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Política

La Universidad vasca reduce de 76 a 11 los 'ceros' en el examen del euskera que penalizan a alumnos castellanohablantes en la PAU

La Universidad vasca reduce de 76 a 11 los 'ceros' en el examen del euskera que penalizan a alumnos castellanohablantes en la PAU
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El rector Bengoetxea reconoce ahora que los examinadores sí saben de qué colegios son los alumnos a los que evalúan. 4.223 alumnos (33,8% del total) han exigido la revisión de sus pruebas Leer

La Universidad vasca ha retocado 65 de los 76 'ceros' con los que un corrector de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) castigó a alumnos castellanohablantes de colegios concertados de Vizcaya. El rector Joxerramon Bengoetxea ha reconocido hoy que los examinadores de la selectividad vasca sí saben de qué ikastolas, colegios e institutos proceden los alumnos a los que se corrige cuya indentidad está protegida por la utilización de códigos. El total de 'ceros' en el examen de euskera en la PAU ha ascendido a 168, según datos aportados por la consejera de Educación Begoña Pedrosa que ya reclama cambios de calado incluido el conocer la identidad de los correctores de cada uno de los 41 tribunales que este año han corregido a más de 13.000 estudiantes vascos.

El rector Joxerramon Bengoetxea se ha escudado hoy en las garantías del "proceso" de la PAU para intentar surfear sobre el escándalo de la penalización con 'ceros' en el examen de euskera sufrida por 168 alumnos, la mayoría de centros concertados de Vizcaya que utilizan el castellano como lengua vehicular. Pese a convocar una rueda de prensa sobre esta cuestión y comparecer después de la consejera de Educación Pedrosa, Bengoetxea ha pretendido hoy minimizar el impacto social, político y educativo de las durísimas calificaciones de la última PAU, especialmente en euskera.

Según el rector, alumnos y correctores conocían los criterios de evaluación que incluían una penalización de hasta dos puntos en las materias lingüísticas si se acumulaban errores ortográficas o discordancias. Aferrado a este criterio objetivo (nueve fallos penalizan con los dos puntos negativos), Bengoetxea ha querido justificar la oleada de ceros que, no por casualidad, se han concentrado en los tribunales 11 (80) y 12(28) de un total de 168, siempre con datos de la consejera Pedrosa que Bengoetxea se ha resistido a ofrecer. De hecho la disparidad en las estrategias de comunicación entre la titular de Educación y el rector de la Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU) ha visualizado la confrontación institucional latente que ha provocado la PAU.

Bengoetxea ha advertido que además de las 1.778 reclamaciones en euskera también se han sumado otras 1.193 en Lengua y Literatura y otras 1.137 en Inglés. Casi en la mitad de las revisiones (46,8%) la nota ha aumentado aunque el rector no ha aclarado en cuánto y sobre todo si ese incremento es superior a dos puntos lo que abre provoca la revisión automática con una nota definitiva que no está sometida a una media aritmética con las anteriores.

Bengoetxea ha evitado reconocer que a lo largo de su carrera docente nunca a puesto un 0 a sus alumnos en su empeño por legitimar un procedimiento que ha lastrado el potencial académico de cientos de alumnos vascos, especialmente de centros concertados y castellanohablantes. Las evidentes deficiencias del sistema sí que han sido desveladas por la consejera Pedrosa que ha evitado la confrontación directa con Bengoetxea presentando como propuestas de mejoras flagrantes lagunas en la PAU vasca. Pedrosa ha reclamado nuevos protocolos de comunicación interinstitucional con la EHU que no advirtió a Educación sobre lo que estaba pasando con las notas de euskera para después querer hacerle corresponsable de la planificación y corrección de los exámenes.

Además, reclama que se publique la identidad de los miembros de los tribunales correctores cuyo anonimato está ahora blindado. Plantea también que los centros no sean agrupados en determinados tribunales por el "riesgo de concentración de percepción de desigualdad". También reclaman que exista una normativa interna que precise la responsabilidad de una comisión organizadora que teóricamente comparten la EHU y Educación aunque es la Universidad vasca la que controla la formulación de los exámenes, su corrección y su revisión posterior.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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