El actual consejero de Desarrollo Rural del Gobierno navarro de María Chivite, y anterior vicepresidente de 2019 a 2023, José María Aierdi, es uno de los primeros vínculos que la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) establece entre el empresario dueño de ServinabarAntxon Alonso, socio de Santos Cerdán en la firma epicentro de varias tramas de corrupción investigadas en la Audiencia Nacional, y la pareja (también presuntamente íntima) investigada en varias de estos casos: la fontanera del Partido SocialistaLeire Díez, y el ex presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) Vicente Fernández Guerrero.
Sucede precisamente el 10 de febrero de 2021, cuando Antxon Alonso, quien ostenta el 55% de Servinabar, dejando el 45% restante para Cerdán por documento privado, manda al usuario identificado como «Aierdi» en la aplicación WhatsApp de su teléfono móvil, al que la UCO identifica presumiblemente como José María Aierdi, dos contactos: justo los de Leire Díez y Vicente Fernández.
Es una de las primeras actividades conjuntas que el grupo de Alonso, Díez y Fernández, denominado en WhatsApp 'Hirurok' y aglutinado por Santos Cerdán, el hombre que había medrado desde el Partido Socialista de Navarra (PSN) hasta ser mano derecha del presidente Pedro Sánchez.
La nueva aparición de Aierdi en el entorno presuntamente delincuencial de Cerdán, Leire y demás viene a proyectar más sospechas en torno al consejero del Gobierno navarro. Aierdi fue director gerente de Nasuvinsa, la empresa pública navarra de vivienda, entre 2015 y 2019, justo cuando Nasuvinsa adjudicó contratos a una Unión Temporal de Empresas formada por Acciona y Servinabar, que entonces era una pequeña mercantil sin apenas experiencia, pero con gran facilidad para cazar contratos públicos en la región, justo cuando Cerdán controlaba el PSN.
En concreto, la empresa pública navarra de vivienda adjudicó a la UTE de ambas empresas la promoción y construcción de 62 Viviendas de Protección Oficial (VPO) en Erripagaña, muy cerca de Pamplona, en el año 2018, además de otra posteriormente en 2022: otras 46 VPO. El envío a Aierdi de los móviles de Leire Díez y Vicente Fernández Guerrero se produjo precisamente entre ambas promociones públicas logradas por la firma de Cerdán, que tuvo en nómina a Vicente Fernández Guerrero cuando salió de la SEPI.
Para más inri, la Oficina Anticorrupción de Navarra (OANA) ha señalado que existen «irregularidades» e incluso posibles nulidades en estas adjudicaciones. En el caso de las 62 VPO de 2018, habla de incumplimientos graves de la normativa de contratación pública, y ha abierto investigación formal en 2026 sobre esas promociones.
Aierdi, además, ocultó en un principio una de sus reuniones con Antxon Alonso. Admitió en un principio tres, los dias 6 de septiembre y 6 y 13 de noviembre de 2023, dos de ellas para impulsar el proyecto de Servinabar en Mina Muga, finalmente abortado, y una para intriducir a Forestalia, otra de las firmas que habrían realizado cohechos a cambio de obra pública, según las investigaciones de la Guardia Civil.
Pero Aierdi admitió, cuando compareció en el Parlamento navarro en la comisión de investigación sobre el caso Koldo, una cita más con Alonso: en 2018, justo antes de conseguir Servinabar y Acciona la primera adjudicación de VPO en Erripagaña, ahora investigada por presuntas irregularidades.