- INÉS ABRIL
Análisis fundamental
PRECIO OBJETIVO:
PRECIO ACTUAL:
RECOMENDACIÓN:
Análisis técnico
CORTO PLAZO:
MEDIO PLAZO:
LARGO PLAZO:
Nota: Datos de cotización y análisis actualizados a día de hoy.
- Santander, a punto de cerrar la compra del británico TSB
- Santander deberá pagar sueldos de 96.000 dólares a la plantilla de Webster
- Santander generará 50.000 millones en capital en tres años y repartirá el exceso
El sector redobla las operaciones corporativas, pero no solo para crecer. Las entidades sueltan lastre en negocios desalineados en estrategia o rentabilidad.
Hay un nuevo guion para los bancos internacionales que quieren triunfar en el mercado y Santander lo ha seguido al pie de la letra. "La escala es atractiva; la complejidad no lo es", asegura UBS en un informe. "Somos un banco más sencillo, predecible y eficaz que hace tres años", contestó Ana Botín, presidenta de Santander, en la última junta de accionistas.
La frase se pronunció en la misma asamblea que aprobó la ampliación de capital para adquirir el banco estadounidense Webster y después de que Santander haya comprometido más de 13.000 millones de euros en los últimos doce meses en dos operaciones históricas, como son la compra en Estados Unidos y la de TSB en Reino Unido.
Pero antes el banco había vendido la mayor parte de su negocio en Polonia por 7.000 millones de euros en efectivo. No solo el dinero motivó el movimiento, según señalan fuentes de la banca de inversión. La actividad polaca no cuadraba con la estrategia de Santander e introducía confusión en sus cuentas y en su mensaje, añaden.
Nuevas estructuras
Estas fuentes destacan que el banco eligió reducir complejidad y hacer caja antes de lanzarse a crecer en dos mercados donde ya tenía presencia y con las adquisiciones enfocadas en rentabilizar el negocio. No está solo. El sector lleva desde la crisis financiera caminando hacia una estructura más simple para recuperar la confianza del mercado, pero ha comenzado a sumar a sus desinversiones iniciativas de crecimiento.
La banca europea vivió en 2025 el año más activo en fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) desde 2009, según datos de Dealogic. Y mucho volumen fue para racionalizar la estructura. BNP Paribas, HSBC, Société Générale o el movimiento de Santander en Polonia fueron en esa dirección.
"La idea de que más grande no significa necesariamente mejor se ve reforzada por los propios bancos, que han ido reduciendo su diversificación para simplificar sus operaciones, obtener capital y mejorar su rentabilidad", explica UBS.
Pero ese adelgazamiento ha liberado solvencia. El banco suizo reconoce que no tiene sentido que las recompras de acciones absorban todo ese sobrante y señala que los inversores están empezando a mirar con mejores ojos las operaciones de crecimiento, siempre que sea a costa de incrementar las ganancias.
Es lo que busca Santander. El banco asegura que Webster impulsará entre un 7% y un 8% el beneficio por acción del grupo en 2028 y que TSB lo hará un 4%.
Más apetito
Tampoco está solo en este campo. Aunque no a la escala de Santander, los bancos europeos también han recuperado el apetito por comprar.
"La actividad actual en materia de fusiones y adquisiciones refleja varios factores estructurales: la necesidad de diversificar las fuentes de ingresos en un entorno de tipos de interés bajos, la capacidad de invertir el exceso de capital regulatorio, la búsqueda de nuevas fuentes de rentabilidad y los esfuerzos continuos por consolidar la escala y las posiciones en el mercado nacional", apunta en un informe Marco Troiano, analista la agencia de ráting Scope.
Algunos lo hacen para "diversificar sus fuentes de ingresos más allá de las actividades crediticias tradicionales, hacia los seguros, la gestión patrimonial y de activos y la banca de inversión". Otros, como Santander, porque buscan la "diversificación geográfica más que por líneas de negocio", remarca.
Rentabilidad
Santander ha tenido que ser muy cuidadoso en los números de sus dos adquisiciones para convencer al mercado de que la rentabilidad sigue siendo su prioridad, que los costes no se le irán de las manos y que el resultado será un banco más sencillo y comprensible en sus negocios y cuentas, por mucho que haya ganado escala, señalan fuentes financieras.
Es el estigma de los conglomerados. UBS recuerda que los grandes bancos internacionales acarrean una imagen de baja rentabilidad y eficiencia, y que la realidad lo acredita. "El ROTE (retorno sobre capital tangible) es históricamente tres puntos porcentuales inferior al de sus competidores locales", apunta.
Pero las cifras están cambiando. Según los datos de UBS, la brecha fue de cuatro puntos y medio en 2014 y de menos de un punto en 2024. E incluso sería positiva para los conglomerados de banca ese último año si se quita a Citi del grupo de entidades internacionales con los que se hace la comparativa.
"No creemos que la disparidad en el ROTE observada históricamente vaya a continuar", afirma el banco suizo. Fuentes financieras señalan que es el resultado de la nueva forma de crecer del sector, que busca que el tamaño no implique más complejidad y con la rentabilidad como objetivo.
El nuevo Santander post-M&A: EEUU tendrá el mayor peso en el alza del beneficioSantander usará la liquidez de Webster para reducir sus costes en EEUUSantander cierra el grifo del crédito en Argentina para poner coto a los impagos Comentar ÚLTIMA HORA-
08:50
Florentino Pérez: "Mi empresa vale mucho más que el Real Madrid, la de Riquelme no sé lo que vale"
-
08:45
La inflación se mantiene en mayo en el 3,2%
-
08:04
El Ibex apunta a una apertura con cautela
-
07:05
La Primera de Expansión sobre NextGen, Renfe, Inditex, Jeff Bezos Irán y la Feria del Libro
-
01:51
Telefónica cierra la compra de Lineox a Asterion