Ampliar
Un cartel electoral de un candidato para los comicios del próximo domingo. AFP La oposición húngara rechaza a la observadora de la OSCE que trabajó para PutinLa rusa Daria Boyárskaya, que ejerció como intérprete personal del jefe del Kremlin, será una de las encargadas de verificar la celebración válida de unas elecciones sobre las que pesan preocupaciones acerca de su legitimidad
Berlín
Miércoles, 8 de abril 2026, 17:30
... observadores de cuatro continentes darán fe de la legitimidad de la votación, aunque parte de ellos despierta tensas sospechas entre las filas de Tisza, el partido del opositor Péter Magyar. Concretamente, la presencia de la rusa Daria Boyárskaya, antigua intérprete personal de Vladímir Putin y actualmente asesora en la Asamblea Parlamentaria de la OSCE, ha llegado a negarse a asistir a las reuniones previas que deberían celebrarse jueves y viernes.Noticias relacionadas
Orbán acusa a Ucrania de financiar al partido de la oposición favorito para las elecciones en Hungría
Rubio cierra su gira europea en Hungría para apoyar a Orbán antes de las elecciones
Orbán se jugará el 12 de abril su continuidad al frente de Hungría
Boyárskaya trabajó durante muchos años para el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso y su conocimiento del inglés y del ruso le permitió ejercer la labor de intérprete en numerosas reuniones de alto nivel, incluida al menos una entre Putin y Donald Trump. Desde su actual cargo, sería la encargada de verificar la celebración válida de unas elecciones sobre las que pesan preocupaciones acerca de su legitimidad. La oposición de Tisza ha acusado al actual primer ministro y a su alianza Fidesz–KDNP de cometer fraude electoral sistemático, compra de votantes y voto en cadena. Un reciente documental ha denunciado que explota la vulnerabilidad y dependencia económica de hasta 600.000 electores.
Un entorno polarizado
El abogado polaco Jerzy Kwaśniewski, presidente del 'think tank' legal Ordo Iuris y también reclutado como observador de la Coalición de la Libertad para unas Elecciones Libres y Justas (LCFFE), reconoce que «la misión se está desplegando en un entorno polarizado sin precedentes». La OSCE, por su parte, se limita a contestar a este medio que la presencia de Boyárskaya «responde a criterios internos de representación regional y no a una decisión política». Aun así, la controversia amenaza con empañar la misión antes incluso de que comience su trabajo sobre el terreno y cuyo objetivo, según la organización, es «verificar si el proceso electoral de Hungría se lleva a cabo de manera legal, transparente y democrática», incluyendo si los votantes pueden expresar su voluntad política libremente y sin influencias indebidas, y si los resultados finales reflejan esa voluntad.
La presencia de una funcionaria rusa en la misión de observación electoral, en un país de la UE y en plena guerra en Ucrania, tiene implicaciones que van más allá de las fronteras húngaras, porque diplomáticos europeos consultados por este medio temen que el episodio «alimente la narrativa de desconfianza hacia los organismos multilaterales y ofrezca munición a quienes cuestionan la legitimidad de las instituciones democráticas».
La OSCE se limita a contestar que la presencia de Boyárskaya «responde a criterios internos de representación regional y no a una decisión política»
Boyárskaya, aparentemente indiferente a las críticas, ha convocado a representantes de organizaciones de la sociedad civil a un encuentro a puerta cerrada en Budapest, para «compartir sus preocupaciones sobre el panorama político húngaro». Ha invitado a la diputada laborista británica Rupa Huq y al diputado armenio Sargis Khandanyan, esperando así sentar las bases de la misión de la OSCE. «Estas reuniones suelen implicar el intercambio de información altamente sensible sobre la presión política, los riesgos de manipulación electoral y las amenazas que enfrentan defensores de derechos humanos y periodistas», ha avisado Márta Pardavi, copresidenta del Comité Húngaro de Helsinki, en una carta enviada a principios de este mes a varios funcionarios de la OSCE.
«Independientemente de si Boyárskaya mantiene o no vínculos con organismos oficiales rusos, la percepción de que los intercambios confidenciales podrían ser accedidos por actores externos maliciosos impediría que los activistas de derechos humanos hablaran libremente», ha advertido. Por ello, ha solicitado que la OSCE-AP considere «destituir inmediatamente a la señora Boyárskaya de todas sus tareas relacionadas con la misión de observación electoral en Hungría, y asegurar que no tenga acceso a información sensible relacionada con las elecciones ni a interlocutores de la sociedad civil en el futuro».
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión