Violencia de género
Por qué julio es siempre el mes con más feminicidios machistasLa estadística de la violencia de género revela un pico de casos al inicio del verano relacionado históricamente con factores que, más que causas directas, actúan como detonantes
Regala esta noticia Añádenos en GoogleRocío Mendoza y Lucía Boned (gráficos)
Madrid
22/07/2026 Actualizado a las 17:40h.Julio es cada año la bestia negra de las víctimas de la violencia machista. Con el inicio del verano, la estadística histórica revela un incremento ... de feminicidios que preocupa y sorprende a partes iguales. En este año 2026, el patrón no se ha roto. Vuelve a darse una acumulación extraordinaria de mujeres que han perdido la vida de forma violenta a manos de sus parejas o exparejas.
Las razones que expliquen este panorama son difíciles de delimitar. Pero hay circunstancias que se repiten y acompañan a las tendencias observadas a lo largo de los años. Las denuncias no son el principal detonante del conflicto que acaba en fatalidad. Queda descartada la hipótesis de que haya más denuncias en verano porque hay más conflictos. De hecho, en una minoría de feminicidios, si miramos la fotografía de este 2026, existen estas denuncias previas. Sí lo suelen ser en cambio las separaciones. De los 31 asesinatos, 20 fueron perpetrados por ex parejas o parejas en proceso de separación.
Para la fiscal de sala coordinadora contra la Violencia sobre la Mujer, María Eugenia Prendes, las rupturas son el verdadero detonante. La idea de «la pérdida de control o dominación» que se da en los procesos de separación está detrás de muchos actos violentos, que a veces no solo termina con la vida de la mujer, sino que también lleva al agresor a querer quitarse la vida.
Esto arrojaría algo de luz sobre la pregunta de por qué en verano se disparan los casos. Prendes, conocedora de esta tendencia, apunta a la «convivencia intensificada» en esta época, donde se dan cambios de rutinas laborales y familiares que pueden provocar «situaciones de mayor riesgo». Ahora bien, reconoce que el del periodo estival es un «fenómeno complejo» en el que concurren más factores.
Calor y adrenalina, el cóctel explosivo
El calor también ha sido estudiado como detonante de la violencia. En términos generales, se sabe que las altas temperaturas desencadenan procesos biológicos que nos vuelven más agresivos. Ana María Vicedo-Cabrera, epidemióloga que investiga el efecto del cambio climático en la salud, explica que «a nivel fisiológico, el calor está ligado con la adrenalina y esto puede desencadenar los mecanismos de la impulsividad». Estos se pueden exacerbar cuando ya existe un contexto de maltrato o problemas graves de convivencia graves previos.
Otros investigadores han cotejado la relación estadística entre días de olas de calor y casos de violencia de género. En 2018, el Ministerio de Interior encargó una investigación sobre estas circunstancias, en la que participaron investigadores de la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III (Madrid), CIBER de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) y la Universidad de Alicante.
El artículo resultante del encargo fue el primero en demostrar que había una relación entre los picos de las cifras de violencia machista y los de los termómetros. El trabajo publicado entonces cruzó los datos de feminicidios, denuncias policiales y llamadas al 016 entre mayo y septiembre de 2008 a 2016 en la Comunidad de Madrid, con los días de ola de calor registrados en el mismo periodo. Las conclusiones hablaban de un aumento del 1,7% en las denuncias policiales un día después de la ola de calor, un 1,43% más de llamadas al 061 por violencia de género dos días después y un incremento del riesgo de feminicidios de un 28,8% tres días después.
Pero si hay un factor también estudiado que llame la atención, y que concurre en este verano de 2026, es el de las grandes celebraciones deportivas como detonante de la violencia intrafamiliar. Organismos como ONU Mujeres y Unicef en México alertaron en junio de este fenómeno que se repite. De hecho, de cara al inicio del Mundial de Fútbol ya finalizado, esta última organización lanzó un llamamiento en una campaña que tuvo un lema más que explícito: «En el Mundial, la violencia familiar no es parte del juego».
Desde Unicef iban más allá al hablar de la existencia de una «evidencia internacional que muestra que, durante grandes eventos deportivos pueden incrementarse los casos de violencia familiar. No significa que el fútbol cause violencia, sino que ciertos factores como el consumo excesivo de alcohol o la intensidad emocional puedan agravar situaciones que ya existieran en casa».
En Inglaterra, otro estudio realizado en torno a este tema encontró que los casos aumentaron 26% cuando el equipo de la persona agresora gana o empata, y 38% cuando pierde. Es decir, «el riesgo no depende del resultado del partido». Otro estudio mostró que, en días de partido, los casos vinculados al consumo de alcohol aumentaron hasta 47% frente a un día normal.
Football is not the cause. Alcohol is not the cause. Domestic abuse is a choice.
— NCDV - National Centre For Domestic Violence (@NCDV_Official) July 15, 2026
Research shows that alcohol can be an aggravating factor in domestic abuse, particularly during major football tournaments. pic.twitter.com/zMUmzOjll9
Además, se identificó que, durante los partidos, los incidentes pueden disminuir; pero después aumentan de forma sostenida con un pico entre 10 y 12 horas después del inicio del juego.
En este llamamiento realizado por la citada organización humanitaria pedían a la población, que aun sin estar seguros de que se tratase de un caso de violencia familiar, llamasen a los servicios de emergencias.
«Gritos, ruidos prolongados, llantos de niños, etc.» son suficientes para avisar. «Muchas víctimas no pueden hacerlo directamente, por lo que la intervención de un testigo puede marcar la diferencia», concluyen desde el organismo internacional.
Porque como recuerda la fiscal Prendes, una denuncia que ponga la víctima «no lo es todo». Es más, muchas mujeres, «especialmente jóvenes» no son conscientes de estar sufriendo violencia de género.
La delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Carmen Martínez Perza, se pronunció ayer en este mismo sentido, haciendo un llamamiento a la colaboración social «Nos encontramos en pleno verano. Sabemos todos y todas que los periodos de vacaciones son especialmente duros y cruentos en relación a la violencia de género. Cada año vemos como esta época es una época terrible y desgraciadamente hay mujeres que son asesinadas en esta época especialmente», dijo, por ello, resaltó que «los entornos son importantísimos. Familiares, vecinos, vecinas y compañeros de trabajo. Personas que están juntos en vacaciones. Cualquiera podemos ayudar, acompañar a las víctimas y hacer más difícil que el maltratador actúe».
El llamamiento tiene sentido: solo una de las 10 denuncias interpuestas en los 31 feminicidios registrados en este 2026 fue interpuesta por una persona diferente a la propia víctima.
El próximo día 28, el Ministerio de Igualdad reunirá al comité de crisis, para analizar con detalle qué ha sucedido en estas últimas ocasiones, de la mano de los expertos implicados en la lucha contra la violencia machista. En lo que va año, este órgano de control y análisis se ha reunido en tres ocasiones por acumulación de casos de violencia machista, en febrero, marzo y el último, el pasado 24 de junio.
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