"Los puentes están completamente rotos". Partido Popular y Vox acaban de romper las negociaciones para el gobierno de Extremadura a falta de 24 horas para la constitución de la Asamblea de Extremadura. La formación de Abascal acusa al Partido Popular de "bloquear" el acuerdo y ha decidido ahora mismo paralizar las conversaciones en Extremadura. Para la formación de Abascal, se entiende que la postura del PP "no refleja voluntad de cambio" y que no se están respetando las demandas de su electorado.
La decisión de esta ruptura de negociaciones se ha ido gestando durante el fin de semana. Como adelantó EL MUNDO el sábado, se había producido un bloqueo de dichas conversaciones por discrepancias graves entre ambas formaciones. A primera hora de este lunes, el presidente de Vox, Santiago Abascal, y el Comité de Acción Política (CAP), acordaron suspender las negociaciones y trasladar al equipo negociador en Extremadura, formado Montserrat Lluís y el candidato de Vox, Óscar Fernández, a paralizar las conversaciones hasta que se produzca "un giro claro" en la posición del PP.
Hay que tener en cuenta, como contó este diario, que el PP juega con ventaja para la constitución de la Asamblea de mañana porque aunque no haya acuerdo la presidencia recaerá en el partido ganador de las elecciones, que fue la candidatura más votada. Y, además, si pactan como es habitual en las últimas legislaturas PSOE y Unidas Podemos, y si PP y Vox no llegan a un acuerdo, la formación de Abascal se puede quedar fuera de la Mesa de la Asamblea.
Al margen de las conversaciones para el legislativo, quedará un mes para negociar el gobierno regional y conseguir un acuerdo para poder formar el ejecutivo autonómico. Si no hay acuerdo, se podrían repetir las elecciones en Extremadura.
Desde Vox también señalan que "todo sigue abierto", pero insisten en que no suavizarán sus condiciones. La formación que lidera Santiago Abascal, insiste en que el PP mantiene una actitud poco colaborativa.