- ARTUR ZANÓN Londres
- Burnham, el nuevo líder laborista británico, promete "el cambio más importante en 40 años"
- Editorial Expansión. Burnham asume el liderazgo laborista
el mayor cambio en reino unido desde thatcher/ El nuevo 'premier' se estrenará con la administración especial de la empresa del agua de Londres y prevé situar a una ministra dura para la cartera de Hacienda.
Nacionalizaciones y un mayor control público de servicios básicos, subidas selectivas de impuestos, intervención directa para reducir algunos precios y una ministra dura para no desviarse de las metas fiscales. Esta es la fórmula, acompañada de otros ingredientes, que comenzará a aplicar Andy Burnham desde hoy, cuando se convierta en primer ministro. El viernes prometió el "mayor cambio en 40 años" y que el crecimiento llegará a cada rincón.
El problema es el mismo de Keir Starmer, su antecesor: "Se necesita un crecimiento económico aún más fuerte y sostenible para generar ingresos fiscales más altos y aliviar la presión sobre las finanzas públicas. Se requieren políticas que mejoren la confianza empresarial, animen a la inversión y aumenten la productividad", resume Joe Nellis, asesor de MHA, una firma de contabilidad.
Carlos III encargará hoy formar gobierno a su cuarto primer ministro desde 2022. Si la duración media entre 1945 y 2016 (el año del Brexit) fue de cinco años y once meses, en la última década se ha reducido a dos años. Burnham entrará hoy a Downing Street con la economía como eje central para lograr su objetivo de mejorar el nivel de vida de toda la población.
Impuestos
Reino Unido debate constantemente cambios posibles en todos sus impuestos, que están en el nivel más alto desde 1945, camino de una presión fiscal del 38% del PIB. Burnham ha dejado entrever una subida de impuestos al considerar que existe cierto "margen" a la vez que se atañe a la promesa electoral de no subir el IVA, el impuesto sobre la renta y la cuota obrera de la Seguridad Social.
"No esperamos un cambio significativo hacia políticas fiscales más laxas al principio, lo que sería una estrategia de alto riesgo que, con la sombra de la debacle de Liz Truss [en 2022], no tendría sentido en términos económicos y políticos", advierten en Oxford Economics. Burnham deberá luchar contra la paradoja de tener unos impuestos y una deuda pública muy altos para lo que es habitual en Reino Unido en contraste con unos servicios públicos muy mejorables.
El próximo premier piensa que las rentas del trabajo siguen pagando pocos impuestos, pero no las puede tocar, dado el compromiso electoral. Podría haber cambios en figuras relacionadas con los beneficios de las empresas, las ganancias de capital, el valor de ciertos activos o el equivalente al IBI de España. Burnham solo ha dejado claro que quiere bajar las cargas para los negocios a pie de calle.
Nacionalizaciones
Burnham ha criticado por fracasadas las privatizaciones de Thatcher de los años 80 en agua, energía, vivienda y transporte. Starmer comenzó la nacionalización de servicios ferroviarios y está a punto de pasar al sector privado British Steel por su valor estratégico. Una de las primeras decisiones de Burnham será que Thames Water, la empresa privada del agua de 16 millones clientes de Londres y el valle del Támesis, con una deuda de 20.000 millones de euros, pase a un régimen de administración especial, una nacionalización temporal hasta que se le encuentre un comprador.
La operación no tiene precedentes y servirá como ejemplo para conocer qué entiende Burnham por nacionalizar. El próximo premier habla de un "control público", como hizo con los autobuses urbano de Mánchester, que incluyen una colaboración público-privada con una mayor supervisión de la Administración para mejorar la calidad del servicio y reducir la factura final. La pregunta es: ¿qué coste tendrá esa política para las arcas públicas?
Gasto público
Las tensiones del gasto público son enormes: alza incontrolable de las pensiones y de las prestaciones sociales, inversión pública, apoyo a las energías renovables, coste de posibles nacionalizaciones, compromisos en defensa... Además, Burnham ha dicho que aplicará medidas para aligerar el coste de la vida.
A la vez, el líder laborista piensa adscribirse a las políticas fiscales de sus antecesores, calificadas como las más restrictivas del G7. La elección del titular para dirigir Hacienda (ver apoyo) será crucial. El Fondo Monetario Internacional (FMI) le ha recomendado cumplir el plan de reducir el déficit fiscal al 1,5% a finales de la década, ser "muy selectivo" en los nuevos compromisos de gasto y crear un colchón frente a posibles impactos económicos en el futuro. El margen es reducido, con una deuda cercana al 100% y un mercado que presiona sobre la deuda y la libra ante la menor vacilación.
Empresas
"Las empresas quieren ver un cambio que muestre que el nuevo Gobierno entiende las presiones que afrontan sobre los costes", afirma Shevaun Haviland, directora general de las Cámaras de Comercio Británicas. La entidad alerta de que las pymes han sufrido un incremento del 70% en los costes impuestos por el Gobierno en los últimos 10 años.
Burnham no ve bien la última subida de la Seguridad Social, lo que sugiere cambios. Este alza, junto con el alza del salario mínimo, ha endurecido la contratación laboral y reducido la confianza de los empresarios. "Una subida mayor de los impuestos sería ruinosa", advierte Haviland, quien apunta que la apuesta "proempresas" de Burnham se debería traducir en "un recorte del coste de hacer negocios y en crear oportunidades para impulsar el comercio, la inversión y la productividad". Burnham prevé otorgar licencias para gas y petróleo en el mar del Norte.
PIB
Reino Unido es el país del G7 que más creció en el primer trimestre (0,6%) y en mayo lo hizo un 0,1% respecto al mes anterior. Este dato es "algo mejor de lo esperado, aunque sugiere que el avance se ralentizó en el segundo trimestre", razona Andrew Hunter, de Moody's Analytics.
El FMI prevé un crecimiento del 1% en 2026 y del 1,3% en 2027, lejos del potencial superior al 2% que el país tenía antes de la crisis de 2008 e insuficiente para impulsar la recaudación (en torno al billón de libras o 1,18 billones de euros) sin subir impuestos.
Mercados y la City
La pérdida de peso de la Bolsa de Londres frente a Nueva York es el talón de Aquiles de la City, donde toda la industria de servicios financieros y legales, incluidos los seguros y los mercados de divisas, mantienen a Londres como gran centro financiero global.
Desde 2023, según The Guardian, han desaparecido del parqué londinense (compradas o porque se han mudado) empresas con una capitalización de 285.000 millones de libras, frente a la entrada de firmas por 6.000 millones.
Charles Hall, analista de Peel Hunt, aconseja que los planes de pensiones inviertan más en valores británicos, igual que el ahorro subvencionado (ISA), ventajas para los emprendedores que opten por salir a la Bolsa en Londres y eliminar ciertos impuestos.
Los mercados bendicen a Shabana Mahmood en Hacienda
En su carrera hacia Downing Street, Andy Burnham no era aún diputado cuando aprendió la lección de los vigilantes de los bonos que la conservadora LIz Truss ignoró en 2022. La deuda comenzaba a dispararse y la libra a bajar porque los mercados tenían dudas de si Burnham iba a adoptar una política fiscal expansiva. Su reacción fue clara: compromiso firme sobre el programa electoral laborista en impuestos, déficit y deuda. De ahí la duda de cómo piensa mejorar los servicios, aplacar el alza del coste de la vida, cumplir el notable incremento del gasto en defensa y no tocar apenas gravámenes. La apuesta para relevar a la ortodoxa Rachel Reeves es Shabana Mahmood, titular de Interior con Starmer. Está considerada como una dura dentro de su partido (por ejemplo, por sus políticas de inmigración) y su eventual entrada en Hacienda ha calmado a los mercados, frente a la alternativa de Ed Miliband, situado claramente más a la izquierda en el laborismo. La libra ha ganado fuerza frente al euro y el dólar, y el precio de los gilt (bonos de deuda pública) ha bajado. Para Kathlee Brooks, analista de XTB, la apuesta significaría que Burnham se toma en serio el reto del gasto publico y que piensa contar con todas las sensibilidades del partido.
Burnham, el nuevo líder laborista británico, promete "el cambio más importante en 40 años"El ascenso de Burnham da oxígeno al laborismo y altera la política inglesaEl líder populista británico Farage dimite como diputado acosado por dos escándalos Comentar ÚLTIMA HORA