La Generalitat ha impuesto una sanción pionera de 10.001 euros a una agencia inmobiliaria por un caso de racismo en el acceso al alquiler del que fue víctima Hamid, un vecino de Mataró (Barcelona) de nacionalidad marroquí.
Así lo ha anunciado hoy, en una rueda de prensa junto al afectado, el Observatorio Desca, la entidad que lo ha asesorado en el proceso. Hamid había denunciado hasta en 13 ocasiones a agencias inmobiliarias por discriminación en el acceso al alquiler por razón de origen, a pesar de cumplir con los requisitos. Nueve de estos casos ya han llegado a prescribir después de haber pasado por diversos trámites burocráticos de las Administraciones públicas.
Sin embargo, la Oficina de Igualdad de Trato y No Discriminación (OITND) de la Generalitat abrió en septiembre de 2025 los primeros expedientes administrativos sancionadores contra casos de racismo inmobiliario protagonizados, de forma encubierta, por agencias inmobiliarias.
El caso sancionado se remonta a principios del año 2024, cuando Hamid pidió información de un piso y la respuesta de la agencia fue que ya estaba alquilado, un día y medio después de haber hecho la solicitud para ir a verlo.
Seguidamente, el hombre pidió a un compañero de trabajo que hiciera la misma solicitud y, en su caso, la inmobiliaria le dijo que el piso estaba disponible y lo citó para hacer una visita al inmueble, adonde acudió el propio Hamid para recibir una explicación sobre el trato desfavorable.
La resolución del organismo de la consejería catalana de Igualdad y Feminismo señala que los hechos denunciados constituyen "un caso de discriminación en el acceso a la vivienda por motivos étnicorraciales o por origen".
Como resultado, la OITND ha sancionado con una multa de 10.001 euros a la agencia inmobiliaria, además de prohibirle recibir ayudas y subvenciones públicas, así como de contratar con la Administración de la Generalitat durante un año.