José Manuel Villarejo ha negado este jueves en la Audiencia Nacional haber hecho ningún trabajo sobre Elisa Pinto por encargo de Javier López Madrid, con la que el empresario había mantenido una relación. "En absoluto" y "jamás" fueron las contestaciones que alternó a la pregunta de su letrado sobre si su empresa, Cenyt, había recibido algún encargo, o presentado al ex consejero de OHL una hoja de servicios, o si le había remitido algún informe o dado cuenta del asunto verbalmente. "Jamás, y me alegra que por una vez el responsable de Asuntos Internos emita un informe que diga que no existió [ese encargo]. Ya le hubiera gustado haber encontrado algo", ha dicho Villarejo en su declaración como acusado.
La dermatóloga pide para él y para el empresario seis años de prisión por un delito de cohecho, puesto que Villarejo era aún comisario en activo cuando López Madrid le contactó y, según la acusación, le encargó hostigar a la ex pareja para que no denunciara, o para impedir que cualquier denuncia progresara. Para la condena es necesario probar que hubo encargo y que este se debió a su situación de comisario en activo.
Sobre este último punto, Villarejo ha dicho que quien le presentó a López Madrid no sabía que estuviese en activo. Se trata de un directo de banca vecino de oficinas en Torre Picasso. "Un día me dijo que había un amigo suyo que tenía un problema y quería que yo le oyera a ver qué opinaba y así fue como me presentó a López Madrid. Teníamos mucha relación, pero él no tenía ni idea de que yo estaba en activo".
"Se ahorró los honorarios"
Villarejo ha descrito a López Madrid como un pesado que se le colaba en el despacho sin avisar, puesto que tenía una tarjeta de acceso al edificio. "No me avisaban desde abajo de que venía. Me lo encontraba en la oficina y tenía que recibirlo. Era un tipo muy pesado [...] Me usó de psiquiatra y se ahorró los honorarios".
"Él seguía dando la lata y venía a mi oficina". En una de esas visitas entró en el despacho -"mala suerte"- el socio de Villarejo, el también acusado Rafael Redondo, al que propuso que acompañara a López Madrid a una visita a la doctora en su consulta, para que el empresario no fuera solo. En su declaración previa, Redondo también había negado haber recibido ningún encargo de López Madrid.
En la agenda del comisario consta la anotación "Transferir 10 a cuenta", que la acusación interpreta como la petición de 10 mil euros al empresario como anticipo a cuenta de los trabajos. Villarejo ha negado que fuera eso y ha indicado que la cifra sería ridícula. "Es lo que me costaba la luz", ha dicho. Ha relacionado la anotación con el hecho de que ella le había pedido dinero a López Madrid o este se lo había ofrecido, no lo recordaba bien.
También hay en la causa un audio en que Villarejo dice esto: "Cuando termine todo, cuando le meta la querella a la pava esta y a todos los que la han ayudado hablaré con él, con Javierito, ponme un poquito de pasta, porque me has metido en un embolao". Según Villarejo, fue un desahogo por el lío en que le había metido el empresario. "Dije, oiga, tiene narices el lío en el que me ha metido este sujeto por una relación que tenía con esa señora".
Con la declaración de los acusados ha concluido la fase de prueba del juicio, que continuará el próximo martes con la calificación jurídica definitiva de las partes y los informes finales ante la Sección Cuarta de lo Penal. En una segunda vista oral en febrero en un juzgado de lo Penal de Madrid se juzgarán las supuestas lesiones, coacciones y amenazas.