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Política

Sol en La Toja, tempestad en Madrid, caos en general

Sol en La Toja, tempestad en Madrid, caos en general
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La dinámica desatada por el desahucio de Maricarmen ha llegado tan lejos como para que Sánchez reflexione sobre un adelanto electoral. El presidente deposita en manos de los manifestantes la disolución anticipada Leer

El sol lucía espléndido en la Isla de La Toja, mientras la tempestad se abatía sobre la capital de España. Por el último sol sin nubes del Foro La Toja en su VIII edición, pasaron durante tres días el jefe del Estado, dos ex presidentes del Gobierno, el vicepresidente primero, varios ex ministros, tres presidentes de comunidades autónomas, el líder de la oposición, intelectuales que exploran el desorden del mundo, responsables de grandes empresas, diplomáticos y expertos en inteligencia artificial.

Un lugar privilegiado del noroeste atlántico, donde todos los invitados, bien tratados por el paisaje sereno, los organizadores del Foro, y el ambiente limpio, se debatió y se habló sin necesidad de palabras gruesas, ni de gas pimienta.

Hasta la Isla de la Toja, llegando por el puente de O Grove se coló el lío. El caos. Los decretos ley. La acampada de Sol. Maricarmen. La venganza de Puigdemont. Las elecciones generales. La versión 2026 de los días de reflexión de Pedro Sánchez. Cábalas, apuestas, especulaciones y un diagnóstico: en lo que se refiere a las intenciones del presidente, sólo sabemos que no sabemos nada. El propio líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, está tan extrañado como todos y no se acaba de creer el anticipo electoral.

La tempestad llegó al Foro La Toja en los ojos y el gesto preocupado de Salvador Illa, principal sostén político de Pedro Sánchez, se intuyó en la prisa del presidente, que llegó, habló y se fue. Dejó en los micrófonos una súplica a los partidos para que apoyaran las medidas del Gobierno en materia de vivienda. El ruego presidencial ya dio señales de que Maricarmen igual no tendría decreto con su nombre aprobado con las bendiciones del Congreso. Algunos responsables de empresas y ex altos cargos vinculados al nacionalismo catalán también advertían de que Junts no votaría ni uno de los decretos. Los acampados en Sol y los partidos de la izquierda parlamentaria les retrataron como gentes despiadadas con las víctimas de desahucios. «Junts, como el PP o Vox, quiere retratarse lo más lejos posible del Sindicato de Inquilinas que ha acampado en Sol, señalaban algunas fuentes socialistas.

El desorden del mundo, que ha sido retratado desde distintas miradas de especialistas en las materias, pareció replicarse en la jornada del viernes en la capital de España. El nerviosismo y el caos de la jornada parlamentaria, el fracaso de los decretos que el PSOE y Sumar habían pactado en el Consejo de Ministros convirtieron la jornada en un espectáculo que no agradó a todo el mundo ni en el Gobierno, ni en el PSOE.

«Los ministros estaban convencidos de que la pronta llegada de Puigdemont cuando el Constitucional lo permita iba a producir el regreso de la colaboración de Junts con el Gobierno», dice un ex ministro del PSOE.

Algunas otras fuentes advierten del cálculo fallido por parte del Gobierno y critican el apresuramiento sin reflexión de las decisiones que se tomaron. «Es difícil hacer peor las cosas, con esa falta de planificación, con ese nerviosismo y con la forma un poco chapucera de su aprobación en el Consejo. ¿Por qué se quiso aprobar todo el martes, deprisa y corriendo? ¿Por qué había que llevarlo a votación el viernes, sin mucho tiempo para una negociación?».

La dinámica desatada tras el desahucio de Maricarmen, diez días después del acontecimiento, mantiene a España en vilo ante un posible adelanto electoral que Pedro Sánchez medita en la Moncloa, a la vez que consulta con los dirigentes del partido. No deja de ser llamativo que la exclusiva competencia del presidente de disolver las Cámaras haya sido simbólicamente depositada en las manos de los manifestantes convocados por el Sindicato de Inquilinas.

La ola del descontento social por la crisis de la vivienda está siendo capitalizada por la izquierda política, que busca con ello resucitar de su letargo. Hay distintas opiniones acerca de si la base electoral del PSOE se corresponde con las muchas miles de personas que se han manifestado convocadas por el Sindicato de Inquilinas. También existen dudas dentro del partido acerca de si, como sostienen las formaciones más a la izquierda, los manifestantes se pueden considerar representativos de lo que se llama «la calle».

Aunque la vivienda ha opacado la situación límite que vive la ciudad de Ceuta, interlocutores socialistas subrayan que el Gobierno puede salir mal parado por la prisa que se ha dado en aprobar dos decretos de vivienda para satisfacer la acampada de Sol y la lentitud con la que está gestionando la crisis de Ceuta, donde miles de inmigrantes siguen ocupando playas, plazas y calles de la ciudad. «Da la impresión de que Ceuta le importa menos que otras cosas».

La vicepresidenta del Gobierno ceutí, Kissy Chandiramani, recogió el mayor aplauso en La Toja cuando dio testimonio del colapso de su ciudad y reclamó más medios para el retorno de los inmigrantes que permanecen en la ciudad. «No podemos vaciar una piscina a cacitos».

Un podcast y dos presidentes

La charla de los ex presidentes Felipe González y Mariano Rajoy, tan distintos en personalidad, carácter e ideología, sigue siendo uno de los atractivos principales del Foro La Toja. Ambos, que han recibido la oferta de hacer un podcast juntos, hacen profesión de fe de un diálogo sincero, claro, sin cortapistas. Es cierto que en este momento histórico, los líderes que fueron del PSOE y del PP dan muestras de una complicidad que seguramente tiene que ver con que su sucesor en el Gobierno de la nación, Pedro Sánchez, está ejerciendo su cargo de forma muy distinta a ellos. Por ejemplo, es difícil que ambos puedan entender -no sólo ellos, sino todos los que han sido ministros de los gobiernos- que un Ejecutivo pueda mantenerse durante toda una legislatura sin aprobar ni un solo Presupuesto. González y Rajoy coinciden en que eso debería conllevar la disolución de las Cortes. Está en vigor el Presupuesto de 2022, cuando ni siquiera existía ChatGPT, dijo Rajoy.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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