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La clave del frenazo a la negociación de Vox con el PP: Abascal quiere poder real y se reserva para después del 8-F

La clave del frenazo a la negociación de Vox con el PP: Abascal quiere poder real y se reserva para después del 8-F
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La formación más a la derecha remitió a Guardiola un documento con sus exigencias el sábado y los 'populares' respondieron con matizaciones, pero para Vox eran reclamaciones innegociables Leer

Ni una semana ha durado la sintonía entre PP y Vox en la mesa de negociación extremeña. Si el pasado martes ambos partidos de la derecha se reunían por primera vez en busca de un acuerdo de gobernabilidad, y lo hacían con cierto tono de optimismo, siete días después ese canal de comunicación está paralizado y, el acercamiento, más lejos. Vox decidió ayer dejar en stand by las conversaciones con el PP alegando que la líder popular, María Guardiola, "no quiere un cambio para Extremadura". Esto es: que los de Santiago Abascal perciben reticencias para introducir en la hoja de ruta del nuevo gobierno algunas de sus propuestas políticas.

Durante el fin de semana se había producido un bloqueo en las conversaciones. Según fuentes conocedoras de la negociación, el sábado Vox remitió a Guardiola un documento con sus exigencias programáticas, a lo que el PP contestó con algunas matizaciones sobre esa hoja de ruta. Pero para los de Abascal aquellos planteamientos eran innegociables. En Vox tildaron ayer de "insulto" la propuesta que les habían hecho los populares, acusándolos de "reírse" de los votantes de Abascal "negando la representatividad y el mandato de cambiar Extremadura que las urnas [les] han dado".

Estas discrepancias derivaron en la decisión del Comité de Acción Política (CAP) de Vox, órgano que encabeza Abascal, de paralizar la negociación. Así, este movimiento ejecutado ayer desde la sede de la calle Bambú, en Madrid, rompe la tregua que habían puesto en marcha PP y Vox en Extremadura al abrirse oficialmente la negociación, y que contrastaba con el tono bronco que ambos partidos de la derecha mantienen hoy a todas las escalas.

No en vano, la paralización de las conversaciones en Extremadura llega apenas cuatro días antes de que, este viernes, comience la campaña electoral en Aragón, donde los populares y los de Abascal competirán entre sí por un grupo de votantes en común. Aunque en Vox desvincularon su decisión en Extremadura de su estrategia para los comicios en otras autonomías, lo cierto es que el acercamiento de posturas con Guardiola podría haber puesto en entredicho los reproches que los de Abascal suelen lanzar a sus rivales del PP en campaña -y viceversa-.

En todo caso, tanto en la dirección nacional de Vox como en el equipo extremeño insisten en negar que hayan "roto" la negociación, sino que, argumentan, quieren dar tiempo a Guardiola para "reflexionar" sobre las exigencias que los de Abascal le han planteado y el PP se muestra reticente a aceptar. Si bien la primera fecha marcada en rojo en el calendario era este martes, cuando se constituye la Asamblea y se elige su Presidencia, en Vox restan trascendencia a esto y así vislumbran como único límite para el acuerdo el 19 de febrero -tope para la investidura-, ya después de las elecciones en Aragón.

Una vez hoy se resuelva la constitución de la Mesa de la Asamblea, quedarán aún diversas cuestiones abiertas, y que Guardiola quiere pactar en bloque: la conformación de un gobierno, un acuerdo programático con la hoja de ruta a seguir en la legislatura y un compromiso para aprobar cada año unos nuevos presupuestos, garantizando así la estabilidad. El principal escollo se encuentra ahora, según trasladan desde Vox, en las dos primeras cuestiones, interconectadas a juicio de los de Abascal.

"Pedimos que se hagan unas políticas determinadas. [...] Pero, si esas políticas no van a estar acompañadas de unas consejerías con unos presupuestos ejecutables que hagan posible ese cambio de políticas, no hay nada", afirmó ayer el portavoz del partido, José Antonio Fúster, deslizando que, si no se contempla dar a Vox competencias -y fondos- para poner en marcha sus medidas, no habrá acuerdo.

Fuentes del partido insisten en que su reclamación consiste en "tener capacidad para gestionar" las políticas que consideran claves para el "cambio de rumbo" que quieren en Extremadura. Ya la pasada semana diversos dirigentes de Vox explicaron que su voluntad de entrar en el gobierno de Guardiola responde a que solo así creen posible asegurar que se implementan sus propuestas -no ocultaron su "desconfianza" en los populares- , y en esa línea piden ahora tener poder real en el nuevo ejecutivo.

A este respecto, señalan en Vox, las garantías que exigen al PP van por dos vías, ambas orientadas a que las consejerías que terminen ocupando no queden vacías de contenido, de competencias y alcance.

Por un lado, los de Abascal reclaman que las carteras que se les asignen no vean reducido su presupuesto habitual -lo cual podría a la vez repercutir en un incremento de los fondos a consejerías en manos de los populares-. Piden que la asignación dineraria a las carteras que Vox ocupe se mantenga o incremente respecto a años precedentes; o, en todo caso, que cambie de manera proporcional. "Las condiciones pasan inexorablemente por tener un presupuesto que nosotros seamos capaces de ejecutar para que cambien las políticas", subrayó ayer Fúster.

Una segunda vertiente de lo que pide Vox viene por el lado de las competencias atribuidas a cada cartera. Recuerdan en el partido lo sucedido en la negociación de 2023, cuando Guardiola dividió en dos la Consejería de Agricultura para dar una escisión de esta, la relativa a Gestión Forestal y Mundo Rural, a Vox. Fue el único asiento que los de Abascal ocuparon en aquel ejecutivo, y ahora rechazan aceptar una maniobra similar: piden que las carteras que queden en sus manos tengan las competencias que habitualmente aglutinan.

No se pronuncian aún en Vox públicamente sobre en qué consejerías tienen más interés, aunque algunas fuentes apuntan a las que manejan políticas sobre el campo -petición recurrente de los de Abascal en las negociaciones de 2023- y la industria -solo en Castilla y León lograron esta cartera-.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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