- ARTUR ZANÓN Londres
- Peter Praet: "El poder comercial de Europa ya no es suficiente sin poder político"
- Robert F. Engle: "El mayor riesgo a largo plazo es que nos autodestruyamos"
- Richard H. Thaler: "El futuro del clima dependerá de las emisiones de China e India"
La economista jefa global del banco afirma que la UE debe "romper las barreras internas" para lograr la "esperada unión de los mercados de capitales" y cree que la revolución de la IA en la productividad podría llegar antes de lo esperado.
La niebla sigue todavía sin despejarse sobre la economía mundial, con unas perspectivas confusas a cuenta de posibles cambios en la política comercial y los aranceles de EEUU, el futuro de la Fed con un nuevo presidente y la necesidad de Europa de consolidar sus cuentas públicas. Janet Henry, la economista jefe global de HSBC, el principal banco europeo, cree, no obstante, que entramos en una etapa de estabilización después de constatar que la guerra comercial no ha desatado las funestas consecuencias que se habían vaticinado.
La experta, que trabajó dos años en Hong Kong, es una de las voces que más puede ayudar a arrojar luz en un nuevo contexto donde la preponderancia creciente de Asia y los países emergentes parece imparable. Y un consejo: los europeos no necesitan ahorrar tanto y deben gastar más o invertir más, pero en ámbitos que luego mejoren la competitividad.
En un informe reciente, HSBC dice que la economía mundial aguanta bien pese a la impredictibilidad de los aranceles y que los beneficios en EEUU se mantienen fuertes. ¿Cuánto tiempo puede durar la situación?El crecimiento global ha evolucionado mejor de lo que se esperaban aquellos días oscuros de abril, con el Día de la Liberación. Es muy interesante saber que la región más dinámica del planeta ha sido Asia, donde los grandes impulsores han sido las exportaciones y del hardware para la inteligencia artificial (IA). En general, la inversión no ha sido muy fuerte y el consumo ha sido algo más lento de lo esperado. ¿Cuánto durará la situación actual? Sigue habiendo cambios en la oferta, nuevos corredores comerciales... A la corta, veremos un ritmo de crecimiento más lento en el comercio, pero es improbable un retroceso.¿En qué punto de la guerra comercial estamos?Hemos visto una reversión en los aranceles inicialmente propuestos por EEUU con Canadá y México, pero un gran alza con China, cuyas ventas a EEUU se ralentizaron mucho en 2025. Ha habido varios meses de cambios con diferentes países. No conocemos el impacto real de los aranceles. No sabemos qué ocurrirá con el dictamen de la Corte Suprema por el uso de poderes de emergencia [por parte de Trump], los efectos de acuerdos comerciales bilaterales o lo que sucederá con los semiconductores.¿Alguno de estos elementos puede cambiar las perspectivas actuales?Hay varios elementos en juego. Bajo la perspectiva de la eurozona y Reino Unido, con EEUU como un importante destino de las exportaciones, los efectos dependerán del tipo de producto y de si las empresas asumen los aranceles o si suben precios, y de si existe un productor que compita en EEUU. Sobre la preocupación por el desvío de exportaciones de China a Europa porque exporta menos a EEUU, existen pocas pruebas de que se esté traduciendo en precios notablemente más bajos en los bienes de consumo. Hay varias razones: es necesario cierto tiempo y el euro se ha apreciado. Además, los importadores han podido ampliar sus márgenes tras la presión en los últimos años por el alza de los costes laborales y la energía. Y, aunque se han impuesto ciertas restricciones a exportaciones chinas, Europa es consciente de su fuerte conexión con China. El impacto directo e indirecto de los aranceles para Europa es muy complejo.Tras 2025, ¿queda alguna sorpresa para 2026?Podríamos ver alguna reducción de aranceles, que sería bienvenida. Si la Corte Suprema falla contra Trump, tendría implicaciones fiscales porque implicaría devolver dinero, pero constreñiría la capacidad del presidente de usar poderes de emergencia en el futuro y quizá haría todo un poco más previsible. Si queda claro que los aranceles tienen un impacto negativo sobre la inflación, habría margen para reducirlos también.O sea, que 2026 debería ser un mejor ejercicio...La inflación ha bajado bastante y los aumentos salariales se han moderado, aunque son más altos que la inflación. A este crecimiento real de los salarios se añaden estímulos fiscales, como el de Alemania, que es la economía más lenta de Europa, pero la que tiene más margen fiscal. Los países del sur todavía están usando los fondos Next Generation, lo que deberían ayudar a sus economías. Uno de los motivos del bajo consumo en Europa es que la tasa de ahorro ha seguido aumentando. No necesitamos que caiga, pero sí que deje de subir.Dejemos de ahorrar tanto e invirtamos más. ¿Es eso?O gastar. Con la incertidumbre, la gente tiende a ahorrar más. A medida que la economía se estabilice y haya más confianza en el futuro, sería beneficioso incluso reducir las tasas de ahorro.¿Cuáles son los peligros de Europa si no invierte para mejorar su productividad?Depende de cómo gaste. Si lo haces en defensa y en hardware, especialmente si es importado, apenas hay impacto. En I+D o infraestructuras, mejorando la formación y la educación, el multiplicador es mucho más elevado. También se debe reformar el mercado laboral para hacerlo un poco más flexible: que contratar y despedir sea más fácil. Son las reformas del informe Draghi de las que hemos oído hablar en Europa en las dos últimas décadas para hacerla más dinámica y derribar las fronteras internas.¿Qué reforma ve más necesaria en Europa?La fragmentación: hay que romper las barreras internas. Todavía no hemos visto una consolidación bancaria transfronteriza. No hemos visto la largamente esperada unión de los mercados de capitales.- ¿Quiénes van a salir ganando de la batalla comercial?La globalización fue buena para el crecimiento mundial y sacó a millones de personas de la pobreza, aunque ha habido quien no se ha beneficiado. En el nuevo contexto, los principales ganadores relativos serán los países emergentes. China probablemente será uno. India también. Los países que lo harán mejor en los próximos dos años serán los que se ayuden a sí mismos con reformas internas que apoyen el crecimiento a medio plazo, más que tratar se centrarse en las exportaciones. Muchas economías dependen de la exportación, pero deben pensar qué hacer en un momento de menor crecimiento del comercio.¿Cuándo vamos a ver grandes mejoras en la productividad gracias a la IA?Muchos expertos sugieren que el impacto en la productividad se notará a principios de la próxima década, pero visto su rápido ritmo de avance, podría llegar antes. En el mercado laboral, debemos recordar que los países avanzados están operando con menos inmigración. El peor escenario se produciría si la IA remplaza los empleos de la población nativa y esta no quiere hacer lo que asumían antes los inmigrantes, trabajos que no son fácilmente sustituibles por IA. La IA va a impulsar la demanda, la inversión y, con el tiempo, la productividad, aunque pueda haber implicaciones negativas para el mercado laboral.¿Hay una burbuja?Nuestros estrategas no lo creen, pero si se habla de una burbuja, casi que se está asumiendo que explotará. La valoración en Bolsa depende de expectaciones de beneficios. Hay dudas... Y viene Nvidia y bate las expectativas. Incluso si hubiera ajustes en el próximo año, veríamos algunas pequeñas tecnológicas que desaparecerían. Esto no sería el final de la inversión en IA, sino que las expectativas sobre beneficios han ido demasiado allá. Estamos ante un movimiento transformativo que requerirá muchos años de inversión y todavía más hasta que veamos grandes mejoras en la productividad.Otro de los grandes debates es el relevo en la presidencia de la Reserva Federal en EEUU. Trump ha apostado por Kevin Warsh, pero ¿actuará a su dictado, como algunos temen?Los mercados han apreciado ciertos elementos de riesgo. Pero hablamos de un comité, el FOMC [siglas en inglés del Comité de Federal de Mercado Abierto]. Todas las reservas federales han recibido influencia de sus presidentes: Alan Greenspan se impuso al comité, Ben Bernanke persuadía con sus investigaciones académicas para lograr decisiones más consensuadas... Pero si se analizan los bancos centrales hoy, existen perspectivas divergentes. En el Banco de Inglaterra hay cuatro palomas y cuatro halcones y la decisión depende del gobernador. En EEUU, dependerá de cómo el presidente sepa ganarse al resto de vocales. Pero no creemos que habrá recortes en 2026. Tras el de diciembre, y con tensiones inflacionistas al alza (impacto de los aranceles o de las últimas disminuciones del interés), el 3,5% o 3,75% es un nivel neutral para la FED.¿Qué sucederá en Europa?Con una inflación que en 2026 no llegará al 2% por poco, un interés del 2% es un tipo neutral en Europa. Creemos que el próximo movimiento será al alza, pero ya en 2027. Sí que prevemos que los bancos centrales de Australia y Nueva Zelanda los suban en 2026. Pero la situación puede cambiar muy rápidamente."Deberíamos hablar de los 70 años como edad de jubilación"
Uno de los aspectos que más preocupa a la economista jefa global de HSBC es cómo los diferentes países abordan la elevada deuda pública y cómo los sistemas de pensiones van a tensar más la situación, por citar algunos gastos que irán al alza. "Para los gobiernos, es más fácil que crezca el denominador [el PIB] que aplicar recortes, pero existe una gran cantidad de gasto relacionado con la edad y con la transición climática que se irá incrementando en los próximos años", plantea. En este sentido, una de sus propuestas pasa por elevar la edad de jubilación, algo que reconoce que no es nada popular.
"Si analizas la evolución de la relación entre la edad de jubilación y la esperanza de vida, puedes comprobar que en las tres o cuatro últimas décadas es algo terrible. Es totalmente insostenible y creo que los mercados están comenzando a incrementar sus advertencias cuando ven que los gobiernos son incapaces de introducir cambios, especialmente en Francia", apunta la experta, en relación a la marcha atrás de París, que recientemente ha suspendido la reforma por la que se ampliaba de 62 años a 64 años la edad de retiro.
"Es un asunto muy sensible desde el punto de vista político. Lo vemos en Francia, donde incluso la subida de dos años habría dejado la edad en un nivel muy bajo comparado con los estándares internacionales", subraya. "Los mercados financieros añadirán una prima de riesgo a largo plazo si no ven una capacidad política a largo plazo para afrontar retos", añade la experta.
Preguntada sobre una edad concreta que se debería fijar para establecer la jubilación, Janet Henry apuesta por un retraso, pero sin una receta común a todas las economías. "No hay un número concreto, pero deberíamos recordar que cuando Alemania implementó la primera edad de jubilación, estaba por encima de la esperanza de vida media. Ahora que la expectativa de vida está en algunos casos veinte años por encima de la edad de jubilación, se hace totalmente insostenible. Deberíamos hablar de edades que, sí, estén en los 70", afirma.
En su opinión, los ajustes fiscales también dependerán de cada economía: "Francia es uno de los países que deberá ajustar porque tiene uno de los déficits primarios más destacados, pero Alemania está haciendo una política expansiva". "Existe conciencia en Europa -continúa- de los retos de los retos por delante en este sentido. Italia va a conseguir un superávit primario antes de lo previsto y los mercados lo recompensan con la convergencia de sus tipos con los de Francia. Es de vital importancia tranquilizar a los mercados para mantener bajos los tipos de interés a largo plazo."
Janet Henry
Mirada global y trayectoria en Asia y Europa1969 Bristol (Reino Unido)
Janet Henry es, desde 2015, economista jefa global de HSBC y es responsable de los análisis y las previsiones. En 1996 entró en Hong Kong como economista para Asia del banco.
Tras el Covid, se ha centrado en el mercado laboral, la inflación y los retos políticos en un contexto proteccionista y tensiones geopolíticas.
Es miembro de la comunidad de economistas del World Economic Forum.
¿Cuál es la principal oportunidad de la economía mundial?
"Creo que veremos consecuencias positivas relacionadas con la inteligencia artificial, pero pienso que las principales oportunidades están centradas en aspectos que están creciendo y para los que existe demanda. Por ejemplo, el cuidado de la salud a ciertas edades. En Estados Unidos, el 30% de la riqueza está en manos de la población que tiene más de 70 años. Por lo tanto, proporcionar [bienes o servicios] para la población de más edad y para los baby boomers, que están envejeciendo, es donde hay bastantes oportunidades. Y desde el punto de vista geográfico, también las hay en los países emergentes, particularmente en Asia. No es algo que siempre se observe bien en las bolsas o en los mercados de bonos, pero todavía existen oportunidades de crecimiento en poblaciones bien formadas, de manera que economías como India y los países ASEAN [sudeste asiático] todavía ofrecen las mejores opciones para crecer."
¿Cuál es la principal amenaza para la economía mundial?
"Las elevadas deudas de los gobiernos, porque tienen consecuencias. Si la cantidad de deuda de los ejecutivos continúa creciendo, son un drenaje de los ahorros de la población. Si todos los ahorros se canalizan para financiar los déficits de los gobiernos o si los intereses que pagan estos son más altos como consecuencia, precisamente, de que la deuda es más alta, entonces se puede convertir en un problema real para la economía. Por eso creo que va a ser uno de los principales puntos de debate, dadas las consecuencias negativas potenciales en los próximos años si la deuda no entra en una senda más sostenible".
Bruselas alerta del estancamiento del mercado único: resta 1,3 puntos al PIBEl caos ferroviario en Cataluña paraliza el tráfico internacional de mercancíasLa licitación de obras del Estado en Cataluña se desploma en 2025 Comentar ÚLTIMA HORA