España alcanzó al cierre de 2025 un gasto militar equivalente al 2% del Producto Interior Bruto (PIB) del país. La ministra de Defensa, Margarita Robles, no sólo lo ha confirmado este jueves en Bruselas sino que, además, ha subrayado que así lo certifica la OTAN.
"El año pasado alcanzamos el 2% al que nos habíamos comprometido. Yo creo que eso es un dato muy, muy importante. Se ha hecho un análisis muy detallado de la documentación. Expertos de la Alianza Atlántica han estado en España y han confirmado que hemos alcanzado el 2%", ha expuesto Robles antes de participar en la reunión de ministros de Defensa que se celebra en la sede de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
La ministra se refiere a la misión que hace dos semanas se desplazó a Madrid para comprobar si, efectivamente, España había aumentado su inversión militar y estaba cumpliendo con los objetivos de capacidades que se le habían asignado. El cumplimiento por parte de España era muy probable ya que el Ejecutivo anunció que cerraría 2025 con ese 2% de inversión, punto que ahora está confirmado a todos los efectos.
La cuestión será lo que ocurrirá más adelante, cuando las obligaciones aumenten y España no eleve la inversión militar, tal como ha repetido en infinidad de ocasiones el presidente del Gobierno. Pedro Sánchez no piensa ir más allá del 2%, y en la OTAN sostienen que con esa cifra no será suficiente para cumplir.
Es más, no sólo la Alianza lo afirma sino que esta misma semana, el embajador de EEUU ante la OTAN, Matthew Whitaker, apuntaba lo mismo e incluso ironizaba sobre la habilidad de España para cumplir con sus obligaciones gastando menos dinero que el resto. "A corto plazo, creo que España está haciendo grandes progresos. Creemos que las capacidades a las que se ha comprometido implicarán un 3,5% de gasto real en defensa más otro 1,5% en resiliencia e infraestructuras. España discrepa y considera que puede hacerlo con menos. Si pueden hacerlo de manera más barata, fantástico", aseguró.
"España habla de realidades, no de desiderátums. Y la realidad es que hemos llegado al 2% de inversión cuando hace dos años nadie creía que íbamos a llegar. Hemos hecho mucha inversión en nuevos programas y en nuevos planes de defensa", ha reivindicado Robles. "Nosotros creemos que no es un tema de cifras, es un tema de capacidades", ha subrayado.
Propuesta española en el Báltico
Por otra parte, y durante la cena de ministros de Defensa de la UE que ayer tuvo lugar, planteó a sus socios europeos la puesta en marcha de una misión naval en el mar Báltico que integre las capacidades de los Estados miembros dispuestos a participar, con el objetivo de coordinar medios, reforzar la presencia marítima conjunta e impulsar la respuesta común en una estrategia de fortalecer la zona frente a la amenaza que supone Rusia y el próximo plan de paz para Ucrania.
La propuesta busca implicar tanto a países del norte como del sur de Europa, subrayando la cohesión y la solidaridad entre aliados, y fue recibida con interés y valoración positiva por parte de las delegaciones presentes, según explicaron anoche en una nota de prensa.
La iniciativa se planteó en el marco de la reunión convocada por la Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, en la que también participó el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Por primera vez acudió el nuevo ministro de Defensa de Ucrania, Mykhailo Fedorov, que trasladó a los socios las necesidades militares más urgentes de su país y detalló la compleja situación sobre el terreno, subrayando especialmente la importancia de reforzar la protección de la infraestructura energética de cara al invierno.
No es la primera vez que España, en su empeño por mostrarse como un aliado fiable de la OTAN pese a no querer aumentar más el gasto en Defensa, se ofrece para misiones. Así, las Fuerzas Armadas nacionales aportaron dos cazas y un A400M a la misión de policía aérea que se desarrolla en Polonia tras las incursiones rusas de los cielos europeos. Además, Robles ofreció a la OTAN el compromiso del Gobierno para una supuesta nueva misión en Groenlandia que serviría para calmar los ánimos expansionistas de Donald Trump.