- ESPERANZA BALAGUER Nueva York
Donald Trump defendió el lunes los logros del primer año de su vuelta al poder con un discurso del estado de la Unión repleto de autocomplacencia.
La tradición anual de la política estadounidense, donde el presidente repasa las políticas de su administración, se convirtió anoche, tras casi dos horas de intervención, en el discurso más largo jamás pronunciado. Trump superó el récord de casi 90 minutos del expresidente Bill Clinton en 2000.
"Solo un año después, hemos llevado a cabo una transformación como nunca hemos visto", comenzó un combativo Trump, que llegó al Capitolio con los índices de aprobación más bajos de su mandato. "Nuestra nación está de vuelta, más grande, mejor, más fuerte y más rica que nunca", proclamó en el arranque de su discurso frente a un Congreso dividido entre el entusiasmo republicano y las caras largas de los demócratas.
El mandatario defendió su guerra arancelaria frente a los nueve jueces del Tribunal Supremo que el viernes tumbaron sus gravámenes a otros países, se vanaglorió de la agresiva política migratoria entre ataques a los demócratas, defendió la rebaja de impuestos a las grandes empresas y amenazó a Irán con una intervención militar.
No hizo referencia alguna al contenido de los archivos relacionados con el pedófilo, y amigo suyo durante décadas, Jeffrey Epstein, divulgados por el Departamento de Justicia que han desatado un terremoto global sin que haya habido ninguna consecuencia en EEUU. Sí estuvieron presentes en la sala varias víctimas de Epstein invitadas por los demócratas.
Como estaba previsto, Trump pasó el asunto por alto. Sin citar de forma directa el problema que más preocupa a los estadounidenses, la subida del coste de la vida, el presidente comenzó su discurso hablando de la economía. "En 12 meses, mi Administración ha reducido la inflación subyacente a su nivel más bajo en más de cinco años, y en los últimos tres meses de 2025 bajó al 1,7%", aseguró.
Esta afirmación contradice los datos de su propio Departamento de Comercio que indican que la inflación se aceleró un 0,4% en diciembre, frente al 0,2% de noviembre, el ritmo más rápido en casi un año y más que el objetivo anual del 2% de la Reserva Federal. En comparación con el año pasado, la inflación subió 2,9% en diciembre, frente al 2,8% de noviembre. El mayor incremento interanual desde marzo de 2024.
El presidente de EEUU continuó para asegurar que la gasolina que alcanzó un máximo de más de 6 dólares por galón "bajo su predecesor" está por debajo de 2,30 dólares. El máximo histórico fue de 5 dólares por galón en junio de 2022. "Las bajas tasas de interés resolverán el problema de la vivienda creado por Biden", añadió.
Trump pasó a continuación a aludir al récord en la Bolsa. Los mercados financieros cotizan casi en máximos, aunque en las últimas semanas han perdido fuerza debido a las dudas sobre una posible burbuja de la Inteligencia Artificial. Fue aquí donde anunció que va a obligar a las empresas de IA a construir sus propias plantas de energía para alimentar los centros de datos y evitar así la subida del coste energético a los ciudadanos.
Política arancelaria
Tras el varapalo propinado el pasado viernes por el Tribunal Supremo a su política de imposición de aranceles a terceros países, Trump defendió los nuevos gravámenes del 10% que ha impuesto a golpe de orden ejecutiva. "No será necesaria la intervención del Congreso", afirmó en contra de la decisión del tribunal. Los jueces consideraron inconstitucionales los gravámenes porque los aprobó sin consultar al Capitolio basándose en la ley de poderes de emergencia de 1977, que no estaba destinada para esa situación.
El republicano no se reservó las críticas a los magistrados setnados en primera fila."Hace apenas cuatro días, llegó un desafortunado fallo de la Corte Suprema de EEUU, un fallo muy desafortunado. Pero la buena noticia es que casi todos los países y corporaciones quieren mantener el acuerdo que ya firmaron", dijo. Tras conocer el fallo, Trump aprobó el nuevo arancel universal, que caducará a los 150 días si no tiene la aprobación de la Cámara de Representantes y el Senado.
"Los aranceles pagados por países extranjeros reemplazarán sustancialmente, como en el pasado, el sistema moderno de impuesto sobre la renta, aliviando una gran carga financiera de mis seres queridos", aseguró.
Otro de los logros económicos que destacó Trump fue la rebaja de impuestos, incluida y aprobada por los republicanos, en la conocida como la Ley Grande y Hermosa (Big, Beautiful Bill, en inglés). "Los mayores recortes de impuestos en la historia de EEUU", sentenció para después echar en cara a los demócratas que no votaran a favor.
En este apartado, repasó la rebaja de los impuestos sobre las propinas, las horas extras y la ampliación de los créditos tributarios por hijo. Pero no mencionó que los mayores recortes incluidos en la ley benefician a las deducciones y exenciones de las grandes empresas, en un momento en el que EEUU puede acabar el año con la deuda pública más alta desde el final de la Segunda Guerra Mundial. La Oficina Presupuestaria del Congreso espera que supere el 100% del PIB por primera vez en más de ochenta años.
Trump interrumpió su discurso en numerosas ocasiones para rendir tributo a los invitados especiales y repartir unas cuantas medallas al mérito. La primera sorpresa de la noche fue la entrada en la tribuna del equipo masculino de hockey de EEUU que acaban de ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Invierno contra Canadá. Fue el único momento en el que el aplauso de la bancada fue unánime. El equipo femenino, también ganador del oro, declinó la invitación del presidente. "Pronto vendrán a la Casa Blanca", aseguró Trump.
Tensión por la migración
El momento más tenso de la noche tuvo lugar cuando Trump defendió sus políticas contra los inmigrantes indocumentados. "El primer deber del Gobierno estadounidense es proteger a los ciudadanos estadounidenses, no a los inmigrantes ilegales", afirmó el presidente antes de dirigirse a una petrificada bancada demócrata. "Debería darles vergüenza", les reprochó por su falta de apoyo a la estrategia y las redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas- conocido como ICE, por sus siglas en inglés-.
El inquilino de la Casa Blanca echó en cara a sus rivales que desde mediados de febrero mantengan bloqueada la financiación del Departamento de Seguridad Nacional, que financia a los servicios de migración, sin perspectiva de una acuerdo cercano. Para presionarles, pidió a los congresistas que se levantaran si estaba de acuerdo con su plan migratorio, lo que provocó que solo se levantaran los republicanos dedicándole varios minutos de aplausos.
Fue entonces cuando la congresista demócrata de origen somalí Ilhan Omar (Minnesota) rompió el pacto de silencio a modo de protesta para echarle en cara al presidente los asesinatos de los estadounidenses Reneé Good y Alex Petty, a manos de los agentes de ICE. "Matáis estadounidenses", le dijo desde el público.
Trump respondió con las palabras más duras de la noche. "Esta gente está loca, os lo aseguro. Está loca". "Nadie se levanta", dijo apuntando a los demócratas. "Los demócratas están destruyendo este país, pero les hemos parado los pies justo a tiempo", añadió.
Cuatro razones para la goleada de la Bolsa europea a Wall Street en 2026¿Qué ocurrirá ahora que la Corte Suprema de EEUU ha tumbado los aranceles de Trump?Miles de empresas reclaman ya reembolsos multimillonarios a la Administración Trump Comentar ÚLTIMA HORA-
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