Golf
Rahm se aleja a seis golpes del líder tras una vuelta agitadaEl español no estuvo cómodo en el exigente recorrido del British y se queda en la antesala de la zona noble de la tabla
Regala esta noticia Añádenos en Google Jon Rahm, durante la jornada en el Abierto Británico. (A. Vaughan / EFE)Iván Orio
18/07/2026 Actualizado a las 21:59h.Jon Rahm vivió este sábado una vuelta muy agitada en la tercera ronda del Abierto Británico y vio cómo el buen trabajo de la víspera ... para asomarse al balcón de los aspirantes a la victoria se fue en parte al traste. El español se agarró al campo como pudo, salvó hoyos que parecían perdidos, llegó a los greenes desde lugares insospechados colonizados por la maleza y por un rough inmisericorde, pero el Royal Birkdale, en las cercanías de Liverpool, no perdona la inconsistencia. Si titubeas, te lo hace pagar muy caro.
El inicio fue demoledor. El ganador del US Open y del Masters se presentó en la salida con el buen sabor de boca que le había dejado la víspera su excelente juego en el tramo final de la segunda vuelta. Y sin embargo la primera bandera se convirtió en una tortura. Todo lo que podía salir mal salió peor y Rahm puso rumbo al hoyo 2 con un doble bogey que reducía sobremanera el lustre de su pasaporte y que le obligaba a recuperar cuanto antes el terreno perdido si no quería que el British se le escurriera entre los dedos. Sacó entonces a relucir su envidiable fortaleza mental con sendos birdies en el 2 y en el 5 que dejaban las cosas como estaban. Desde el 6 empezaba otro partido para el vizcaíno, todavía con las opciones intactas.
Fase de seguridad
El bogey en el 8 fue un mazazo porque daba la sensación de que había encontrado el camino hacia una eventual remontada que le permitiera acechar a los de arriba. Que vieran su nombre en los marcadores cada vez más cerca. Le hizo daño porque en el 9 sufrió de lo lindo para cumplir con el par y después entró en una fase en la que apostó más por la seguridad para no dejarse ir y no ensuciar la tarjeta. Encontró de nuevo la inspiración en el 14, el primer par 5 de un trazado endiablado en el que hay que imaginarse la hierba, castigada por el uso y cuidada por la propia naturaleza. El birdie le devolvía el menos cuatro a su marcador y un punto de positividad.
Sin embargo, la alegría duró muy poco. Otro bogey en el 15 fue un baño helado de realidad en plena efervescencia. Lo arregló en el 17, el segundo par 5 del Royal Birkdale, con un birdie que al menos desterraba los números rojos en su pasaporte.
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