Martínez Sola dice no obstante desconocer qué gestiones exactas hizo el expresidente para conseguir el rescate de la aerolínea por parte del Gobierno de Sánchez
Regala esta noticia Añádenos en Google Julio Martínez Sola, en el centro, a su llegada este lunes a la Audiencia Nacional. (Jesús Hellín / Europa Press)Melchor Sáiz-Pardo y Almudena Santos
07/09/2026 Actualizado a las 12:39h.El futuro de José Luis Rodríguez Zapatero se nubla. Todavía más. El expresidente de Plus Ultra Julio Martínez Sola cumplió su promesa para convertirse en ' ... arrepentido' y este lunes tiró de la manta en la Audiencia Nacional. El imputado ratificó ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama que su aerolínea aceptó pagar una mordida por el rescate público al expresidente socialista. «Él se llevaba el 1%», aseguró el investigado durante una declaración de más de tres horas en la que situó al empresario Julio Martínez Martínez -'Julito', el supuesto testaferro del exmandatario- como interlocutor designado por el expresidente del Gobierno.
El fundador de la aerolínea, que ya el pasado 20 de julio en una carta a Calama anunció su voluntad de colaborar con la causa, sostuvo que la primera intervención directa de Zapatero se produjo el 30 de abril de 2020. Aquel día recibió una llamada desde un número oculto después de que Rodolfo Reyes, uno de los accionistas de Plus Ultra, buscara una vía para llegar hasta el expresidente socialista ante las dificultades financieras de la compañía.
Sola relató que expuso a Zapatero la falta de liquidez de la empresa y su necesidad de acceder a los créditos avalados por el Instituto de Crédito Oficial. Según su declaración, el expresidente le respondió que podía ayudar y le anunció que «su gente» se pondría en contacto con la aerolínea para iniciar las gestiones.
Poco después llamó Martínez Martínez. Sola afirmó que Zapatero lo presentó como la persona con la que Plus Ultra debía tratar y que fue 'Julito' quien perfiló los detalles de la operación. El directivo aceptó pagar una comisión del 1% si las gestiones terminaban con la obtención de la ayuda pública: «El 1% era para él», declaró en referencia al expresidente.
El investigado admitió, sin embargo, que desconoce qué actuaciones concretas realizó Zapatero, con quién habló o ante qué organismos intervino para favorecer a la aerolínea. Tampoco hizo un seguimiento de esas gestiones porque, según explicó, su único interés era alcanzar el «éxito» de la operación y conseguir los fondos necesarios para evitar la caída de Plus Ultra.
Sola, ante el magistrado, señaló igualmente que nunca conoció los términos del acuerdo interno que pudieran haber alcanzado Zapatero y Martínez Martínez. Dio por hecho que el expresidente intermedió ante el Ejecutivo, pero no aportó detalles sobre las conversaciones, reuniones o contactos que mantuvo. Al mismo tiempo, defendió que Plus Ultra cumplió todos los requisitos legales exigidos para acceder al rescate de la SEPI.
Su confesión por escrito sostiene que la comisión se canalizó mediante tres sociedades vinculadas a Martínez Martínez. Plus Ultra abonó 249.000 euros a Análisis Relevante, 98.617 euros a Voli Analítica y 110.799 euros a Domotic Europa. Los pagos realizados a través de esas mercantiles suman 458.416 euros.
El escrito añade otros 69.000 euros en especie correspondientes a billetes de clase business que la aerolínea puso a disposición del empresario desde 2021. La suma de las transferencias y los vuelos alcanza los 527.416 euros, una cantidad prácticamente idéntica al 1% de los 53 millones concedidos por el Gobierno.
Sola reconoció que Plus Ultra firmó un contrato de asesoramiento con Análisis Relevante por 5.000 euros mensuales pese a que esa mercantil no realizó en realidad trabajos de consultoría para la aerolínea. Según su versión, la empresa asumió ese pago como parte del coste necesario para lograr el rescate.
Análisis Relevante está controlada por Martínez Martínez, aunque la UDEF atribuye a Zapatero un «liderazgo no visible» sobre su actividad. La Policía sostiene que el expresidente captaba clientes, marcaba la estrategia y conocía la evolución de las gestiones, mientras 'Julito' actuaba como interlocutor y canalizaba los cobros mediante las sociedades de su entorno.
La investigación también recoge una conversación de mayo de 2020 entre Roberto Roselli, entonces consejero delegado de Plus Ultra, y Rodolfo Reyes. «Deben tener su guiso montado», comentó este último. Roselli respondió: «Pues ya le dijo a Julio que montaron su finance boutique. Así que por ahí viene la mordida». Reyes contestó: «Jajajjaja. Pues si funciona».
Ese intercambio se produjo el 18 de mayo de 2020, cuando la compañía todavía buscaba financiación bancaria. Cuatro días después, el propio Sola escribió a Reyes: «Recibí llamada de Julio Martínez (Zapatero)». A continuación, le remitió los datos de contacto de Juan Manuel Cendoya, entonces vicepresidente del Banco Santander España y director general de Comunicación de la entidad.
La versión ofrecida este lunes por Sola contradice la que mantuvo en febrero ante el Senado. En aquella comparecencia negó cualquier interferencia política en la concesión de la ayuda: «No hubo trato de favor ni injerencias», afirmó. También defendió que se había seguido «un proceso reglado, con controles, informes y con condiciones muy estrictas» y remachó: «Nadie nos ha regalado nada».
Ante Calama ratificó, en cambio, las líneas que había adelantado por escrito en julio, cuando comunicó al juzgado su voluntad de colaborar con la investigación. El magistrado lo interrogó durante más de una hora sobre la llamada de Zapatero, la llegada de Martínez Martínez, los contratos posteriores y el destino de las cantidades pagadas por la aerolínea.
comentarios Reportar un error