José Antonio Fuster, portavoz nacional de Vox, ha comparecido tras la reunión del Comité de Acción Política de Vox con un mensaje que mezcló la ofensiva contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez y su círculo de casos de corrupción, la negociación abierta con el PP en Andalucía y una reivindicación del papel que, a juicio del partido, están desempeñando los movimientos patrióticos en Europa. Fuster se ha encargado de dibujar un escenario de cambio político que se refleja tanto dentro como fuera de España y ha aprovechado para elevar la presión sobre los populares en un momento decisivo.
"España y Europa viven una semana que marca un cambio de época", ha afirmado además de contraponer lo que define como el avance de las fuerzas patrióticas en Europa con la situación judicial que rodea al PSOE en España.
El dirigente de Vox dedicó varios minutos a cargar contra el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, a quien describió como "el referente político y moral del Partido Socialista" y "el padrino del sanchismo". A raíz de las investigaciones que afectan al ex presidente, ha anunciado que Vox ha presentado una querella por presuntos delitos contra la Hacienda Pública y por contrabando, ampliando así su estrategia contra lo que ha descrito como un "régimen corrupto".
"La impunidad se acaba por fin", ha asegurado Fuster, además de sostener que el PSOE ha pasado de gobernar a dedicarse exclusivamente a protegerse desde las instituciones. "No vamos a parar nunca hasta que toda la banda criminal y mafiosa del Partido Socialista pague por todo el año que ha hecho a los españoles, por el que hace y por el que todavía es capaz de hacer", ha afirmado además de advertir de que "todo el mundo sabe que somos muy eficaces".
Sin embargo, el foco político pasó a dirigirse hacia Andalucía, dejando claro las principales exigencias de Vox en las conversaciones abiertas con el Gobierno de Juanma Moreno.
"Lo importante es que nos hemos sentado y hemos empezado a trasladar la necesidad de un cambio de políticas", ha explicado, aunque ha evitado entrar en detalles sobre el estado concreto de las negociaciones. "Cambiamos las medidas para mejorar la vida de los andaluces y a partir de ahí pactamos plazos y formas de cumplimiento. Ahora estamos en la fase de hablemos de esas medidas".
Entre esas medidas vuelve a destacar la "prioridad nacional", ya convertida en bandera política por el partido de Santiago Abascal. "Es que todo el mundo que se vaya a sentar con alguien de Vox en el último rincón del último ayuntamiento de España, va a tener en frente a un bravo concejal que va a defender la prioridad nacional", ha asegurado Fuster.
El portavoz lanza así un mensaje directo al presidente andaluz, a quien le obliga a tener que decidir. "Él ya sabe lo que nosotros queremos en cuanto a cambio de políticas", ha afirmado.
Y es que lejos de presentar la prioridad nacional como algo exclusivo de Vox, el portavoz ha tratado de proyectarla como una demanda de la sociedad en general y un "tema transversal que nos preocupa a todos".
Al hilo de la prioridad nacional, Fuster ha cargado y ha enviado un mensaje dirigido a la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Preguntado por la nueva regulación de la tarjeta de transporte de la Comunidad de Madrid, que limita su acceso a personas empadronadas en la región, Fuster ha ironizado sobre lo que considera un camuflaje de las políticas de la popular.
"Quedan diez meses para una convocatoria electoral y comienza el gran espectáculo de disfrazarse de Vox", ha afirmado, ya que, a su juicio, Ayuso intenta ahora incorporar medidas que el partido lleva años defendiendo mientras que, en la Asamblea de Madrid, sigue mantenido un discurso crítico hacia las medidas de Vox.