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Política

Vox aprieta a Moreno por el control de los 'sillones' y del relato horas antes de la segunda votación para la investidura

Vox aprieta a Moreno por el control de los 'sillones' y del relato horas antes de la segunda votación para la investidura
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Con el acuerdo de medidas prácticamente cerrado, esta mañana se abordará el reparto de competencias: "Hay que ser generosos pero también razonables", apuntan en el PP andaluz Leer

Los contactos entre Vox y el PP andaluz han sido intensos en las últimas horas. El acuerdo programático, el catálogo de medidas, quedó anoche prácticamente cerrado, incluida la «prioridad nacional», que ha sido la bandera de Vox en la campaña electoral. Los flecos pendientes no impedirán el pacto. Pero el reparto de consejerías -los sillones, como dicen en Vox-, no se abordará hasta esta misma mañana. Si se atiende a lo que los de Abascal vienen defendiendo públicamente, insistirán en controlar Agricultura, Medio Ambiente, Turismo, Cultura o Políticas Sociales, ésta última para tener la llave de las ayudas a colectivos y organizaciones vinculados a la inmigración. Sin embargo, el PP andaluz no está dispuesto a llegar tan lejos. Las posiciones en este capítulo de la negociación están muy distanciadas, lo que complica mucho que el pacto se alcance antes de las 19 horas de este jueves, cuando se repetirá la votación.

Vox sigue empeñado en imponer en Andalucía la misma fórmula que le ha servido para entrar en el gobierno de Extremadura, donde los de Abascal cuentan con dos consejerías, una de ellas con rango de vicepresidencia. Es el mínimo que contemplan para que el pacto no se perciba como un triunfo de Juanma Moreno, que intenta limitar en la medida de lo posible el peso específico de los socios en su gobierno. «No entiendo por qué lo que sí sirve para Extremadura o Aragón o Castilla y León no va a servir para Andalucía. No me cabe en la cabeza», afirmó ayer el secretario general del grupo parlamentario en el Congreso, José María Figueredo.

El PP andaluz reivindica, sin embargo, que la influencia de Vox en las políticas de la Junta debe ser proporcional a la realidad política que surgió de las urnas y que dejó a Juanma Moreno a tan sólo dos escaños (53) de la mayoría absoluta. En esa línea, los populares consideran que el precio de esos dos votos no puede ser el mismo que el que se ha pagado para pactar los gobiernos de Extremadura, Castilla y León o Aragón. Afirman a este respecto que el PP puede ser «generoso» pero Vox debería ser al tiempo «razonable».

Tras el intento fallido del martes, cuando los diputados de Vox dijeron 'no' a la primera investidura de Juanma Moreno, este jueves, a las 19 horas, se volverá a votar en el Parlamento, porque así lo dicta el Reglamento. En esta ocasión, sería suficiente con que cuatro diputados de Vox se abstuvieran para que la investidura saliera adelante. Pero Vox ya ha descartado esa posibilidad: O hay pacto cerrado o su voto volverá a ser negativo.

Para Vox es tan importante gestionar áreas estratégicas para sus batallas culturales como impedir que Moreno aparezca como el único barón popular que ha puesto freno a sus pretensiones. Y en eso, Vox se ha mantenido firme desde el primer día: el acuerdo debe ser análogo a los firmados en otras autonomías donde el PP no tiene mayoría absoluta.

El control del relato es, por tanto, sustancial para Vox pero también para el PP andaluz, que no quiere sacrificar la imagen que Juanma Moreno se ha labrado en las dos últimas legislaturas como un político que huye de planteamientos extremistas, es capaz de defender banderas que eran exclusivas de la izquierda (los derechos LGTBI, el andalucismo o la lucha contra el cambio climático) y aplica un manual propio en las relaciones con otras administraciones, incluso con el Gobierno de Pedro Sánchez, con el que ha llegado a acuerdos en asuntos muy sensibles como Doñana.

En este contexto, el PP está dispuesto a mantener el pulso para evitar una foto de rendición que dinamitaría toda la estrategia política y de comunicación de Moreno tanto dentro como fuera de Andalucía, en lo institucional y en lo orgánico. De momento, los tiempos corren a su favor porque, mientras el acuerdo no se produzca, es el PP el que tiene la llave de los recursos y del BOJA, mientras que será Vox quien tenga que responder ante la opinión pública por su estrategia de bloqueo.

El presidente de la Junta insiste en que el acuerdo debería firmarse cuanto antes, sobre todo porque es urgente poner en marcha la maquinaria para la elaboración de los presupuestos de 2027. Ese proceso debería arrancar este mismo mes y para eso hay que disponer no sólo de un pacto sino también de una estructura cerrada de gobierno. Pero esa urgencia no va a lanzar al PP en brazos de Vox sin condiciones teniendo, como tiene, aún un margen de maniobra de dos meses, según dispone el Estatuto de Autonomía.

Transcurrido ese tiempo, habría que convocar elecciones y el presidente en funciones ya le ha puesto fecha a esa hipotética repetición electoral (el 25 de octubre), demostrando que no le tiene miedo a volver a convocar las urnas si lo viera inevitable. «Hay otras fuerzas políticas que sí tienen más que perder en caso de repetición», apunta un cargo del partido.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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