María Guardiola y Vox se han citado para la próxima semana. Una vez pasada las fiestas navideñas, la presidenta extremeña en funciones ha vuelto a ponerse en contacto con Óscar Fernández, el candidato del partido de Abascal en esta comunidad autónoma, para comenzar las negociaciones con el fin de intentar llegar a un acuerdo de gobernabilidad. Con la constitución de la Asamblea de Extremadura prevista para el próximo 20 de enero, la cita no ha podido concretarse esta semana y se ha pospuesto para la siguiente, según fuentes conocedoras de dichas negociaciones, aunque la intención de la baronesa del PP de Extremadura era comenzar a reunirse durante estos días.
Así las cosas, Guardiola tiene previsto ofrecerle a Vox entrar a formar parte de su Gobierno -como ocurrió en el anterior pacto de la pasada legislatura, donde el partido de Abascal estuvo al frente de una consejería, aunque al año deshizo el acuerdo- pero a cambio de que Vox comprometa a un pacto que ofrezca estabilidad a la región, es decir, que a la misma vez se firme un acuerdo que dure toda la legislatura con un firme compromiso para aprobar cada año los Presupuestos, según han señalado fuentes próximas al equipo de negociación de la presidenta en funciones de la Junta. Guardiola acudirá a la cita con la "intención de escuchar" las intenciones de Vox, según señalan estas mismas fuentes, y comprobar si el partido de Abascal desea entrar a formar parte de su Consejo de Gobierno para, "desde dentro", aplicar sus medidas, o si bien se limita, desde fuera, a condicionar a Guardiola con la premisa de que ejecute sus propuestas.
Óscar Fernández ha señalado que sus propuestas son las mismas que trasladó a Guardiola para negociar los últimos presupuestos sin que hubiera resultado y pasa por la ejecución de 200 medidas, entre las que se encuentran la desaparición de las subvenciones a sindicatos y patronal, la derogación de la ley LGTBI o la no aplicación de la Agenda 2030 para las cuestiones que repercuten en el sector agrario, entre otras cuestiones.
De forma paralela, se encuentra también la posibilidad de que Vox intente negociar en dicho acuerdo la representatividad de la presidencia de la Asamblea de Extremadura, que en la pasada legislatura, al no llegar a un acuerdo entre el PP y Vox, quedó en manos de la socialista Blanca Martín al ser el PSOE la lista más votada. Ahora, si ambos partidos del centro-derecha no llegan a un acuerdo antes del día 20, y si Vox no vota al PSOE, la presidencia de la Asamblea quedaría en manos del PP porque la lista de María Guardiola fue la más votada, con más del 43% de los votos y 29 diputados (la mayoría absoluta está en 33).
La llamada de Guardiola a Óscar Fernández es la segunda que se produce desde la celebración de las elecciones de 21 de diciembre, donde el PP ganó las elecciones, pero sin mayoría absoluta, Vox creció de 5 a 11 diputados y el PSOE se despeñó de 28 a 18 diputados mientras que Unidas por Extremadura subió de 4 a 7. El primer contacto se produjo el día 26 de diciembre.
EL MUNDO también ha podido confirmar de fuentes cercanas a las negociaciones que María Guardiola, a su vez, se ha puesto en contacto en las últimas horas con el PSOE, el segundo partido en cuanto a resultados electorales, que provocaron la dimisión de su secretario general en Extremadura, Miguel Ángel Gallardo. En concreto, la llamada ha sido con el presidente de la Comisión Gestora, José Luis Quintana, con el fin de sondear la posibilidad de una posible abstención de los socialistas, aunque la posición que defiende la dirección provisional de los socialistas extremeños sigue siendo la de votar en contra de la candidatura de María Guardiola a la presidencia de la Junta, siguiendo así las tesis que marca Ferraz, aunque haya voces dentro de los socialistas -impulsadas por Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ex presidente de la Junta- que abogan por facilitar la investidura de la candidata del PP, evitando así la entrada de Vox o bien en las instituciones o que su agenda de medidas marque la próxima legislatura.
Donde no se ha producido ningún contacto es entre el PP y Unidas Por Extremadura. Irene de Miguel no telefoneó a María Guardiola en la noche electoral para felicitarla por la victoria en las urnas y durante estas semanas ambas dirigentes no han tenido ningún tipo de contacto.