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Política

Muere el etarra 'carnicero de Mondragón', a los 80 años y sin arrepentirse de los 17 asesinatos por los que fue condenado

Muere el etarra 'carnicero de Mondragón', a los 80 años y sin arrepentirse de los 17 asesinatos por los que fue condenado
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"Yo no he asesinado a nadie; yo he ejecutado", confesó a EL MUNDO tras cumplir 29 de prisión. Zabarte era un rostro habitual en los actos de Sare por los presos y de la EH Bildu de Arnaldo Otegi Leer

El etarra Josu Zabartecarnicero de Mondragón ha fallecido hoy a los 80 años sin mostrar ningún tipo de arrepentimiento por formar parte de una organización terrorista que asesinó a casi 900 personas ni por haber participado en 17 asesinatos. "Yo no he asesinado a nadie; yo he ejecutado", se defendió Zabarte ante la periodista de EL MUNDO Ángeles Escrivá en 2014, cuando aún no había cumplido un año en libertad. 'Carnicero de Mondragón', inconfundible con su bigote a lo Lech Walesa, estuvo encerrado durante 29 años y medio pero su salida de prisión no alteró ni un ápice su justificación del terrorismo.

"Asesinar es cuando buscas lucro personal", se autojustificaba Zabarte, portavoz de decenas de etarras silentes que durante los últimos años han aceptado la vía pactada por la dirección de EH Bildu con el PSOE de Pedro Sánchez para acelerar su salida de prisión. Zabarte representaba a toda una generación de miembros de la banda que casi siendo unos adolescentes se sumaron a ETA a finales de los 60 y principios de los 70.

Zabarte nació en 1945 en Mondragón y su mote recordaba su oficio como carnicero. Después, su pertenencia a ETA y su participación en una quincena de atentados le dotó a este alias de su significado más sangriento. Zabarte era amigo de Domingo Iturbe Abasolo Txomin y junto al histórico etarra fue uno de los artífices de la V Asamblea de una organización que había nacido a finales de los años 60 con jóvenes del PNV desencantados con la dirección de su partido.

Zabarte fue detenido durante la dictadura de Franco y se benefició de la amnistía de 1976 pero, ya de nuevo en libertad, decidió continuar colaborando con ETA. Tan solo unos meses después de salir de la cárcel, fue detenido con varias cartas de extorsión de la banda dirigidas a empresarios vascos por lo que fue condenado a casi tres años de cárcel. En 1979 al recobrar la libertad huyó a Francia.

A partir de 1980, Zabarte participó en una quincena de atentados con víctimas mortales. Carnicero de Mondragón se mostró como un frío pistolero especialista en tirotear a sus víctimas tanto en enfrentamientos callejeros como asumía la condición de verdugo. En marzo de 1982, Zabarte formaba parte del comando que secuestro al jefe del Departamento de Traumatología de la Residencia Nuestra Señora de Aránzazu de San Sebastián Ramiro Carasa. Zabarte, acompañado de Juan José Iradi Lizarazu, detuvo al médico cuando salía del Hospital Donostia. Tras maniatarle, le sometieron a un duro interrogatorio en las cercanías de Lasarte (Guipúzcoa). Después fue ejecutado por Zabarte. Cuando el cadáver del facultativo fue hallado por la Policía presentaba signos de haber sido torturado.

Zabarte cometió su último atentado en octubre de 1983 cuando tiroteó al guardia civil Ángel Flores Jiménez en Rentería. El agente de la Guardia Civil acudía a su domicilio a la hora de la comida cuando carnicero de Mondragón le tiroteó. El 15 de junio de 1984, Zabarte fue detenido cuando dormía junto a otros dos etarras en piso de colaboradores de ETA en Hernani. Carnicero de Mondragón se entregó mientras que sus compañeros Juan Luis Lecuona y Agustín Arregi intentaron repeler el asalto de las Fuerzas de Seguridad y resultaron muertos.

El 20 de noviembre de 2013 a las 17.10 horas de la tarde, Zabarte abandonó la cárcel de Jaén donde cumplió los últimos días de una condena de 29 años de prisión. En libertad, el bigotudo etarra se mantuvo firme en la defensa de su sanguinario currículo. "Un asesino en serie será un psicópata", advertía para referirse a otros a pesar de arrastrar la condena eterna de haber acabado con la vida de 17 personas.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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