A las 16.30 de la tarde de este martes una pasarela de madera - «que unía dos pequeños acantilados», como explicó la alcaldesa de Santander, Gema Igual- en El Bocal, a los pies del mar Cantábrico, colapsó y se hundió cuando un grupo de siete personas paseaba por ella. Todas ellas se precipitaron a la zona inferior de agua y rocas que había debajo de la infraestructura.
Según la agencia Efe, el número provisional de fallecidos es de cinco -cuyos cuerpos han sido rescatados del mar o entre las rocas, y uno de ellos, una mujer, falleció en la UVI del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla-, dos personas continúan desaparecidas y una de ellas ha sido rescatada con vida y está siendo tratada también en el mencionado hospital santanderino con signos de hipotermia.
Eran seis mujeres y un hombre de edades comprendidas entre 20 y 25 años, según El Diario Montañés. Ellas eran alumnas del Centro Integrado de Formación Profesional La Granja ubicado en Heras (Medio Cudeyo) y habían aprovechado que les habían entregado las notas para realizar la ruta a pie por la zona de La Maruca. El varón era monitor del mismo centro.
Un helicóptero y varios operarios durante las labores de rescate.EFEUnos ciclistas fueron los que avisaron al Centro de Atención a Emergencias 112, 15 minutos después del accidente, sobre las 16.45 de la tarde. Al conocer la noticia, desde el 112 se movilizó un amplio dispositivo en la zona conformado con bomberos del Ayuntamiento de Santander, la Salvamar de Deneb de Salvamento Marítimo, su helicóptero Helimer, Policía Local, Policía Nacional, el Servicio Marítimo de la Guardia Civil (SEMAR) y efectivos de Cantabria y Vizcaya y sanitarios del servicio 061, así como un dron del Gobierno cántabro.
Este operativo, como aseguró la alcaldesa de la ciudad cántabra, Gema Igual, continuará en funcionamiento hasta que se localice a las personas que permanecen desaparecidas. La propia alcaldesa, en declaraciones a los medios, confesó que el motivo por el cual, de momento, no se hacía pública la identidad de las víctimas es por respeto a sus familias.
«Una gran desgracia, porque un grupo de siete jóvenes que venían a disfrutar de la naturaleza se han encontrado con este accidente», manifestó la regidora, quien agradeció la respuesta de los servicios de emergencia y aseguró que continuaría «hasta que haga falta».
En total, unas 70 personas se han involucrado en las tareas de rescate antes de que la noche alcanzase al amplio despliegue y complicase las labores. Un total de cinco embarcaciones y un helicóptero acompañaron al operativo que, en el lugar del incidente, instaló un puesto de mando avanzado.
En concreto, este grupo estaba haciendo una ruta entre El Bocal y el Instituto Español de Oceanografía, situada en la zona conocida como Punta Cortada y perteneciente a la senda peatonal construida hace años en la que existen varias pasarelas, una de las cuales se ha hundido por causas que se desconocen. Como explicó la edil en las inmediaciones del accidente, fue la propia superviviente, que presentaba signos de hipotermia, quien alertó de que se trataba de un grupo de siete personas en total.
Ante este «terrible accidente», la presidenta de Cantabria, María José Saénz de Buruaga, se ha mostrado consternada. En sus redes sociales, la presidenta autonómica afirmó «seguir muy de cerca» la evolución de los acontecimientos y que el Gobierno regional está «volcado» con todos sus medios para atender el suceso. «Todo mi cariño y solidaridad con las víctimas y sus familias», apostilló.
El proyecto de la pasarela empezó a tomar forma hace 12 años. Como explica El Diario Montañés, los vecinos se opusieron por la magnitud de la intervención y desde Costas se explicó que era el Gobierno de Cantabria quien tenía que confirmar que el proyecto se adecuaba a su Plan Especial de Sendas y Caminos Litorales de Cantabria.