El cuerpo sin vida de un vecino de Badajoz de 32 años, David Salazar, desaparecido desde el pasado domingo, ha sido hallado esta tarde en un camino sin asfaltar con signos de extrema violencia, según han informado fuentes de la Policía Nacional, que confirman la detención de una persona por su implicación en la muerte.
La juez que se ha hecho cargo del caso, Beatriz Biedma, ha decretado el secreto de las actuaciones. El acusado habría confesado el crimen tras prestar declaración ante la Policía y condujo a los agentes hasta el lugar en concreto donde había ocultado el cuerpo sin vida de la víctima. Según ha podido conocer este periódico de fuentes de la investigación, se trataría de un crimen debido a un ajuste de cuentes por una deuda económica que existiría entre ambos.
La víctima fue vista por última vez el domingo tras salir de su domicilio a comprar a una tienda próxima de la barriada de Suerte de Saavedra. El lunes su familia interpuso una denuncia en la Comisaría y familiares y amigos emprendieron desde entonces varias batidas por la zona.
El cuerpo sin vida fue localizado por agentes de la Brigada Judicial con claros signos de violencia, en un camino sin asfaltar situado en la parte trasera de la barriada de Cerro de Reyes. Efectivos de Cruz Roja han atendido a varias personas en la zona que presentaban crisis de ansiedad. El cuerpo de la víctima ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal de Badajoz donde se le practicará la autopsia.
El detenido en relación con el suceso podría tratarse de la persona que regentaba la tienda del barrio donde se le vio a la víctima por última vez la tarde de la desaparición. Según ha explicado la familia del fallecido, existen unas imágenes de una cámara de seguridad en un bar cercano a la tienda que confirmaría que el hombre caminaba en dirección al establecimiento y a partir de ahí se le pierde la pista.
Por todo ello, la empresa que regenta la panadería ha emitido un comunicado en el que asegura no tener ninguna relación con el detenido por la muerte del fallecido. Desde el establecimiento han lamentado profundamente lo ocurrido y han trasladado sus condolencias a las personas afectadas, al tiempo que han solicitado a medios de comunicación y ciudadanía que no asocien el nombre del negocio con este acontecimiento, ya que, según advierten, podría generar una imagen errónea de la empresa.
La panadería ha explicado además que esta persona se encontraba ocupando el local sin autorización y que existía un procedimiento de desahucio iniciado por la propiedad, cuya ejecución estaba prevista para el próximo mes de octubre.
En concreto, el abogado de la empresa, José Manuel Rubio, ha destacado que el propietario de la firma Horno Extremeño cuenta con varios locales en propiedad y que en uno de ellos se encontraba el presunto implicado en los hechos, aunque ha subrayado que esta persona no es el dueño del establecimiento. Según ha explicado, vincular lo sucedido con la empresa está perjudicando gravemente su reputación.
Por todo ello, desde la propiedad insisten en desvincular completamente la actividad de la empresa de lo ocurrido y reiteran su llamamiento a no dañar el buen nombre de la firma.