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La compañía pondrá en marcha dos nuevas fábricas de drones en León y Valladolid.
Indra quiere ser un actor relevante en el pujante negocio de drones de uso dual, tanto civil como militar. La compañía está dando pasos para ser un referente internacional en este segmento, con capacidad de producción en España y una amplia oferta de drones.
El grupo ha decidido apostar por el made in Spain en su desembarco en el negocio de vehículos aéreos no tripulados que, tras la guerra de Ucrania, se han convertido en un factor clave en la estrategia de rearme de Europa. Indra, en el marco de este plan, situará en Castilla y León su centro neurálgico de todo su ecosistema de drones.
El enfoque de la empresa en su aterrizaje en el extenso campo de los drones, en pleno crecimiento, contempla un acercamiento global, que abarque desde la producción de los vehículos, pasando por los sistemas de propulsión, los radares y los sistemas y centros de control.
El inicio de esta estrategia se produjo el verano pasado con la adquisición del negocio de drones de Aertec, que ha desarrollado el modelo mediano (hasta 150 kilogramos) Tarsis. Además, Indra ha acordado recientemente la compra de la plataforma modular de gestión de tráfico aéreo no tripulado de Altitude Angel en Reino Unido y también se hizo con Wake Engineering, que tiene una tecnología puntera en materia de despegue y aterrizaje vertical en vehículos aéreos. En paralelo, acaba de cerrar un acuerdo con la emiratí Edge para la fabricación en España de municiones merodeadoras, conocidas como drones suicida.
Con estos movimientos, Indra está creando la estructura para dar respuesta a la fuerte demanda que van a tener los drones en el corto plazo, ante la necesidad tanto del Gobierno español como de otros países europeos de elevar sus capacidades en este campo.
Epicentro español
En línea con su objetivo de tener capacidad de producción española y de dar una respuesta rápida y flexible a los pedidos, el grupo que preside Ángel Escribano va a concentrar en Castilla y León su ecosistema industrial de drones.
Indra invertirá 20 millones de euros para poner en marcha en Villadangos del Páramo (León) una planta, en la que fabricará drones suicida, con tecnología de Edge, así como otro tipo de drones, incluyendo el modelo mediano Tarsis de Aertec, y también el futuro Valero, un sistema de armas basado en un vehículo aéreo no tripulado multipropósito que puede volar en diferentes modalidades y portando diferentes tipos de carga en función de la misión.
Además, invertirá otros 20 millones en una nueva fábrica en Valladolid, donde producirá motores para drones y en un centro de ingeniería, especializado en diseño mecánico y eléctrico, al tiempo que reforzará las capacidades de Minsait y el área de Espacio.
En conjunto, Indra invertirá unos 40 millones en su ofensiva de drones en Castilla y León, lo que le permitirá experimentar un incremento del 50% en su plantilla en la región, que se situará en 1.350 trabajadores en 2027.
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