A José Luis Ábalos la dirección del PSOE le exigió que entregara el acta de diputado y le abrió un expediente disciplinario cuando aún no estaba ni formalmente investigado. En la cúpula del partido se consideró suficiente motivo para exigirle una "responsabilidad política" que quien había sido asesor en el Ministerio de Transportes, Koldo García, fuera acusado de "prevalecerse de sus relaciones personales" para cobrar comisiones «en efectivo» de una empresa que se había llevado 9,5 millones de euros de beneficio en contratos de compra de mascarillas en la pandemia.
Por aquella trama que se empezó a desmadejar en febrero de 2024, el hombre que ejerció como mano derecha de Pedro Sánchez tanto en el Gobierno como en la sala de máquinas de Ferraz al comienzo de su mandato ha sido condenado ahora a 24 años de prisión por los delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias. Sin embargo, a diferencia de entonces, en el entorno de Pedro Sánchez no creen que a él se le tenga que medir con el mismo rasero de culpa in vigilando que sí se aplicó con contundencia a su ex subalterno.
"Que haya personas que te fallan no puede significar que se exija al presidente la dimisión, no es proporcionado", esgrimen en Moncloa. "Este caso fue muy grave, pedimos muchas veces perdón, pero no es comparable con Gürtel, con la sede del PP pagada en negro ni con M. Rajoy presuntamente cobrando sobresueldos. No es lo mismo", añaden.
Sánchez comparece este miércoles en el Congreso a petición propia para dar cuenta de su posición ante las últimas investigaciones judiciales que afectan al PSOE y su núcleo próximo, entre ellas la que se centra en la ex militante Leire Díez -conocida como la fontanera de Ferraz- y la imputación del ex dirigente José Luis Rodríguez Zapatero. Aparte de conocerse esta semana la sentencia contra el ex ministro de Transportes, está al caer la resolución sobre la adjudicación de una plaza a su hermano en la Diputación de Badajoz y su mujer, Begoña Gómez, ha sido enviada a juicio acusada de "aprovechar" su condición de primera dama para su actividad profesional.
En el equipo del presidente apuntan que desde la tribuna de oradores el presidente esgrimirá "hechos frente a las mentiras y bulos" y acusan al PP de haber exigido explicaciones "basándose en una escandalera" y en la "desproporcionalidad" de unos indicios que intentarán "poner negro sobre blanco". Si a falta de asunción de responsabilidades políticas en primera persona tiene previsto anunciar alguna medida preventiva nueva, que en principio no se espera, al menos hasta mediodía de este martes no había informado al respecto a su socio de coalición.
Plan contra la corrupción
Sánchez sí habló y consensuó con Sumar el Plan Estatal de Lucha contra la Corrupción que presentó durante su intervención en la Cámara Baja en julio del año pasado tras la entrada en prisión de su hasta entonces secretario de Organización en el partido, Santos Cerdán, al que se le imputa el cobro de mordidas por el amaño de contratos públicos. La mayoría de los puntos incluidos en ese documento, como la creación de una Agencia Independiente de Integridad Pública, se encuentran en fase de tramitación, pero sin ejecutar de forma plena.
En el Gobierno consideran que sus socios parlamentarios son "contundentes" y "exigentes" frente a casos como el que ha acabado con la condena Ábalos y Koldo García -sentenciado, a su vez, a 19 años de privación de libertad-, aunque más allá de la petición de Junts de que el presidente se presente a una moción de confianza, previa al fallo conocido esta semana, no han amenazado con forzar el final anticipado de la legislatura. Sólo PP y Vox han exigido la dimisión del jefe del Ejecutivo y la convocatoria de elecciones.
Durante una intervención en octubre de 2014, con la investigación de en Gürtel en curso pero aún a cuatro años de que el PP fuera condenado como partícipe a título lucrativo, Sánchez recriminó a Mariano Rajoy que estaba "asediado por la corrupción", que lo que había en sus filas no era "una única y exclusiva manzana podrida" y que todos los nombramientos de investigados en su entorno eran suyos "como máximo responsable de partido". "Al Congreso no se viene a pedir perdón, sino a dar explicaciones, rendir cuentas y asumir responsabilidades políticas", le exigió el entonces líder de la oposición a quien en aquel momento ocupaba La Moncloa.
Por contra, el propio dirigente socialista dejó claro ayer que él no tiene pensado asumir ninguna por Ábalos al anunciar este martes "la mayor inversión en dependencia de la democracia": "A quienes se preguntan por qué este Gobierno quiere continuar pese a a las piedras en el camino, yo les digo que la respuesta está aquí".