Hasta en ocho ocasiones ha repetido este lunes el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, que su formación "quiere gobernar", que es "un partido de gobierno" y que el apoyo ciudadano que reciben en las urnas son "votos para gobernar". En Vox quieren desmontar el "bulo" de que los de Santiago Abascal prefieren mantenerse al margen de los ejecutivos autonómicos, tras meses evitando situar la entrada en los gobiernos entre sus prioridades. Y por ello, a la oferta de María Guardiola para formar un ejecutivo de coalición en Extremadura, el partido a su derecha responde que sí.
"Exigiremos, lógicamente, que haya políticas, que haya presupuesto, una vicepresidencia y consejerías para que esas políticas se implementen", ha defendido Fúster, reiterando la postura que ya avanzó ayer Abascal en una entrevista en OkDiario. Queda descartado, pues, que Vox apoye un gobierno en solitario de los populares extremeños: "Qué difícil sería pactar algo para que al día siguiente traicionen el pacto si no estamos ahí".
"Somos un partido que aprende, que aprende de sus errores", ha señalado, para trasladar que no será suficiente con que Guardiola se comprometa a implementar las medidas que pacte con Vox -como si lo fue, por ejemplo, para la investidura de Juanfran Pérez Llorca en Valencia-, sino que ahora creen necesario estar dentro del gobierno para asegurar que su hoja de ruta se lleva a cabo. "Si se pactan políticas no hay que tener miedo a que los partidos que tienen estas políticas las quieran llevar a cabo dentro del gobierno, con presupuesto y con unas vicepresidencias que controlen que sus consejerías cumplen con lo acordado", ha reiterado Fúster.
¿Qué ha cambiado para que ahora Vox sitúe su entrada en gobierno como una condición de sí o sí? "Que hay un nuevo reparto de fuerzas en Extremadura. Que antes nosotros teníamos cinco [escaños] y ahora tenemos 11", se ha limitado a decir Fúster las reiteradas veces que se le ha formulado esa pregunta. "Nuestra idea siempre ha sido que somos un partido de gobierno, que queremos gobernar", ha defendido en todo caso.
Eso sí, en el partido de Abascal insisten en que la conversación sobre los asientos a ocupar en el gobierno solo llegara si antes se cierra un pacto sobre el programa de medidas a aplicar durante la legislatura. "Vamos a ir a cualquier negociación diciendo, 'estas son nuestras políticas', no estas son nuestras exigencias o nuestros cargos", ha defendido Fúster, para añadir que los cargos "vendrán en función de que el partido que nos ofrece entrar en gobierno [el PP] acepte esas políticas".
En esa hoja de ruta programática que Vox quiere negociar con Guardiola estarán las habituales reclamaciones de los de Abascal: medidas para impulsar el campo, la industria, la "seguridad" -que, para el partido, implica la lucha contra el "problema gigantesco que padecemos de inmigración"- y la educación -"han sido 40 años de adoctrinamiento"-. Sin embargo, Fúster no ha querido avanzar si serán las consejerías que controlan estas áreas las que Vox exigirá ocupar.
Las negociaciones con el PP de Guardiola están, en todo caso, en fase muy preliminar. Apenas se han producido contactos breves entre los representantes de ambos partidos, con lo que la verdadera mesa de conversación está aún por constituirse -previsiblemente, será a lo largo de esta semana-. En Vox, como es habitual, el equipo del partido en Extremadura participará esa negociación, siempre de la mano de la secretaria general adjunta de la formación, Montserrat Lluis.