La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) de la Policía ha remitido un nuevo informe al magistrado de la Audiencia Nacional José Luis Calama, instructor del caso Plus Ultra, donde refuerza el papel de comisionista internacional del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero por ejercer, en esta ocasión, su influencia ante el Gobierno de Bolivia.
En el nuevo atestado, al que ha tenido acceso EL MUNDO, la Policía detalla los sucesivos contactos mantenidos por Zapatero con autoridades bolivianas -con un papel relevante de su secretaria Gertrudis Alcázar, imputada en esta causa de corrupción- mediante la existencia de una "dinámica de intermediación e influencias, orientadas a beneficiar los intereses del Grupo Gloria, todo ello mediando una contraprestación económica de 200.000 euros, empleando para justificar el pago un contrato simulado con una sociedad interpuesta".
Si bien el objetivo real del contrato era beneficiar al Grupo Gloria con distintas gestiones sobre los procesos judiciales que tenía abiertos en Bolivia, el pago de los servicios prestados se llevó a cabo mediante un contrato con una sociedad pantalla.
El informe ha sido redactado a partir de las conversaciones intervenidas en el móvil de la secretaria de Zapatero así como en la documentación incautada en la oficina del expresidente, que sita en la calle Ferraz, de Madrid.
Según el atestado policial, "el flujo de fondos detectado obedece al pago de lo acordado en un único contrato de prestación de servicios de asesoría, suscrito por José Luis Rodríguez Zapatero, como asesor, y Focus Social Research como cliente".
La Udef subraya que "los servicios prestados" por el ex líder del PSOE "a cambio de los aludidos 200.000 euros", no guardabn relación con la mercantil Focus Social Research, ya que era empresa cuyo objeto social estaría orientada al marketing y que habría sido empleada como sociedad interpuesta.
"Las personas detrás de estos pagos a José Luis Rodríguez Zapatero formarían parte del conglomerado empresarial de origen peruano denominado Grupo Gloria. El objetivo pretendido era tratar de mediar o influir a favor de este grupo empresarial, en varios litigios millonarios mantenidos con la Administración Pública de Bolivia. Con esta finalidad, Zapatero se había reunido o contactado con altas esferas políticas de Bolivia, como son el propio presidente de la nación, los ministros de Economía y Justicia o el Procurador General del Estado", concluye la Policía.
En el atestado se recalcan "los indicios de la existencia de una organización criminal, liderada por José Luis Rodríguez Zapatero, que, aprovechando sus contactos y ascendencia pública internacional, se dedicaría al ejercicio de influencias de carácter ilícito en beneficio de distintos clientes".
Con este nuevo movimiento de fondos como comisionista internacional, la Udef refuerza los indicios hallados contra el ex presidente y sus influencias remuneradas "por los clientes de la organización criminal simulando servicios de asesoría no prestados" y "creando contratos ad hoc para justificar dichos pagos".