- El BCE saca la artillería contra los CoCos: son más complejos que las 'subprime'
- BBVA y CaixaBank refuerzan capital con emisiones históricas de CoCos
- La banca española se blinda ante la avalancha de refinanciaciones de CoCos
Los bancos sacan partido del apetito de los inversores, pero los precios en mínimos complican la renovación de la deuda a vencimiento.
BBVA, CaixaBank y Santander han hecho historia con sus últimas emisiones de bonos contingentes convertibles (CoCos o AT1). Los tres grandes bancos españoles salieron el año pasado al mercado para aprovechar el elevado apetito de los inversores y colocaron su deuda con más riesgo en unas condiciones que no se habían dado nunca, y con récord de demanda. Ahora necesitan que la magia vuelva a repetirse cuando les toque refinanciar esos bonos.
Es la cruz de las emisiones de CoCos, que son perpetuas sobre el papel, pero que deben ser amortizadas en la primera ventana de amortización si no se quiere decepcionar a los inversores y acarrear el estigma de dejar colocaciones con vida en el mercado.
Y esa segunda parte se ha complicado, según aseguran fuentes financieras.
La clave está en los dos compontes que tienen los CoCos: el cupón final y las partes que lo conforman. Los intereses que pagan BBVA, CaixaBank y Santander por sus emisiones (el cupón final) no son mínimos ni récord ni históricos. El primero tiene un coste del 5,625%; el segundo, del 5,875%, y el tercero, del 6%. CaixaBank y Santander tienen CoCos al 3,625% emitidos en 2021.
División en partes
Lo importante son las partes que componen ese precio. Una es el tipo de interés del mercado para operaciones a plazo fijo (mid-swap) y viene dada por las condiciones monetarias. Es la cotización del momento y nada se puede hacer para cambiarla.
La segunda parte es la prima de riesgo, el diferencial sobre el mid-swap que depende de cada banco, del apetito que haya por su deuda y de sus condiciones crediticias. Es la rentabilidad individual que los inversores creen que deben exigir por comprar una deuda determinada.
Ese diferencial determina no solo el precio de salida de un CoCo, sino también el interés que pagará cuando llegue la primera ventana de amortización. En ese momento se vuelven a ajustar los intereses si no se rescata, pero solo para el mid-swap, que se actualiza. La prima de riesgo permanece igual, así que los inversores tienen que cargar con ella.
Lo histórico de las emisiones de BBVA, CaixaBank y Santander es la prima de riesgo. Nunca ha sido tan baja. Incluso los CoCos de 2021 tienen diferenciales más altos, porque se emitieron en un tiempo en que los tipos de mercado eran negativos.
El reset (el nombre en inglés de esta parte de los CoCos) de la colocación de 2021 CaixaBank, por ejemplo, es del 3,857%. Ahora es BBVA el que tiene el récord, porque su CoCo de noviembre del año pasado se reseteará a un 3,246% nunca visto hasta ahora. La emisión de CaixaBank de septiembre de 2025 lo hará al 3,348% y la de Santander de junio, al 3,819%.
El reto de los tres bancos es lograr un diferencial igual de bajo cuando les toque afrontar la primera ventana de amortización, que es en 2031 para Santander, en 2032 para BBVA y en 2035 para CaixaBank.
Eternidad
En caso contrario, están amenazados de eternidad. Los Cocos computan como capital Tier 1 Adicional y se emiten a perpetuidad porque la idea es que se queden en el mercado si las condiciones para rescatarlos no son buenas.
Es el riesgo que asumen los inversores, pero existe un pacto no escrito que da por hecho que las emisiones se refinanciarán cuando llegue el momento. BBVA y CaixaBank nunca han roto ese sobreentendido y Santander lo ha hecho dos veces en el pasado, pero sin dejarlos con vida demasiado tiempo.
La explicación de Santander en esas dos ocasiones fue que la refinanciación debía tener sentido económico. El nuevo CoCo llamado a reemplazar el viejo no podía ser más caro. El Banco Central Europeo (BCE) tampoco lo permite. El supervisor tiene que dar su visto bueno tanto para recomprar un CoCo sin dar otro a cambio (porque eso supone perder capital Tier 1 Adicional) como para refinanciarlo, y esto último depende de que haya un ahorro o al menos un empate.
«Va a ser muy difícil emitir a un diferencial más bajo cuando llegue el momento. Eso significa que el riesgo de extensión es mayor, porque va a haber poco incentivo económico para reemplazarlo», señala un banquero de inversión.
Lo más complejo es que se repitan las condiciones que hicieron único el mercado de deuda el año pasado, con los inversores nadando en liquidez y muchos flujos de dinero viajando de Estados Unidos a Europa después del susto del Día de la Liberación, añaden fuentes financieras. Y más todavía hacia la banca, el sector que resultó más agraciado por el trasvase de fondos.
BBVA tiene los bonos con más potencial de EuropaEl BCE saca la artillería contra los CoCos: son más complejos que las 'subprime'Santander, BBVA y CaixaBank asaltan el 'top' europeo por valor en Bolsa Comentar ÚLTIMA HORA-
09:10
La hora del arbitraje interno español para impulsar la empresa doméstica
-
08:29
Dia pone en valor su estrategia de sostenibilidad
-
08:21
La 'estiraflación': alimentos más caros en formatos más grandes
-
08:07
Britney Spears vende su catálogo musical por unos 170 millones de euros
-
07:55
El Ibex se juega los récords con el empleo de EEUU