Las famosas estelas que dejan los aviones en el cielo siempre generan mucho debate en las redes sociales, con los llamados negacionistas como protagonistas. Ahora, un estudio analiza su impacto real en el calentamiento global, y te va a sorprender.
Ni fumigaciones ni inofensivas: lo que las estelas de los aviones le hacen de verdad al clima, explicado.Adrián Lois[email protected]Publicado: 24/09/2026 10:00
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...Cuántas veces has mirado al cielo y has visto esas líneas blancas que dejan algunos aviones tras de sí. Y cuántas veces has leído comentarios del tipo: «nos fumigan», «las formas que dejan no son normales», «provocan problemas de salud en la población», y cosas similares.
Sin entrar al debate de lo que dicen unos u otros, nosotros nos hacemos eco del informe de Klima Consulting encargado por la asociación Transport & Environment. Este es revelador: estima los efectos de estas estelas de condensación tendrán en el calentamiento del clima en las próximas décadas si no se toman medidas urgentes.
Las líneas blancas que dejan los aviones en el cielo tienen más afectación de lo que piensas.¿Qué son las estelas de condensación?
Las estelas de condensación se forman cuando el vapor de agua presente en los gases de escape de los aviones se encuentra con una masa de aire extremadamente frío en las capas altas de la atmósfera, convirtiendo este vapor se transforma en pequeños cristales de hielo.
El informe del que hablamos nos dice que no todas las estelas que vemos en el cielo afectan al clima. La mayoría desaparecen rápidamente, pero cuando se generan en zonas de aire muy frío y húmedo, las regiones sobresaturadas respecto al hielo, la estela puede durar horas y evolucionar hasta convertirse en las llamadas nubes de cirros artificiales.
Estas sí que tienen un efecto directo en el clima, ya que dificultan que parte del calor generado en la capa terrestre escape más arriba, provocando un efecto de calentamiento. ¿Cuánto? Vamos a verlo.
El informe encargado por T&E valora qué hacer para reducir las estelas de condensación.El problema es mucho mayor de lo que parece
Mucho se habla de las emisiones que generan los coches y la batalla legal aquí en Europa para impulsar los coches eléctricos, pero hay otros sectores como el de la aviación que consumen muchísimo más combustible y generan contaminación.
Los aviones también generan CO2, sí, "ayudando" al calentamiento de la atmósfera a largo plazo. Luego hay otros efectos contaminantes adicionales, como los NOx, el vapor de agua, las partículas y las mencionadas estelas persistentes.
Según el informe encargado por T&E, el efecto climático de las estelas tiene un efecto climático comparable al del CO2 de la aviación. Afortunadamente, su corrección es muchísimo más sencilla. Además, las estelas son extremadamente efímeras en comparación con cómo permanece el CO2 en la atmósfera, durante mucho más tiempo.
Solo unos pocos vuelos son responsables de la mayor parte
Vamos con datos más concretos que revela el informe: solo el 3 por ciento de los vuelos genera el 80 por ciento del calentamiento asociado a las estelas. El informe de Klima Consulting prevé que, a partir de 2030, si se redujese a la mitad el calentamiento producido por las estelas, se evitarían 0,025ºC en 2050 y 0,049ºC gen 2070.
De esta forma, se podría retrasar hasta 10 años la contribución de la aviación al calentamiento global. Según otro estudio de Nature Communications, para el 2050, la aviación aportaría 0,040 grados de calentamiento pro CO2 y 0,054 grados por las estelas de condensación. Sí, el calentamiento asociado a las estelas sería superior al provocado por el CO2 de los aviones.
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El informe del que venimos hablando es claro: no sería necesario modificar todos los vuelos, sino que bastaría con identificar aquellos con más probabilidades de generar estelas persistentes y variar rutas, altitud, horarios…
Es decir, no es necesario cambiar el vehículo, el medio de transporte, para reducir su impacto, como se intenta hacer también con los coches. Bastaría con optimizar cómo se utiliza dicho vehículo.
Atajar el problema de las estelas sería una herramienta de acción climática bastante rápida. Podrían predecirse dónde se forman, usando modelos meteorológicos y datos atmosféricos. Después, identificar los vuelos problemáticos y modificar su trayectoria (variando la altitud o desviándose en la ruta).
E incluso podrían cambiarse los horarios: según T&E, los vuelos nocturnos y en invierno tienen una contribución mucho más elevada para la formación de estelas de condensación.
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Leer noticiaY pensarás: si modificas rutas y las haces más largas, consumirás más combustible y los aviones contaminarán más, ¿no? Efectivamente, pero los estudios consideran que el aumento de calentamiento derivado del CO2 adicional es mucho más bajo al calentamiento que se podría evitar reduciendo las estelas en los escenarios analizados.
Recudir un 49-59 por ciento del "forzamiento climático de las estelas" moviendo más los aviones generaría un incremento operativo de apenas un 0,23-0,49 por ciento: se gasta una pequeña cantidad adicional de combustible para evitar un impacto climático mucho mayor.
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Fuente:T&EFotos: Freepik / T&E