada alta con el buen tiempo. Antes de pedir cita, esto es lo que los dermatólogos quieren que sepas
Esta es la única manera segura de hacerse la manicura

Los salones de uñas viven su temporada alta con el buen tiempo. Antes de pedir cita, esto es lo que los dermatólogos quieren que sepas

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Ixone Díaz Landaluce

23/05/2026 Actualizado a las 00:08h.

El buen tiempo llena tanto las playas, las piscinas y los aeropuertos como los salones de uñas. La temporada alta de manicuras y pedicuras ha ... empezado y se prolongará hasta bien entrado el otoño. Eso son muchos meses sometiendo a nuestras uñas a tratamientos y esmaltes que, dependiendo de dónde, cómo y en qué circunstancias se realicen pueden resultar lesivos. «La manicura no es inocua: bien hecha es segura, pero ciertas prácticas repetidas pueden dañar la uña, la piel o, incluso, aumentar algunos riesgos a largo plazo», explica la dermatóloga Libe Aspe. Teniendo en cuenta el crecimiento exponencial del sector, con más de 26.000 negocios dedicados a ofrecer estos servicios y un volumen de negocio que ya supera los 600 millones de euros en nuestro país, es algo que afecta a millones de mujeres (y un buen puñado de hombres). La buena noticia es que muchos de los «daños colaterales» de llevar las uñas monísimas son absolutamente prevenibles. Basta con seguir algunas recomendaciones básicas.

Aunque los esmaltes que se comercializan y emplean en la Unión Europea se consideran, en general, seguros y libres de componentes tóxicos como el formaldehído, el tolueno o el dibutilftalato, «sí existen algunos componentes que pueden provocar alergias, en especial los acrilatos». Estas reacciones suelen caracterizarse por la aparición de eccemas no solo en los dedos, sino también en los párpados, donde la piel es más fina y sensible y, además, es una zona que a menudo nos tocamos con las manos. «Es importante conocer esta relación en usuarias de manicuras permanentes que tengan problemas cutáneos».

Lámparas UV y protección solar

Con la aparición de las manicuras semipermanentes, las lámparas de manicura (rayos UV) que sirven para secar y fijar los esmaltes se convirtieron en una herramienta omnipresente en los salones. Pero con su popularización, llegaron también las dudas sobre su impacto en la piel. «La realidad es que, a día de hoy, existe poca evidencia sobre sus posibles efectos nocivos y el riesgo parece ser bajo. No obstante, las lámparas de manicura emiten radiación UVA, un potencial carcinogénico, por lo que podría existir un riesgo acumulativo», explica la especialista que recomienda utilizar un protector solar en las manos (o en los pies, en el caso de la pedicura) entre 20 y 30 minutos antes de la sesión.

Los dermatólogos recomiendan protección solar antes de utilizar las lámparas de manicura

Ojo con las cutículas... y con el torno

Las cutículas actúan como una barrera protectora frente a las infecciones. Por eso, no deben cortarse nunca de forma agresiva. La recomendación es empujar suavemente en lugar de arrancar. «Al eliminarla por completo, abrimos una puerta de entrada y pueden comenzar problemas como la paroniquia, que es la inflamación de la piel alrededor de la uña. Es clave no dañar la matriz, ya que es la 'fábrica' de la uña», explica la especialista de la clínica Dermaenea de Vitoria.

El limado y el corte también tienen su importancia. El torno que se emplea en muchos de estos salones debe usarse solo de manera controlada. «El exceso de uso puede adelgazar la uña. Si se siente calor o dolor durante el limado, es que no se está realizando correctamente», advierte la dermatóloga. Y cuando lo que estamos haciendo es una pedicura, otra recomendación importante es cortar las uñas rectas y no recortar los pliegues laterales. «Eso evita problemas como la onicocriptosis o uña encarnada».

¿Respiran las uñas?

Aclaremos, de una vez por todas, la veracidad de un mito recurrente cada vez que hablamos de manicuras. ¿Las uñas respiran? «No, las uñas no respiran. Las uñas crecen, se nutren y reciben el oxígeno gracias a los capilares presentes en la matriz y en el lecho ungueal, pero no hay intercambio alguno con el exterior», explica la doctora Aspe. Aclarado este punto, la siguiente cuestión es entender cuándo es el momento de retirar el esmalte. «No es imprescindible dejar descansar a las uñas, pero si se realizan manicuras semipermanentes de forma continuada, puede ser recomendable hacer pausas ocasionales para minimizar el daño acumulado», explica la especialista. La única regla de oro en esto es no arrancar jamás el esmalte, pues con él también estamos arrastrando capas de la uña. La forma correcta de retirarlo es utilizando acetona y el torno, pero sin abusar de él y de forma muy controlada.

Después de retirar

Cuando se encadena un esmalte con otro, hay poco que hacer, pero si decides estar unas semanas, o incluso varios meses, sin pintarte las uñas, es el momento de cuidar y nutrir tus uñas con más intensidad que nunca. «Los aceites son ideales ya que penetran mejor en la lámina ungueal y aportan lípidos. Si utilizas una crema, que tenga urea o ceramidas», recomienda la experta, que advierte que debemos estar atentos a señales de alarma como cambios de color, dolor, inflamación o engrosamiento. «Pueden indicar una infección. En esos casos, no se debe cubrir con esmalte y conviene consultar con un especialista».

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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