La organización sin fines de lucro Defenders of Wildlife calificó el proceso como ilegal y desacertado, al considerar que incrementa los riesgos para especies protegidas como tortugas marinas, corales, tiburones, rayas, peces y grandes ballenas, que ya han sufrido los efectos de décadas de extracción de combustibles fósiles con regulaciones insuficientes. Entre los antecedentes más graves destaca el derrame de petróleo de Deepwater Horizon, considerado uno de los desastres ambientales más severos en la historia reciente del golfo de México.
El caso de la ballena de Rice
Especialistas subrayan que una eventual exención representaría un riesgo crítico para la ballena de Rice, una especie en peligro extremo de desaparición. Considerada la única ballena endémica del golfo de México, su población sufrió una reducción superior al 20% tras el desastre de Deepwater Horizon. Actualmente, se estima que sobreviven apenas alrededor de 50 ejemplares.
El Servicio Nacional de Pesca Marina (NMFS, por sus siglas en inglés) advirtió el año pasado que las operaciones de la industria petrolera en la región probablemente pondrían en peligro la supervivencia de esta especie. Entre los principales riesgos se encuentran las colisiones con embarcaciones, así como las alteraciones en sus patrones de comportamiento debido al ruido generado por las actividades de exploración y extracción.
Los expertos señalan que la ballena de Rice depende de frecuencias auditivas y vocalizaciones para orientarse, encontrar alimento y reproducirse. El incremento del ruido submarino podría interferir de forma significativa en estos procesos, afectando su capacidad de sobrevivir y reproducirse en un entorno ya altamente degradado.
El dictamen del NMFS indica que estos impactos podrían mitigarse mediante el desarrollo e implementación de soluciones tecnológicas que permitan la operación de buques sin poner en riesgo a la especie. Entre estas medidas se contemplan sistemas para evitar colisiones y herramientas de monitoreo constante de las poblaciones de ballenas.
Una excensión ambiental con poco fundamento legal
De acuerdo con expertos legales, esta conclusión constituye una “alternativa razonable y prudente”, un elemento clave que podría debilitar la justificación de la solicitud promovida por la administración Trump. La legislación establece que el llamado “God Squad” solo puede conceder exenciones en circunstancias extremas, como cuando no existen alternativas viables para llevar a cabo una actividad considerada crítica sin provocar la extinción de una o más especies.
La organización Earthjustice sostiene que ninguna de estas condiciones se cumple en el golfo de México, por lo que la solicitud carecería de sustento legal. Además, especialistas coinciden en que la existencia de medidas de mitigación viables contradice directamente la necesidad de recurrir a una exención extraordinaria.
concluyó Andrew Bowman, presidente y director ejecutivo de Defenders of Wildlife.